‘Cincuenta sombras de Grey’, erotismo de autoayuda

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819rov6vlaLCincuenta sombras de Grey ha sido nombrada y renombrada, publicada y republicada, distribuida por todo el mundo, adaptada al cine y trillada hasta lo indecible. Apareció en el panorama literario para revolucionarlo y granjearse ejércitos de adictos y adictas a la seducción de Christian Grey, pero ningún ensayo había diseccionado esta trilogía como el de Eva Illouz, Erotismo de autoayuda. Cincuenta sombras de Grey y el nuevo orden romántico. Esta autora desgrana este fenómeno desde una óptica sociológica y de género considerando las cuestiones claves de la obra de E. L. James (y dejando a un lado la calidad de su prosa). Gracias a la editorial Clave Intelectual disfrutamos de este interesantísimo libro.

En primer lugar, Illouz define qué es un best seller (concepto cuyos inicios se remontan a la Europa del siglo XVI como resultado del proceso de la mercancificación del libro) como elemento capaz bien de captar valores y actitudes ya dominantes o bien de crear nuevas corrientes. La competencia entre autores, títulos y editoriales, la diversificación de mercado y las técnicas de marketing se han intensificado de modo considerable en un tiempo breve. Y, sorprendentemente, son las novelas románticas las que más se han mercancificado, y por ende, las que resultan más rentables en este sector. Atención a los datos: el sello Harlequin dice que más del 50% de sus clientes adquieren un promedio de 30 novelas al mes. Y en Reino Unido, más del 20% del total de libros de ficción vendidos al año son novelas románticas.

Por otro lado, la prestigiosa socióloga marroquí —citando a Michael Schudson— comenta los factores en los cuales reside o puede residir el éxito de una idea: recuperabilidad (lo accesible de la idea respecto a las personas a las que se pretende alcanzar), fuerza retórica (atractivo), resonancia (relevancia), retención institucional (referencia común) y resolución. Las cinco “R” de Schudson, junto con otros modelos propuestos como el de Malcolm Gladwell, también serían un baremo del éxito de Cincuenta sombras de Grey, y no obstante, dicho triunfo es absolutamente sui generis. El hecho de haber sido creado como fanfic y difundido con un poder y velocidad impresionantes vía internet hace que su éxito se generase inicialmente “por debajo del radar de las empresas [editoriales]”, y que interactuase con un numeroso grupo de lectores que, además daban feedback a esa publicación, es decir, que la recepción del relato formaba parte de su producción, de la escritura misma (prosumo). Así, E. L. James podía integrar en el desarrollo de su obra los deseos y preferencias de los lectores a medida que iba trazando la trama. El primer volumen de Cincuenta sombras se publicó en formato digital y su popularidad se disparó gracias al boca a boca, no hizo falta (ni hubo mejor) campaña publicitaria para catapultarlo directamente a la fama.

Sin embargo, este ensayo no se ocupa de analizar la gestación y gran influencia posterior de Cincuenta sombras en el mercado editorial, sino de tratar de comprender cómo el placer que esta lectura provoca en algunas personas se corresponde con la estructura sociológica de las relaciones hombres-mujeres actuales. Es decir: ¿por qué ciertas “narraciones” calan tan adecuadamente, por qué son tan “apropiadas” para una sociedad? Aquí introduce el término resonancia, que funciona de un modo similar a la publicidad (reconocemos algo que nos pasa, que necesitamos, que queremos; nos identificamos). La resonancia de un libro, pues, opera a muchos niveles en una sociedad determinada; un libro resuena cuando expresa una experiencia social, compartida o individual. Por ejemplo: el cándido librito Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus causó sensación en su momento (hace más de dos décadas) porque aparentemente trataba las diferencias palpables entre los sexos mediante metáforas muy definidas.

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Al hilo de lo expuesto, Illouz sostiene que Cincuenta sombras refleja “aporías [paradojas] de las relaciones sexuales entre hombres y mujeres”, y que “la relación sadomasoquista […] es a la vez una solución simbólica y una técnica práctica para superar” dichas contradicciones. Desde esa premisa alcanza otra: que la autoayuda se ha convertido en una auténtica cultura que se extiende en todas direcciones. Esta autoayuda está presente en la narración de E. L. James, por cuanto ofrece instrucciones para mejorar una vida sexual monótona o inhibida, codificando fantasías contemporáneas y abriendo las puertas a un mundo de nuevas posibilidades. Donde lee nuevas posibilidades puede leer, por supuesto, juguetes sexuales —en Estados Unidos los sex shops hicieron su agosto tras la segunda edición de las novelas, en abril de 2012—. Hasta llegaron a venderse “kits Cincuenta sombras” y a impartirse talleres sexuales cuyos alumnos y alumnas aprendían cómo usar dichos juguetes y, de paso, hacían nuevas amistades con otros fans de la trilogía.

En definitiva, nos encontramos ante un ensayo que explora las dimensiones de la sexualidad —específicamente de la femenina—, elemento central de autoconocimiento y autoidentificación. También hace una radiografía al concepto actual del amor apoyándose en autores como Houellebecq; del feminismo —según Illouz, las mujeres no hemos progresado tanto en el aspecto sexual como en el ámbito laboral; “¿por qué algunas fantasías de las mujeres siguen atrapadas en el patriarcado?”, se pregunta— y de la sexualidad moderna, que ha redefinido conceptos como el matrimonio, la libertad y la reproducción, pero que es al mismo tiempo fuente de incertidumbres.

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