Conoce a… Fernando Pardo, de Los Coronas: "Cuando estamos encima del escenario, el público no sabe si somos estadounidenses, chilenos o albaneses"

0
239

Hay canciones que invitan a pensar en escenas de películas que jamás hubiéramos asociado en un estado racional, que confunden la arena del desierto con la arena de la playa, y que piden a gritos descalzarse (¿o calzarse las espuelas?). No han podido Los Coronas (el grupo con más repercusión del surf instrumental en España) elegir mejor fecha para publicar su nuevo trabajo, El baile final (Bittersweet Recordings), que ya están presentando por toda la península… y al otro lado del charco. Nos lo cuenta Fernando Pardo, guitarrista de Los Coronas, todo un cinéfilo…
Pregunta: ¿Pensaron en algún filme concreto a la hora de elaborar
El baile final?
Respuesta:
En montones: desde El tercer hombre (Carol Reed, 1949) hasta Gran Torino (Clint Eastwood, 2008), con cientos de ellas en medio, incluyendo westerns –los italianos, sobre todo–, cine de karatekas de Hong Kong, de detectives, porno de los 70, documentales de surf… De todo, ¡hasta Bugsy Malone (Alan Parker, 1976)!

P.: ¿Les gustaría participar en la banda sonora de alguna película?
R.:
Sería perfecto en la última película de la saga de Harry El Sucio, con Clint Eastwood (viejo y cansado) tratando de resolver un caso de tráfico de drogas y órganos en la frontera de Mexico-USA…

P.: Que yo sepa, Eastwood aún no ha pensado en hacerla…
R.: Lo sé, pero, si la hiciera, estaría muy bien que contara con nosotros para la banda sonora. Sería una especie de remake de Sed de mal (Orson Welles, 1958) mezclada con Harry El Sucio (Don Siegel, 1971)… y dirigida por el propio Eastwood.

P.: ¡Eso suena muy bien!
R.:
Ya que imaginamos, lo hacemos a lo grande…

P.: A pesar de que el estilo de Los Coronas está catalogado como surf instrumental (en la línea de Los Shadows o Dick Dale), a veces, en El baile final, me da la sensación de que cabalgan por el desierto…
R.:
Si, tipo desierto de Sonora o alguno cuyo nombre tenga reminiscencias hispanas… Nos vale lo mismo uno del sur de EEUU que de México o Almería. El sonido de la música surf es muy reconocible y, a la vez, muy abierto a mezclar o añadir influencias y visiones musicales, especialmente las latinas o hispanas (que, de hecho, son parte de su raíz). Nosotros damos una vuelta de rosca a esta relación: y acabamos creando un camino que conecta las arenas de la playa con las del desierto.

P.: ¿El desierto de Sam Peckinpah? ¿O tal vez el de Sergio Leone?
R.:
Los dos. Peckinpah me gusta ligeramente más, pero Leone tiene momentos brutales y aprovecha la música para dar emoción y dramatismo como nadie. La música de Morricone en las películas de Sergio Leone es una de nuestras mayores influencias.

P.: También hay ecos, en El baile final, del cine negro: ¿Torneur o Scorsese?
R.:
¡Torneur! Aunque sólo sea por El halcón y la flecha (1950), una de las películas favoritas de mi infancia. También prefiero su utilización de la música para crear tensión y ambiente (de forma, a veces, muy delicada y sugerente) frente a Scorsese, que juega más con la fuerza de las imágenes de una forma muy impactante. Dos grandes directores, dos épocas en el cine y dos formas de contar cosas: cualquiera vale.

P.: ¿Ha sido premeditado el inconfundible sabor hispano que late en algunas de las piezas del disco?
R.:
Absolutamente premeditado: queríamos encontrar una voz propia dentro del genero surfero y del rock instrumental, así que forzamos la dirección (que en el fondo era la mas natural) para un grupo instrumental. Ya comenzaron este camino Los Pekenikes o Relámpagos antes. Nosotros lo hacemos de forma diferente, pero el espíritu es el mismo: tratar de integrar al máximo el rock mas puro y crudo con la mas profunda herencia hispana: el pasodoble, la rumba…

P.: ¿Siguen a algún grupo o cantante español?
R.:
Por épocas; ahora mismo, no demasiado… Colaboramos con Depedro o con Josele Santiago. Estamos más en fase de colaboración que de admiración…

P.: Una curiosidad: ¿Nunca han sentido la necesidad de incorporar una letra a la melodía?
R.:
No, eso lo hacemos con otras bandas con las que tocamos como Sex Museum, La Vacazul… Aunque estamos abiertos a colaborar con otros músicos, Los Coronas somos 100% instrumentales cuando se trata de nuestros discos o de nuestras canciones. La única voz que hemos tenido el placer de incluir últimamente en alguna de nuestras canciones es la del gran Fernando Fernán-Gómez.

P.: ¡Menudo vozarrón! Los Coronas se formó como grupo en 1991. ¿Qué recuerdos guarda de aquellos tiempos?
R.:
Muy buenos, por la energía y las ganas que pusimos para empezar a crear algo tan distinto a lo que sonaba en la época… Pero, ¡qué complicado fue llamar la atención y conseguir tener algún tipo de público al principio! Tardamos muchos años en tener un mínimo de repercusión; no obstante, fue algo muy divertido y estimulante, un reto del que decidimos aprender en todos los niveles.

P.: Ya han actuado en León, en Ourense, en Barcelona, en Madrid… ¡y en Texas! ¿Qué tal el recibimiento? ¿Cómo se está desarrollando la gira?
R.:
Muy bien; hemos tocado en los lugares más diversos… Cuando estás encima del escenario, el público no sabe si eres estadounidense, chileno o albanés. Lo bueno de la música instrumental es que no tiene los problemas del idioma: no todo iban a ser desventajas, ¿verdad?

Los Coronas actuarán este mes en Bilbao (Kafe Antzokia, día 17) y en el Coliseum, de Burgos, el día 24. En mayo, visitarán Madrid (La Casa Encendida, día 16), Gijón (Sala Acapulco, día 22), Vigo (La Fábrica de Chocolate, día 23) y Granada (La Telonera, día 29). En principio, Fernando Pardo y compañía seguirán girando hasta octubre.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=1OHByglNvsA[/youtube]

Fuentes de la información:
Hoja promocional de El baile final (Los Coronas). Cedida por Tomás Heredero.
Fuentes de la imagen:
Cedida por Tomás Heredero.

Compartir
Artículo anteriorUn amor imposible
Artículo siguienteHasta que la muerte los separe

Periodista cultural y escritor nacido en Santiso de Abres (Asturias), en 1987. Es licenciado en Periodismo por la Complutense y Máster en ‘Investigación en Periodismo: Discurso y Comunicación’ por la misma universidad, donde ultima su tesis: ‘La metáfora en la poesía de Antonio Martínez Sarrión’. Es jefe de la sección de Folio en Blanco en LA HUELLA DIGITAL y colabora en el diario lucense ‘El Progreso’, en cuya redacción ha trabajado. Ha escrito artículos culturales para diversas publicaciones, como el periódico asturiano ’La Nueva España’ o ‘Revista de Letras’ (canal oficial de libros de ‘LaVanguardia.com’). Es autor del poemario ‘Camas de hierba’ (Vitruvio, 2011). Su lírica ha aparecido en diversas revistas poéticas y ha sido antologada en las obras colectivas ‘Amores infieles’ (2014) y ‘La primera vez… que no perdí el alma, encontré el sexo’ (2015), ambas editadas por Sial-Pigmalión y coordinadas por Antonino Nieto Rodríguez. También ha participado como narrador en ‘Cuentos y reencuentros’ (Laria, 2009), antología colectiva coordinada por Tino Pertierra. Escribe letras en gallego —su lengua vernácula— para la banda Foxnola. El líder de dicho grupo, Abel Pérez, musicó, para su anterior proyecto musical (Os Folkgazais), un poema de Acebo, ‘Desafío’.

1 Comentario

Dejar respuesta