Conoce a… Andrés Suárez: “Ahora es el momento de ver los ojos de la gente”

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Cuando vuelva la marea es el título del tercer disco de Andrés Suárez. El de Ferrol, músico de profesión, afronta con visible ilusión esta etapa clave en su carrera y se lanza a la carretera junto a su banda, a la que se ha integrado el director musical Alfonso Pérez, conocido por trabajar con artistas como Andrés Calamaro, Estopa o Alejandro Sanz.

En Cuando vuelva la marea podemos encontrar desde nuevas composiciones a temas clásicos reinterpretados para la ocasión, destacando sin duda la colaboración del veterano cantautor cubano Pablo Milanés. Hablamos con Andrés Suárez, que los días 15 y 16 de noviembre estará presentando en el Teatro Lara de Madrid sus nuevas canciones.

Pregunta: Actualmente te encuentras presentando el que ya es el tercer disco, Cuando vuelva la marea. ¿Cómo valoras este momento de tu carrera?
R.: Musicalmente es el mejor disco que hice hasta ahora, en toda mi vida. Llevaba dos años y medio detrás de este disco. Creo que tengo las mejores canciones, los mejores músicos con los que he tocado en mi vida y estoy contento con todo. Con la gira -que no paran de salir ciudades-, con el videoclip, con el making off que tiene el disco, con la web,… Yo noto que es como una evolución que necesitaba, necesitaba dar este paso. Cuando acabé este disco dije “ahora sí”, como cuando sientes que haces algo bien en la vida. No me arrepiento de lo que hice antes, pero no hay comparación con esto. Para mí es como que nació algo, no sé el qué, pero nació algo.

P.: Incluso has agotado entradas para la presentación en Madrid, en el Teatro Lara.
R.: Sí. Teníamos pensado hacer una en el Teatro Lara, el 15 de noviembre. Se agotaron las entradas en unos días y fue como pellizcarse todos en casa. Y vamos a por la segunda.

P.: ¿Estos conciertos los harás con la misma banda con la que has grabado el disco?
R.: Sí. Yo tengo la suerte de contar con muchos músicos y mis canciones creo que se pueden defender en distintos formatos: acústico, dúo, trío o cuarteto. Vamos a hacer una gira muy distinta, una eléctrica y otra acústica. En la eléctrica va a estar toda la banda que grabó este disco, y en la acústica voy a hacer la gira con el director musical Alfonso Pérez al piano. Y puede que algún músico más, Luismi Baladrón o Jose Barragán, yo creo que también porque es una gira especial, una gira que presenta disco. Yo luego ya toco solo todo el año, ya me voy al Libertad 8 o a Galileo Galilei y estoy yo solo. Pero esta es una ocasión especial, estamos celebrando el disco. Como digo, quien si estará en todos los conciertos es Alfonso Pérez. Creo que es uno de los mejores músicos que hay en este país y forma parte de este disco. En los arreglos,…, está en todos lados. Es un disco que tiene mucho piano porque yo quería que estuviera mucho él.

P.: Como dices, también actuarás como siempre, en acústico. ¿Cómo te sientes más cómodo, con toda la banda detrás o en solitario?
R.: Toco con unos músicos con los que flipo, y aprendo. Creo que es una suerte tocar con ellos pero, como cantautor, soy muy egoísta, no quiero perder las dos cosas. Es decir, hay veces que necesito tocar con la banda porque llevas dos meses tocando tú solo por garitos y necesitas sacar un poco la mala hostia y tocar con la eléctrica. Y mi sonido se acerca mucho al rock con la banda. Entonces haces cinco bolos seguidos y te apetece volver al Libertad 8, tener la guitarra,… Esto es como el amor, no lo entiende nadie. Necesitas estar otra vez con la acústica viendo los ojos de la gente y volver al rollo intimista, porque me gusta. Me gustan los dos palos mucho. Bueno, Iván Ferreiro dice que “el equilibrio es imposible” pero se trata de encontrarlo entre tu sonido con banda, eléctrico y tal, y tu sonido acústico. Hay muchas veces que toco en acústico porque me gusta y porque defiendo mis canciones con una guitarra y una voz, que así las compongo, pero otras veces es porque no puedes ir con la banda. En el Libertad 8, si vas con la banda no entra la gente ya (risas). Hay veces que es una falta de opciones.

P.: Ya has mencionado a Alfonso Pérez, el director musical que ha colaborado contigo en el nuevo disco. Es alguien que ha trabajado con gente muy famosa, desde Marta Sánchez a Andrés Calamaro. ¿Has congeniado bien con él?
R.: No podía congeniar mejor, personal y musicalmente. Tocando juntos nos lo pasamos muy bien, nos reímos mucho y nos gusta mucho la dinámica. El paso de Alfonso por mi música supuso una evolución enorme. Es un tío que lo oye todo, absolutamente todo. Yo le enseño una canción, tomamos un café en mi casa y dice: “vale, pero, ¿y si hacemos esto?”, y de repente la canción crece como si la hubiera regado. El paso de Alfonso por mi vida es la mayor conexión y el mayor acierto. Es un grande en todos los sentidos.

P.: Entendemos que además de trabajar como director musical ha pasado a convertirse en un miembro de la banda.
R.: Sí, sí. Para empezar todos los músicos que estamos en la banda somos amigos. Aunque son todos músicos de renombre: Luismi Baladrón, Jose Barragán,… nosotros somos amigos, somos gente que nos gusta mucho la música, nos gusta mucho tocar en directo. Tocamos para pasarlo bien, estamos tocando con una sonrisa y me apetece mucho que eso quede plasmado en el directo y en el disco, que se note que somos músicos y que somos amigos. Lo otro son ya más poses que tienen que ver con radiofórmulas y con historias que no tienen que ver con mi música, para nada. Intentamos evitarlas. Nosotros hacemos una historia y al que le guste bien, y a quien no, no. Pero somos colegas, amigos y luego músicos.

P.: Además de nuevas canciones, también has incluido temas antiguos en este nuevo disco. ¿Pensabas que era necesario?, ¿te apetecía reinterpretarlos de otra manera?
R.: Yo creo que el disco Maneras de romper una ola, el anterior, era un disco muy bien ejecutado, pero no estoy contento con la producción. Hay una canción, “No te quiero tanto”, que tiene una de las letras más duras. Es un desamor muy duro que a mí me araña mucho. Esa producción anterior estaba hecha casi a modo de,…, no te voy a decir de salsa (risas), pero sí con un concepto musical muy alegre cuando estás contando algo extremadamente duro y difícil. Esto sucede con otras canciones como “Agárrate a mí, María” de Enrique Urquijo o “Visa para un sueño” de Juan Luis Guerra, que son historias duras que la gente baila. A mí me pasaba eso con este tema y yo no quería. Alfonso le dio la vuelta totalmente y lo que hicimos fue una base rock, londinense casi. Un grupo tocando en un garage con mala hostia. Y ahora mismo estoy muy contento con el resultado final, la oigo y me recreo en la historia. Quería tener bien hecha esta canción porque es muy importante para mí, para mi vida.

P.: ¿Crees que se te considera un cantautor en el sentido más clásico del término?, ¿te sientes identificado con ello?
R.: Estoy en contra de las etiquetas, pero son inevitables. Decir tú eres rock, tú eres pop o folk para mí es una putada. Mi padre llevaba en el coche discos de Franco Battiato, de Juan Luis Guerra,…, poníamos a Extremoduro, Tote King, Pablo Milanés y luego poníamos a Vivaldi. Para mí eso es la música. Yo soy cantautor, ¿por qué? Hago mi letra y mi música, vale, pero “cantautor” trae una raíz sobre todo semántica por una historia que hubo en este país. Todos mis respetos para Joaquín Sabina, Aute, Silvio Rodríguez,…, pero, coño, eso ya pasó, que Roberto Iniesta de Extremoduro es un cantautor. Y a Extremoduro tú vas a verlos y no te aburres. E Iván Ferreiro es un cantautor y está pegando botes en un palacio de deportes. No sé si me encasillan con la palabra “cantautor” pero yo sinceramente creo que no lo soy al uso. Es decir, hago mis letras y mis músicas pero a mí me gusta el folk, el rock, el blues, el jazz. Yo hago canciones, no creo una canción diciendo “voy a hacer música de autor que le guste a gente que escuche música de autor”. No, porque eso pasó, hoy en día hay que evolucionar. ¿Qué pasa, que un cantautor tiene que ser un tío que cuente una historia en un bar con mala cara y whiskey en la mano? Pues no, un cantautor es muchas cosas. No sé si me encasillan, sinceramente no sé ni qué soy (risas).

P.: Uno de los aspectos destacables de tu nuevo disco a primera vista es la colaboración del cantautor cubano Pablo Milanés. ¿Cómo surgió esta posibilidad?
R.: Eso es lo mejor que me pasó, vital y profesionalmente. Piensa que mis padres me llevaban con ocho años a conciertos de Pablo Milanés y se conocieron con “Yolanda” de fondo. Yo no sé si salí de ahí (risas), pero de ahí a que cante en tu disco es muy fuerte, es lo mejor que me pasó. Mi oficina de management y discográfica, Relocos Records, comenzó a trabajar con Liam Producciones, que es la gente que trabaja con Pablo Milanés. Eso supuso que me invitaran a ir de telonero de Pablo Milanés en los Veranos de la Villa. Fui, canté esta canción, “Perdón por los bailes”, y me pidieron la letra y el MP3. Lo mandé y ahí ya empezaron los nervios y las ansiedades, porque yo no me lo creí nunca hasta que un día recibí un mail: “Pablo Milanés va a cantar la canción en Cuba”. Ahí ya pasamos a la llorera, con toda la familia, reunidos. Cuando me llegó la canción fue un momento que no olvidaré nunca en mi vida. Y más allá de eso, una persona de la edad que tiene, que lleva 45 años cantando y haciendo giras y discos, que acceda a grabar un tema porque le gusta con un tío que está empezando en la música, para mí lo dice todo. Es decir, personalmente a mí me está diciendo mucho. Un ejemplo de humildad y sencillez. Lo de Pablo Milanés es para mandar besos y abrazos constantemente.

P.: Algo así, colaborar con un ídolo, debe ser todo un sueño. ¿Cómo te gustaría que fuera el resto de tu carrera?, ¿tienes alguna imagen mental de hasta dónde te gustaría llegar?
R.: El otro día lo hablaba con un gran amigo, yo lo que quiero es seguir como estoy, vivir de la música. Ajeno a radiofórmulas y a contratos multimillonarios, que es lo que todos pensamos que es triunfar en la música. Yo quiero lo contrario a eso. Quiero seguir teniendo un público que nadie me regaló, que me lo curré yo. Obviamente, si puede ser, algo mejor, que venga más gente, o incluso que siga así. Pero lo que no quisiera es un ascenso rápido porque supone una caída enorme. Lo que yo no quisiera es perder el contacto con garitos, donde yo toco viendo la cara de la gente. Es curioso, pero mi meta en el futuro es seguir como estoy. He conocido muchos casos, y lo veo,… Llámame gallego desconfiado, pero no me fío de las grandes promesas y de los grandes contratos. Quiero seguir contando con una banda de músicos amigos con los que me muero de la risa en la furgoneta y seguir viviendo de la música, vendiendo discos y viendo que llego a emocionar a un número de gente, sea el que sea.

P.: Llegas desde Galicia. ¿Crees que, a estas alturas, para vivir de la música es necesario moverse a una ciudad como Madrid o Barcelona?
R.: Yo creo que sí. Vamos a ver, yo un futuro largo no lo concibo en Madrid porque nací y me crié hasta los 20 años en una casa en la que la ventana da al salitre y tiene arena en el suelo. Me crié en una playa. Despegarme de eso me costó mucho, me está costando mucho, y llevo ya seis años aquí. Como todo en la vida, tienes que elegir. Si es vivir donde tú quieres o es irte a un sitio donde un lunes por la noche hay gente, hay conciertos. Yo me fui de Ferrol a Santiago porque necesitaba crecer, ver más músicos y garitos. Aunque ojo, que Ferrol es una ciudad de 70.000 habitantes y yo nunca vi tanto músico por metro cuadrado, es acojonante. Aprovecho la entrevista para decir que no apoyan y fomentan eso porque es una puta pena. En Ferrol puede haber dos mil grupos y, es increíble, hay dos garitos para tocar.

Me fui a Santiago para tocar, con la excusa de hacer Magisterio Musical, que era mentira, y cuando consideré que había tocado techo me vine a Madrid. ¿Qué hay que estar?, yo creo que al menos un tiempo sí. Aquí hay un circuito efervescente de rock, pop, jazz,…, y en Ferrol te aseguro que no. Y no por falta de músicos sino por falta de apoyo y por la situación geográfica. Considero que esto es un paso temporal y estoy muy bien, yo no me quejo. Lo que pasa es que a los quince días empiezo a tener ansiedad, necesito el mar para vivir. Ojalá me vaya tan bien en la música como para plantearme vivir en mi playa y venirme de vez en cuando. Eso ya es soñar, forma parte de la pregunta de antes. Pero sí, hay que estar. Y aparte es un ejercicio que está muy bien. Yo ahora estoy viviendo en Lavapiés, y pasar de la playa de Pantín a Lavapiés es un salto que mola para la cabeza, para crear, para decir “cuántas realidades hay”. Qué distinto es Ferrol de Madrid, Madrid de Murcia y Lavapiés de Pinar de Chamartín. No sé si Barcelona,…, conozco a músicos de Barcelona que vinieron aquí también, dicen que es todavía más vivo el circuito que hay. Madrid hay que vivirlo, en Madrid hay que estar. Estamos todos, no dejan de pasar cosas, es maravilloso.

P.: Cuéntanos cuáles son tus planes a corto y medio plazo para presentar tu tercer disco, Cuando vuelva la marea.
P.: Pues mira, ahora en mi web estamos colgando las nuevas fechas de la gira. Lo único que tengo en vista ahora es tocar. Como te digo, llevo mucho tiempo sin tocar,… Para mí dos meses es mucho tiempo (risas). Hay muchos músicos con los que nunca había tocado y canciones que están sin estrenar. Tengo muchas ganas de viajar con Alfonso y con los músicos de la banda. Fue mucho curro, fueron muchas cosas invertidas en este disco y ahora es el momento de ver los ojos de la gente. Saber si moló o no, y sólo lo vas a saber por eso, por la mirada de la gente. La verdad es que no tengo pensado grabar nada porque fue una grabación larga, de siete meses. Tengo pensado solamente girar, girar y girar.

+ Info Andrés Suárez:
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+ Info gira Andrés Suárez:
15 de noviembre – Teatro Lara – Madrid.
16 de noviembre – Teatro Lara – Madrid.
17 de noviembre – Sala La Bóveda – Zaragoza.
19 de noviembre – Sala El Medieval – Toledo.
25 de noviembre – Sala La Nueva estación – Sevilla.
26 de noviembre – Sala La Botica – Málaga.
01 de diciembre – Sala El Savor – Salamanca.
02 de diciembre – Sala Café Teatro – Valladolid.
03 de diciembre – Sala Matisse – Valencia.
07 de diciembre – Sala Black Bird – Santander.
08 de diciembre – Sala Cotton Club – Bilbao.
23 de diciembre – Sala Nunca Jamás – Oviedo.
12 de enero – Sala Capitol – Santiago de Compostela.
13 de enero – Sala Clavicémbalo – Lugo.
14 de enero – Sala La Caracola – Vigo.
19 de enero – Cafetería Platino – Pontevedra.
21 de enero – Sala Allariz – Ourense.

Andrés Suárez – “Lo malo está en el aire”
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=LYAdh75M9WI[/youtube]

Fotografías cedidas por Tregon Comunicaciones.

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