Con 20 centímetros de nieve bajo los talones y a la espera de un ansiado rescate europeo

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La tricolor Irlanda está viviendo el peor temporal de frío y nieve de los últimos años. También, como ya todo el mundo sabe, atraviesa por duros momentos económicos y, en breve, aplicará nuevas medidas para intentar frenar el déficit.

El pasado siete de diciembre, el primer ministro irlandés, Brian Cowen, acompañado del ministro de economía y finanzas, Brian Lenihan, daba a conocer, ante un parlamento expectante, los datos del nuevo plan de austeridad al que tendrá que someterse el país, sí o sí.

Sin duda fue un día clave para Irlanda puesto que todos los irlandeses y la Comunidad Económica Europea saben ahora a lo que atenerse y cual será la política a seguir para salir adelante a partir de ahora, al menos en lo que a economía se refiere, algo más que necesario después de que su sistema financiero se declarase en quiebra.

Los presupuestos generales del Estado para 2011 traerán literalmente al país vikingo aquello de: “año nuevo, vida nueva”, y no precisamente para mejor, ya que son muchos los que califican a los mismos como los más duros en la historia del país.

Las medidas, que apretarán los cinturones de los irlandeses, incluirán el despido de 28.000 empleados públicos, un aumento de los impuestos sobre la propiedad, un recorte del 10% en las prestaciones sociales e impuestos más altos para los trabajadores con bajos salarios.

Así, parece que el actual primer ministro de la República de Irlanda, considera que es mejor gravar a las familias con rentas más bajas que hacer que los multimillonarios banqueros alemanes, británicos y franceses se coman sus pérdidas.

Subidas para la gasolina y el gasoil también estarán presentes en este nuevo año, mientras las tasas para el alcohol y el tabaco permanecerán intactas. Los impuestos sobre la renta marcarán su nuevo límite en una cuota mucho más baja: no mucho más de los 18.000 euros anuales. Pero sin embargo, igualdad de pago para todos: totalmente injusto. Los ricos seguirán siendo los más beneficiados…

El Banco Central de Irlanda está obligado a proporcionar información semanal detallada sobre el sistema bancario irlandés, incluyendo información sobre los depósitos y préstamos en los bancos principales. El ministro de finanzas, Brian Lenihan, dijo hace un par de semanas que: “la economía tenía la capacidad para salir de sus dificultades actuales”. Habría que preguntarse ¿a costa de quién o de qué?

La única buena noticia es que, al menos, las pensiones de las personas mayores no se tocarán. En total, 6 billones de euros que deben recuperarse: 1.5 mediante nuevas tasas e impuestos y 4.5 a través de recortes en gastos como los créditos fiscales. En definitiva, un plan de austeridad del que depende en gran medida que el Ejecutivo de Dublín pueda acceder al plan de rescate financiero de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional, valorado en 67.500 millones de euros.

El Ejecutivo confía en reducir su gasto público durante el próximo año en 4.500 millones de euros e ingresar a través de una profunda reforma fiscal unos 1.500 millones de los mismos.

Es por eso que Irlanda necesita, ahora más que nunca, revalidar sus colores patrios: el verde esperanza, el naranja como símbolo del entusiasmo y el blanco, que simboliza la paz y la serenidad. Aunque en las líneas de la historia de este país dichos colores representen en realidad la doble creencia religiosa existente y la paz eventual alcanzada entre ambas, más vale que hoy el significado de su bandera se vuelva más útópico por el bien de todos.

La Irlanda que durante mucho tiempo fue ejemplo de globalización y capitalismo, ahora se derrumba inmersa en un círculo vicioso del propio sistema que le dio el esplendor. Mientras, los ciudadanos empiezan a ser concientes de que es necesario un cambio y luchan por sus intereses movilizándose en las calles ante recortes y cambios que, sin duda, van a influir en sus bolsillos y en su salario.

La respuesta está en que a partir del 1 de enero de 2011 el salario mínimo establecido por hora de trabajo bajará 1 euro, pasando de 8.65 euros a 7.65. Por esta regla de tres: cobras menos y pagas más impuestos. Aquí hay algo que no cuadra.

En este caso, la Sra. Merkel tenía razón: “es necesario que los bancos asuman los rescates económicos de los países de la Unión afectados económicamente y que requieran rescates”, o al menos que asuman la responsabilidad que tienen en una crisis que quizás se podía haber evitado con algo menos de codicia.

De esta forma, a uno no se le quitan las ganas de llevar a cabo una acción mundial en contra de las entidades bancarias como la que proponía el exfutbolista francés Éric Cantona en Internet y que ya es conocida como: “el día del pánico bancario”. Pánico que no tuvo lugar, puesto que ni él mismo acudió a su banco para llevar a cabo dicho propósito.

Así las cosas, Irlanda ya no parece “la tierra de las oportunidades”, sino más bien la tierra del caos…o eso es lo que quieren vendernos los medios, sobre todo extranjeros, que todo hay que decirlo, también exageran diciendo cosas tales como que: “miles de irlandeses se verán obligados a emigrar a otros países de Europa para subsistir”. Creo que no es para tanto. Eso son sólo especulaciones. Las cosas no serán tan fáciles como antes pero siempre habrán oportunidades para quién las busque.

Optimismo ante todo, y más después de saber que los recortes vendrán a cuenta del ahorro en el gasto público, o lo que es lo mismo, recortes principalmente para las prestaciones sociales. Todo ello, para cerrar el agujero en el déficit estimado en un 32% del PIB irlandés en 2010.

En definitiva, se trata de otro rescate bancario. A Irlanda se le está exigiendo que recorte servicios sociales, que rebaje drásticamente los salarios, que renegocie contratos y que desmantele el “Estado del Bienestar” que los bancos echan ahora por tierra. La cuestión es que si alguien pierde, nunca son ellos. “El que quiere o busca beneficios asume riesgos”, así es como funciona nuestro tan maravilloso sistema capitalista. Castigar al pueblo por los errores de los señores feudales es un error. Tal vez va siendo hora de cambiar el sistema por otro más rentable e igualitario…

Y así, como un pajarito helado con ganas de levantar el vuelo en medio de la nieve y dejando atrás el mal temporal, es como se pinta el horizonte en estas tierras no muy lejanas que están deseosas de volver a ser lo que fueron para sus habitantes y para sus miles de visitantes: “una especie de tierra prometida”.

See you soon my dear friends…

3 Comentarios

  1. Vamos a tratar de ser optimistas y a pensar que no será así…porque de lo contrario será aún más dificil seguir adelante. De todas formas poniéndonos en lo peor, si fuera el turno de España, sería complicado para todos pero nadie ha dicho que imposible!!
    Marat, gracias por tu comentario.

  2. ¡Ay ay ay! Amiga, ¿en qué países vivimos? ¿A dónde ir? ¿Qué hacer? por acá las cosas no están mucho mejor que en Irlanda y todo indica que se avecinan tiempos de vacas flacas… quizá haya que guiar la vista hacia otros horizontes… pero ante todo optimismo, para empezar…

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