CM Punk y la explotación laboral en el mundo del wrestling

0
339
Phillip Jack (Chicago, 1978) conocido como CM Punk, es una estrella retirada del wrestling./ Eva Rinaldi (Flickr)

Phil Brooks, más conocido como CM Punk, habla largo y tendido sobre las razones que llevaron a su salida de la World Wrestling Entertainment (WWE). La entrevista, realizada por el también wrestler Colt Cabana, deja declaraciones interesantes y controvertidas, especialmente aquellas que hacen referencia a la precariedad laboral dentro de la WWE, la mayor compañía de wrestling del mundo.

Invito a los lectores a que prueben lo siguiente. Bajen a la calle y pregunten a varias personas anónimas qué es el wrestling. Probablemente ninguno de ellos habrá escuchado esa palabra en su vida. Ahora, hagan lo mismo pero en lugar de wrestling usen el vocablo pressing catch. En este caso es más probable que alguna de las personas pueda decir algo sobre qué es el pressing catch, al menos algo así como “todo eso está preparado y es mentira”.  Al menos, eso era lo que la gente me decía cuando les informaban sobre el hecho de que era aficionado al wrestling o pressing catch. Pero no escribo estas líneas para hablar sobre mis aficiones, sino para abordar la explotación laboral en el mundo del wrestling, más concretamente dentro de la World Wrestling Entertainment (WWE), que es la mayor compañía del mundo en esta industria.

En el verano del 2011, Phil Brooks, más conocido por su nombre artístico CM Punk, comenzó su ascenso hacia el estrellato en la WWE y por consiguiente, en el mundo del wrestling. No es que Punk fuese precisamente un don nadie en aquel momento. Llevaba en la compañía desde 2006 y antes de eso ya se había hecho un nombre entre los aficionados en el mundo de las indies[1]. Pero fue en aquel verano cuando CM Punk explotó como wrestler y comenzó algo que se puede denominar como la Punkmania. Durante los tres años siguientes, CM Punk era la cara más visible de la WWE. Era el luchador que conseguía poner a la gente en los asientos, que conseguía que la gente sintonizase la televisión para ver Raw[2] y ante todo, era el luchador que todo el mundo quería ver (y pagaban por ver, hecho aún más importante en la WWE). Sin embargo, a partir de febrero de 2014, CM Punk dejó de aparecer en los eventos de la WWE. No se sabía muy bien lo que estaba sucediendo. Nadie desde la WWE daba explicaciones convincentes sobre la situación de Punk, mientras que éste tampoco mostraba mucho interés por aclarar la situación. Finalmente, a mediados de año, se supo que CM Punk había abandonado la WWE, retirándose además del mundo del wrestling profesional. Más allá de eso, existían grandes lagunas de conocimiento sobre el tema. ¿Por qué abandonó CM Punk la WWE? ¿Fue la dirección de la empresa la que lo despidió o, por el contrario, fue él mismo quien tomó la decisión? ¿Cómo fue el proceso de abandono de la empresa? ¿Qué razones llevaron a CM Punk a retirarse del wrestling? Estas preguntas, u otras que pudiesen surgir, no tenían respuesta, ni por parte de Punk, ni por parte de la WWE. Sin embargo, eso cambió el pasado noviembre, cuando CM Punk por fin resolvió el misterio.

En el Día de Acción de Gracias, Colt Cabana publicaba una nueva versión de su podcast, titulado Art of Wrestling, en donde CM Punk hablaba de su experiencia en la WWE y de por qué y cómo abandonó la WWE. No fue para nada extraño el lugar, ni la persona con la que Punk decidió informar a los aficionados las razones por las que su relación con la WWE se rompió. Colt Cabana, al igual que Punk, también es wrestler. Más aún, Punk y Cabana son amigos y compañeros de fatigas desde hace muchos años, por lo que el entorno era bastante favorable para que Punk hablase con total tranquilidad y confianza. Por una parte, esto fue positivo, porque CM Punk pudo hablar claramente y expresar todo aquello que tenía en mente. Por otra parte fue negativo ya que Colt Cabana, al ser un buen amigo, no intentó forzar a CM Punk a dar explicaciones de sus acciones más allá de lo que Punk quisiese decir. Fuese como fuese, lo importante es que las palabras de CM Punk revelaban la precariedad laboral que sufren los luchadores de wrestling dentro de la WWE.

Durante el podcast Punk habla de diferentes cuestiones que le llevaron a abandonar la empresa. Desde cuestiones médicas, pasando por las cuestiones salariales, y acabando por diferencias creativas con los dirigentes de la empresa. Punk reconoce estar disgustado con sus storylines, enfadado por no ser el main eventer de Wrestlemania y quemado físicamente por su nefasta relación con Triple H. Sin embargo, el mismo Punk añade poco después de pronunciar estas palabras que la principal razón que lo llevó a dejar la compañía fue su salud. Y este elemento y todo lo relacionado con el mismo es lo verdaderamente importante en la entrevista y de donde se concluye perfectamente que la WWE tiene una política laboral deplorable.

Quizás, uno de los ejemplos más significativos de la poca preocupación de la WWE por la salud de sus luchadores fue la negligente atención que Punk recibió por parte del médico de la empresa. Al parecer, CM Punk tenía una infección de estafilococo que posteriormente derivó en staphylococcus aureus –resistente a la meticilina y que puede ser mortal si no es tratado adecuadamente–. El médico le recetó Z-Pak, un antibiótico que no estaba destinado para tratar la enfermedad que Punk padecía en aquel momento. Otro buen ejemplo de cómo la salud de Punk estuvo en peligro mientras ejercía su actividad profesional fue cuando el doctor de la empresa trato negligentemente las conmociones que Punk había estado sufriendo durante al año 2013 y le permitió luchar en ese estado en el tour europeo de finales del 2013, al igual que en la Royal Rumble de 2014, donde sufrió una conmoción en pleno combate y siguió luchando a pesar de que el médico sabía perfectamente lo que estaba ocurriendo porque el propio Punk se lo comunicó poco después de sufrir la conmoción. Alguien dentro de la WWE se dio cuenta que tener un luchador en el ring con una conmoción no era bueno y enviaron a Kane a eliminar a CM Punk antes de lo previsto. Eso sí, hicieron que Punk atravesase una mesa en el proceso de eliminación.

Alguien podría alegar que no toda la culpa es de la WWE, que CM Punk también podría haber hecho algo para confrontar la situación. Es posible que alguien pueda decir que Punk debió ir a su propio médico o que Punk debió confrontar a los oficiales de la compañía con el fin de no luchar debido a sus lesiones. Sin embargo, colocar esas preguntas sería colocar parte de la responsabilidad de la situación en los hombros de CM Punk, algo que resulta imposible porque no se puede ser verdugo y víctima al mismo tiempo. No se debe olvidar que CM Punk era el trabajador, que únicamente disponía de su fuerza de trabajo para poder obtener un sueldo, mientras que la WWE, encarnada en su presidente Vince Mcmahon, era la que poseía los medios de producción. Claro que CM Punk le podría haber dicho a la empresa que no salía a luchar porque estaba lesionado y no quería poner en riesgo su salud, y es posible que desde la empresa se le respondiese que si no luchaba esa noche, podía olvidarse de luchar en la WWE para siempre. Y francamente, fuera de la WWE, la vida de un wrestler en otras compañías es bastante dura, incluso para una super estrella como lo era Punk en aquel momento.

Además, hay dos razones con gran peso que explican la actitud colaboradora y sumisa de CM Punk Por un lado, está el motivo objetivo y que tiene que ver con las relaciones de producción, más concretamente con las relaciones laborales. En el mundo del wrestling, los wrestlers son trabajadores independientes, autónomos se podría decir. Esto quiere decir que ellos deben pagarse su propio seguro médico y otras contribuciones a la seguridad social, por lo que aceptan las precarias condiciones de la WWE, que en comparación con el resto de las compañías existentes en Estados Unidos, son de lejos las mejores (imagínese el lector como deben ser las condiciones de las otras compañías). La contraprestación de trabajar para la WWE es que no se puede trabajar con otra empresa y tampoco se puede aceptar sponsors ajenos a la WWE sin el permiso de la compañía. Por otro lado, en relación a su salario, los luchadores son pagados de acuerdo a un salario base que posteriormente incrementan con las ventas de merchandasing y aparición en los pay-per-view. En otras palabras, se basa en un sistema de salario base más bonus, los cuales solo se adquieren cuando eres un luchador importante.

Por otro lado, está el motivo subjetivo. El mundo del wrestling, como cualquier otra esfera de la sociedad, tiene un marcado carácter machista y patriarcal. En este sentido, una de las mayores obsesiones de CM Punk era protagonizar el main event de Wrestlemania, el principal evento de wrestling del mundo. Sin embargo, Punk nunca lo pudo hacer y por esa razón consideraba que había fracasado en el mundo del wrestling. Mezcla de patriarcado y machismo, mezcla de sueño americano al estilo Rocky Balboa, las palabras de CM Punk dejan muy claro que para triunfar en el mundo del wrestling se debe ser un tipo duro, fuerte, que aguante todo lo que se le eche encima y no un pusilánime que se queje a la primera conmoción o lesión que tenga. Salir al ring y luchar, esa es la principal obligación del wrestler. Si no procede así, se estará fallando a sí mismo, a la empresa y a los aficionados.

Las palabras de CM Punk deben ser estudiadas y consideradas con atención. Lógicamente no en la WWE, que ha dejado claro que no tiene mucho interés en cambiar su modelo de producción. Al fin y al cabo, la explotación del personal a la compañía le viene como anillo al dedo. Pero sí dentro de la plantilla de los wrestlers y también entre los aficionados. En el primer caso, los luchadores, deberían buscar asociarse para proteger sus derechos. Esto no lo digo yo, sino que fue el propio CM Punk el que dijo que le encantaría que los luchadores y luchadoras lograsen algún tipo de unión para reivindicar mejores condiciones salariales y laborales y poner presión en la WWE para que acceda a las reivindicaciones de los trabajadores. Por otro lado, los aficionados a la WWE en particular y al wrestling en general, deberíamos ser más exigentes con las condiciones laborales de los luchadores. Debemos exigir, de alguna forma, que los luchadores tengan condiciones laborales y salariales dignas y que no tengan que sacrificar su salud por un puñado de dólares. Lógicamente, esto no es sencillo y aunque se encontrase alguna forma tipo comercio justo, tampoco se garantiza que fuese a funcionar.

Desgraciadamente,  corto plazo ninguna de ambas cosas sucederá. Primero, porque si en Europa, cuna de las organizaciones sindicales, éstas están de capa caída, en Estados Unidos llevan así desde la Caza de Brujas de comienzos de 1950. Por consiguiente, intentar ganar peso en las relaciones de producción será difícil para los trabajadores si los contratos se siguen haciendo de forma individual. Además, la mentalidad machista y patriarcal sigue teniendo una gran vigencia en una industria que trata a los wrestlers como gladiadores del antiguo Imperio Romano, mientras que las mujeres están ahí para, desgraciadamente, ser mostradas como meros objetos sexuales. Por otro lado, tampoco parece que en una sociedad como la estadounidense la mentalidad del aficionado vaya a cambiar. En la cuna del neoliberalismo, la máxima es consumir al menor precio posible y eso es lo que la WWE ofrece al aficionado, el cual no se parará a pensar en las condiciones laborales de los que ofrecen el producto.

Cuando CM Punk salía al ring solía decir que era the best in the world en el mundo de la lucha libre. Desafortunadamente, parece que CM Punk, a pesar de sus sinceros deseos de que las condicionales laborales de los luchadores sean mejoradas, nunca estuvo dispuesto a intentar crear esa asociación para mejorar las condiciones de sus compañeros. Esto no es una crítica, ya que desde fuera la situación es más fácil de analizar, pero está claro que alguien dentro de la plantilla tendrá que tomar la iniciativa si no quieren seguir siendo marionetas en manos de una WWE que ha demostrado en numerosas ocasiones que el espectáculo y los beneficios económicos están por encima de la salud de sus trabajadores.

 

[1]     En el mundo del wrestling, indie hace referencia al circuito de compañías independientes de wrestling que están muy lejos de los presupuestos de las grandes compañías como WWE o TNA. La mayor parte de los wrestlers que llegan a las grandes compañías suelen comenzar trabajando en las indies, un mundo que es terriblemente duro y sacrificado. La película The Wrestler, dirigida por Darren Aronofsky, refleja muy bien qué es el mundo del wrestling independiente.

[2]     Es el principal programa de la WWE. Se retransmite los lunes por la noche.

Dejar respuesta