Conoce a… Alfredo Grimaldos, periodista y escritor: “Si se acaban el periodismo de investigación y el lince ibérico, ¿por qué no se va acabar el flamenco?”

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Periodista, escritor, y desde hace dos décadas crítico de flamenco, a sus 54 años recién cumplidos y “a estas alturas de la vida” como él dice, nada le sorprende ya del mundo periodístico y más si hablamos del periodismo de investigación. Y es que es periodista de los de la vieja escuela, madrileño y perteneciente a la 4º promoción de periodistas licenciados por la Complutense donde cursó sus estudios desde 1974 hasta 1980, unos años de intensa actividad política en la universidad y en las calles. Alfredo los recuerda con cierta nostalgia porque ahora nada queda ya de ese espíritu. “La sociedad tampoco quiere un pensamiento crítico, los grandes medios desinforman y aplastan la capacidad crítica pero yo sólo hago periodismo, lo que se hacer, con 53 años, he hecho todo lo que me gusta, escribir en prensa, algo de radio, pero siempre el olor a tinta presente. Los jóvenes periodistas tampoco lo conocen, Para mi ha sido una suerte pertenecer a esa generación y vivir todo el proceso.”

“No hay grandes medios que publiquen. El periodismo de investigación más fuerte se está haciendo en los libros”

Comenzó en 3º de carrera, con apenas 20 años, a escribir en algunas de las publicaciones que aparecieron tras la muerte de Franco, como Alternativas, España Crítica, o Tricolor. En 1977 formó parte de Ediciones De La Torre y publicó Contra el Pacto de la Moncloa. Fue redactor de varios diarios: Liberación, La tarde de Madrid, Área Crítica. Y aprendió de grandes maestros en Interviú. Para Alfredo la época dorada del periodismo de investigación fue durante la Transición “Cambio 16 e Interviú marcaron una línea en el periodismo de investigación justo después de la muerte de Franco. Se vivió un momento de libertad en el periodismo dentro de una represión policial y política más fuerte que la actual. Precisamente ese tipo de periodismo más libre se ha perdido, ahora esta mucho más encorsetado por las directrices de los medios que tiene sus propios intereses políticos ideológicos y económicos”

En sus trabajos como periodista de investigación aparte de una curtida experiencia vital, se sirve de las investigaciones que fue realizando durante los años de mayor actividad periodística en la Transición y posteriormente como colaborador del equipo de investigación de El Mundo TV. “En La sombra de Franco en la Transición, cuento algo que yo mismo viví. También fue de gran ayuda, en 2001, Crónica de una generación, donde volví a retomar los acontecimientos y temas que me impulsaron a escribir el libro. Aunque, siempre digo he insisto que para realizar investigación hace falta tiempo, dinero y una empresa detrás”.

Cuando Alfredo habla del periodismo de Investigación actual su rostro refleja el desengaño con la profesión aunque siempre consciente de que es lo que le gusta hacer. Para Grimaldos, lo que se vende como periodismo de investigación es un periodismo a favor de determinados intereses, se está dando un fuego cruzado entre grupos contrarios pero con un fondo ideológico muy similar, dejando fuera de la investigación lo más importante. Es claro al afirmar, que no hay periodismo de investigación en ciertos temas clave: banca, monarquía, etcétera. Una serie de temas sobre los que existe un pacto de silencio y ahí están de acuerdo unos y otros. ¿Te silencian?, le pregunto y el rotundo responde: “No, lo que pasa es que no hay grandes medios que lo publiquen. El periodismo de investigación mas fuerte se está haciendo en los libros, afortunadamente hay editoriales que te respaldan”.

La investigación periodística sin tiempo sin dinero es algo casi imposible de realizar, ahora son los grandes medios los que realizan investigación pero Alfredo la denomina “a la carta” guiadas por pequeñas píldoras de información o filtraciones.

“El periodismo de filtración es el antiperiodismo” para Grimaldos, un periodismo de investigación sin libertad de análisis, sin capacidad de situar las cosas en su sitio y seguir pistas, sin condiciones, no es verdaderamente investigación. Es algo “condicionado” y “dirigido por tu jefe”.

Para la obtención de información en la investigación aparte del contraste de las informaciones y la importancia de poseer pruebas acreditativas, Alfredo recuerda que esa cultura de bar, donde corrían las copas y la confianza se pierde también “digamos que una copa suelta la lengua, facilita la confianza, y hace que el interlocutor confié en ti. Es un estilo que ha estado muy vinculado al periodismo de investigación y a la cultura de este país durante mucho tiempo. Estamos hablando de la cultura de bar como la conexión entre el informador y el confidente entre el periodista y el que te cuenta”. Pero en sus libros demuestra que a veces aunque tengas fuentes y pruebas no evitas que se querellen o que directamente te traten de silenciar.

“Siempre digo e insisto que para realizar investigación hace falta tiempo, dinero y una empresa detrás

Zaplana. El brazo incorrupto del PP (Foca, 2007) es sin duda su obra más polémica, acarrea varias querellas millonarias, fue retirado de las Estanterías de El Corte Inglés, el Círculo de Bellas Artes no aceptó que se presentará en sus instalaciones y CNN+ suspendió la invitación de su autor. Aun así, Alfredo ni teme que le silencien ni teme que se querellen aunque afirma sincero “me silencian y se querellan. Hago mi trabajo e intento seguir en la misma línea desde que empecé de jovencito”

Sus obras de investigación mas destacadas son La sombra de Franco en la Transición (Oberón, 2004), La CIA en España (Debate, 2006) y La Iglesia en España (1977-2008). En este último desmonta y analiza el poder de la Iglesia en España. En cuanto se le pregunta afirma convencido “ese poder en pleno siglo XIX es un anacronismo ante el que el gobierno ha cedido. La propia sociedad se va apartando de los dogmas de la iglesia en los temas mas candentes aborto, homosexualidad relaciones sexuales…”

El uso de la cámara oculta como un medio en auge fomentado por las televisiones, afirma no haberlo usado nunca y lo ampara dentro del fomento del espectáculo gratuito que algunos medios buscan. Reconoce que pude ser interesante pero no comulga con su uso en el periodismo de investigación.

“El periodismo de filtración es el antiperiodismo”

Y lejos de la seriedad del tema principal, cuando Grimaldos habla de flamenco lo hace con pasión y desde el respeto que le trasmite este arte. Son varios los críticos de flamenco, que no flamencólogos, que como el comparten afición y empleo pero Grimaldos se diferencia de ellos porque según él, “escribe como aficionado y periodista” abordando así el flamenco desde unas perspectiva contraria a realizar un análisis científico sino más desde dentro. Y sin olvidarse de los verdaderos protagonistas: “Creo que los flamencos son los que tienen que hablar yo intento darles voz a ellos”.

Precisamente publicó en septiembre su última obra “La historia social del flamenco” en la que recoge testimonios de los cantaores. “Muchos de ellos son mis amigos, cuando les entrevisto, siempre intento quedar el último, y poder así tomarme algo con ellos, hablar de lo que toque.”

Hablando de dogmas en esto del flamenco, como en el periodismo de investigación, hay grandes como Demófilo (Antonio Machado Álvarez), una importante referencia para los flamencos, “un gitanista” como Alfredo lo define, que ya predijo en el siglo XIX la perversión a la que se exponía el flamenco difundiéndose fuera de sus ámbitos.

Cambio 16 e Interviú, marcaron una línea en el periodismo de investigación justo después de la muerte de Franco”

Para Grimaldos el problema está en la globalización del mundo de la Música, incluso en el flamenco, “El problema es que no salen cantaores, ahora un gitanito de jerez no quiere ser Manuel Torre que fue un magnifico cantaor que murió en la pobreza” ; ¿Quiere ser Camarón? le pregunto y la respuesta es negativa, porque para Grimaldos ese gitanito de jerez quiere ser Michael Jackson o un rapero que gane parné.

“El flamenco se extingue”, afirma consciente, y en un momento de elocuencia se sincera diciendo: “Si se acaban el periodismo de Investigación y el lince Ibérico, ¿por qué no se va acabar el flamenco?”. No es un tópico pero sí una realidad aplastante que dicha con naturalidad hasta produce cierta gracia, aunque enseguida se justifica diciendo: “La gente se escandaliza cuando digo esto pero es fruto del cambio de la sociedad. Hay una seguidilla que dice: ‘Cambian los tiempos, ¿por qué no voy a cambiar yo?”.

Flamenco y periodismo de investigación: una curiosa combinación que, para Alfredo, sin duda simboliza una vida dedicada a sus pasiones. ¿Y si tuviera que escoger? Ni se lo plantea, aunque afirma sonriente: “No me atrevo a cantar flamenco, porque, como decía Antonio de Mairena, hacen falta 3 cosas: Conocimiento (tocándose la cabeza), sentimiento (tocándose el corazón) e instrumento (tocándose la garganta). Yo sentimiento imagino que lo tengo, conocimiento después de tantos años escuchando algo queda, pero instrumento… echo una pena.”

Fuente de Informarción:
Elaboración propia
Fuente de imagen:
Foto cedida por Antonio de Benito.

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