"Comienza el espectáculo" (Capítulo Primero: Conferencia Este)

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Bienvenidos al apasionante comienzo de una nueva temporada NBA. Prepárense para disfrutar, un año más, del mejor baloncesto del planeta. Nuevos propósitos, renovadas ilusiones, talento a raudales, mucho trabajo y un gran puñado de dólares. A día de hoy todos sonríen, ¿pero quién tendrá más motivos para lucir en su cara la ansiada sonrisa final? ¿Cuáles pueden ser las claves de este nuevo curso baloncestístico? A lo largo de dos capítulos –uno dedicada a cada Conferencia- trataré de esclarecer muchas incógnitas y ofrecer una visión particular sobre lo que puede acontecer en la competición durante los próximos meses.

Previsiones en la Conferencia Este.

15. Philadelphia 76ers. “El desierto como punto de partida para reencontrarse a si mismos”.
A priori, uno de los equipos más débiles de la competición. La salida de Iverson supuso el fin tangible de un proyecto, y el evidente síntoma del inicio de una dura reconstrucción. Iguodala es la referencia, el futuro inmediato de los Sixers, pero parece un equipo condenado a perder muchos partidos, darle minutos y confianza a los jóvenes y pensar en elegir a ‘un nuevo Iverson’ en el Draft. De hecho, probablemente lo que más esperen los aficionados de Philly la próxima temporada sea que OJ Mayo acabe en su equipo allá por el mes de junio.

14. Indiana Pacers. “Sin saber de dónde vienen ni a dónde van”
Dudas, muchas dudas se ciernen sobre la franquicia del Conseco Fieldhouse. Primero porque la hipotética marcha de Jermaine O’Neal sigue siendo el primer rumor a exponer cuando no se sabe de qué hablar en la ciudad; segundo porque el equipo va perdiendo de forma progresiva su identidad en la cancha –que podía atraer o no, pero al menos antes la tenían-; y tercero porque el talento del que dispone su roster parece inversamente proporcional a su competitividad. La verdad es que O’Brien tiene todo un señor reto ante si.

13. Atlanta Hawks. “En la etapa final de la adolescencia”.
Algún año tendrá que despegar la franquicia de Georgia… pero parece que tampoco será éste. El equipo dirigido por Mike Woodson tuvo dos elecciones muy altas en el pasado Draft, y parecen haber acertado con ambas. Horford y Law son dos jugadores de grandes posibilidades y que seguramente puedan aportar de inmediato ante tanto ‘compañero proyecto’. Sin embargo, su juego interior sigue siendo muy débil y su ofensiva irregular y carente de grandes amenazas fiables –a excepción de JJ-, por lo que necesitarán que sus jóvenes –muchos y de buen potencial- se pongan de acuerdo para dar un paso adelante y luchar por algo más que un puesto de lotería.

12. New York Knicks. “Siguiendo a lo suyo”.
Los Knicks de Isiah Thomas siguen siendo uno de los equipos más conocidos de toda la Liga. Lástima que no sea por sus éxitos deportivos o aciertos en los despachos. Este verano han adquirido a Zach Randolph, y tienen un quinteto que, por nombres, debería ser un fijo de la post-temporada en el Este… el tema es que carecen de estilo, son excesivamente anárquicos, y el vestuario es una auténtica bomba –dentro y fuera de las canchas- que salta a la mínima adversidad. Talento –como sueldos- tienen de sobra, pero habría que esforzarse mucho para encontrar otro aspecto positivo a su roster.

11. Milwaukee Bucks. “Buscando algo de hierro entre tanta seda”.
Parece haberles llegado el momento de plasmar todas esas posibilidades que atesoran en resultados. El esperado salto de calidad lo debe dictar su hasta ahora más que cuestionable nivel defensivo, precisamente el punto que más deben trabajar –Desmond Mason puede dotar de equilibrio al bloque- para ser realmente peligrosos, ya que en ataque los Bucks son un equipo plagado de opciones, dinamismo y amenazas -tanto interiores como exteriores-. Pasando por alto el culebrón venezolano que supuso la elección de Yi Jianlian en el Draft, confío en que Bogut tenga este nuevo curso mayor relevancia en los sistemas y se convierta en la referencia interior que puede ser y que tanto necesitan los de Wisconsin.

10. Miami Heat. “Del éxito al fracaso sólo hay un paso”.
 Los de Riley tienen ante si una temporada realmente peligrosa. Si bien es cierto que siguen contando con una pareja demoledora, también lo es que para Shaquille también pasa el tiempo –ya el año pasado se perdió más de la mitad de la temporada por problemas físicos-. Por si fuera poco, los aportes del resto parecen ir cada vez a menos y la división interna cada vez a más… con lo que estamos ante un riesgo serio de que Wade se sienta demasiado solo en su lucha contra los elementos –propios y ajenos-.

9. Orlando Magic. “Preparándose para el asalto”.
La mayor novedad que presenta la franquicia de Florida para este curso es, sin duda, el contrato de Rashard Lewis. Y en segundo lugar está la presencia del propio alero tejano. El ex jugador de los Sonics tiene un talento ofensivo descomunal, y su radio de acción es ideal para que Howard –cada vez más animal, aunque resulte difícil de creer- pueda campar a sus anchas por la zona. Debe ser el año de JJ Redick, que puede beneficiarse mucho de la atención ofensiva que genere la pareja Lewis-Howard. Sin embargo, su rotación interior es ridícula y, lo peor de todo, transmiten muchas dudas en la parcela defensiva… y a esto sigue jugándose en dos zonas.

8. Charlotte Bobcats. “UPA Play: Un Paso Adelante”.
La franquicia más joven de la Liga contará –por fin- con un anotador exterior de nivel, y es que la llegada de Jason Richardson ha generado grandes expectativas de rendimiento. Gran parte de las posibilidades de los Bobcats para este curso dependerán de la capacidad de liderazgo del de Michigan State… y de las lesiones. De momento ya han perdido a Sean May y a Adam Morrison para toda la temporada, y la sombra de la duda persigue a Okafor, su referencia interior. No obstante, es un equipo muy interesante, con talento, posibilidades defensivas y un quinteto más que potable.

7. Toronto Raptors. “Alumno aplicado, pero no brillante… aún“.
Un equipo sólido, que sabe a lo que juega, con buenos mimbres, y jugadores en progresión. Los Raptors deben confirmar esta temporada lo apuntado el curso pasado, y volver a dar guerra en PO’s. Puestos a soñar, los canadienses seguro que lo hacen con la ausencia de problemas físicos de TJ Ford, un paso adelante de Bosh, una explosión de Bargnani y la aportación constante de los secundarios –Calderón, Parker, Garbajosa-, pues seguramente todo esos factores harían falta para que los de Mitchell celebren la victoria final en una eliminatoria por el título. Parecen demasiados; no obstante, Toronto parece una apuesta segura para entrar en PO’s.

6.  New Jersey Nets. “Donde Kidd nos lleve”.
Hay rumores en la ciudad de que los Nets están interesados en sacar a la luz una máquina del tiempo para contar con Jason Kidd eternamente. No seria de extrañar. Aparte del talento de su trío exterior, el sacrificio defensivo y el juego en transición comandado por Kidd serán santo y seña de los de Lawrence Frank. Será importante ver el grado de evolución en la relevancia de Natchbar, y el de implicación de Magloire. Atención también a la progresión de Marcus Williams, la futura referencia desde el puesto de base para la franquicia.

5. Washington Wizards. “Cuando el ataque lo es todo”
Uno de los equipos más atractivos de ver de la competición, y es que cuentan con un trío de jugadores realmente demoledor, y que genera gran interés entre los más románticos del lugar. Sobre esa base deben cimentar su éxito –y lo hacen-, porque hay pocos equipos en la Liga con semejante batería exterior. Arenas resulta cada año más complicado de defender, y para este curso parece apuntar con firmeza a romper la barrera de los treinta puntos por partido. Por contra, su nivel defensivo es muy débil y su juego interior escaso… y limitado casi de forma exclusiva a labores de intendencia, con lo que es un equipo que se hace ciertamente previsible.

4. Detroit Pistons. “From heavy to sweet metal”.
La franquicia de Michigan lleva varios años en la cresta de la ola. Muestra de su solidez es que pese a perder a uno de los jugadores más determinantes defensivamente hablando de la competición, el curso pasado estuvieron cerca de jugar la Final del Este –y posiblemente lo hubieran logrado si no hubieran sido testigos de primera mano del mayor orgasmo baloncestístico en la carrera de LeBron James-. El bloque es ‘el de siempre’, incluso con algo más que ver en su banquillo. Defensivamente es un equipo muy bueno, y en ataque cuentan con muchos jugadores capaces de desequilibrar… sin embargo parece faltarles un punto de poder mental y unión de vestuario para dar ‘el último paso’.

3. Boston Celtics. “Bienvenidos al tren de las últimas oportunidades”.
El equipo más reforzado mediáticamente de todo el verano. Está por ver para cuánto dará el ‘Big-Three’ que han conseguido reunir, aunque muchas de sus aspiraciones –que ironías tiene la vida- dependerán de la aportación de los secundarios, entre los que destacan, o deberían, los jóvenes Rajon Rondo –una de las posibles revelaciones de la temporada- y Kendrick Perkins. Doc Rivers tiene más trabajo del que pueda parecer para crear, sin apenas cimientos temporales, un serio candidato a un título de Conferencia por el que deberían pelar, ya que semejante trío –sano y en el Este- te puede garantizar 50 victorias en la RS.

2. Cleveland Cavaliers. “El show del mejor monologuista del planeta”.
Los Cavs sorprendieron plantándose en las Finales el año pasado, quemando etapas con celeridad, y mostrando una solidez digna de alabar. Este año contarán con los mismos jugadores, un año más maduros y trabajados, por lo que el objetivo a cumplir será de gran exigencia… en un Este más complicado que el curso pasado. Para ello los de Mick Brown cuentan con uno de los mejores entramados defensivos de la NBA… y en ataque, ÉL. LeBron es el dueño y señor de la parcela ofensiva en Ohio, pero los Cavs necesitarán algo más de aporte regular de sus secundarios –que los tienen- para volver a repetir éxitos. Se antoja fundamental, por tanto, la ayuda ofensiva de los Hughes, Ilgauskas, Marshall o Damon Jones. Sus sueldos así lo valen.

1. Chicago Bulls. “Definitivamente preparados”.
El conjunto de Skiles es uno de los equipos más al alza de toda la Liga. Sus jóvenes y talentosos jugadores evolucionan sin parar, y el año pasado lograron pasar ronda por primera vez desde que un tal Michael Jordan dejase de jugar en el United Center. Este curso se les va a exigir mucho más, porque tienen mimbres de sobra para llegar muy muy lejos. Tuvieron la suerte –cortesía, cómo no, del rey mago de los Knicks- de escoger a un gran jugador como Noah en el Draft, y cuentan con una batería exterior de impresión, además de la consistencia interior que ofrece Ben Wallace y una rotación más que potable plagada de jóvenes con hambre competitiva. Su único pero sigue siendo la ausencia de una fuente fiable de anotación desde el poste bajo, porque parece que la incorporación de Joe Smith no cumple del todo ese rol.

Fuente de las imágenes:
www.google.com
www.nba.com

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