Cientos de manifestantes inician una marcha desde Génova 13 a Plaza Castilla para protestar contra la “Ley Mordaza” y esperar la liberación de 17 jóvenes detenidos

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Grandes arterias de Madrid como Santa Engracia o Bravo Murillo fueron testigo ayer de una concentración en contra de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana. Centenares de personas que pensaban congregarse frente a la sede del Partido Popular en el 13 de la calle Génova, desviaron su rumbo ante la imposibilidad de acceder a la calle. Reunidos frente a los juzgados de Plaza Castilla aguardaron la salida de los detenidos por los disturbios del pasado 20 de noviembre en la Complutense, en lo que ellos denominan la nueva “Caza de Brujas”.

_Manifestación

Alrededor de las 19:00 de la tarde y convocados por las organizaciones 15-M y 25-S, el grupo comenzaba a agruparse al inicio de la calle Génova, con el objetivo de protestar frente a la sede del Partido Popular contra la aprobación este viernes de la que ha venido a denominarse ‘Ley Anti 15-M’, ‘Ley Mordaza’ o ‘Ley del miedo’.No obstante, la Policía Nacional activaba un importante dispositivo en los alrededores de la sede que incluía el despliegue de vallas en todas las calles de acceso, tanto en la propia calle Génova como en las perpendiculares, lo que impedía a vehículos y peatones aproximarse al edificio.

Ante tales circunstancias el grupo decide desviarse hasta Plaza Santa Bárbara para iniciar un recorrido que finalizaría ante la sede de los Juzgados de Guardia de Plaza Castilla. Con un número muy considerable de asistentes, la marcha partía al inicio de la calle Santa Engracia y avanzaba en un recorrido de 5 km que atravesaba posteriormente la calle Bravo Murillo. Protegidos por un cordón policial que les acompañaba en todo momento para evitar posibles disturbios, una a una iban cortando el acceso en coche a dichas calles ante la mirada expectante de los transeúntes, muchos de los cuales se sumaban al recorrido de manera espontánea. “Si se puede”, “Violencia es no llegar a fin de mes” o “No pasarán” fueron sólo algunos de los lemas defendidos por los asistentes, para los que la nueva Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana es un recorte de libertades que los ciudadanos estamos consintiendo.

CONCENTRACIÓN EN PLAZA CASTILLA

Llegada a Plaza CastillaA su llegada a la entrada de los juzgados, les esperaban alrededor de 20 furgones policiales y numerosos antidisturbios rodeando el edificio y sus inmediaciones, lo que provocó que numerosos asistentes decidiesen abandonar la convocatoria, especialmente el grupo de afectados por las preferentes que habían decidido unirse a la causa. Un dispositivo que, junto a un helicóptero que había sobrevolado toda la marcha, suponía un despliegue económico “desmesurado” para un acto que no dio señal de disturbios en ningún momento.

Así era calificado por Pablo Derez, Doctor en Derecho Penal por la Universidad Autónoma de Madrid, que decidió aportarnos una opinión jurídica acerca del dispositivo desplegado. “Este número de furgones policiales para el número de manifestantes que se encuentran aquí podría calificarse, en términos de derecho administrativo, como una desviación de poder, pues cuando los poderes públicos se usan para proteger los intereses políticos, se están obviando otro tipo de disturbios que pueden ocurrir cualquier noche de viernes en muchos lugares de Madrid”, nos aseguraba.

Aproximadamente a las 20:30 comenzaban a salir los detenidos de la madrugada del viernes en Moratalaz. Diecisiete jóvenes acusados de los disturbios producidos el pasado 20 de noviembre en la Universidad Complutense, de los cuales muchas eran integrantes de asociaciones feministas y otros que ni siquiera se encontraban en la universidad en dicho momento por cuestiones laborales que han podido demostrar.Por ello, sus familiares se mostraban convencidos de que, para efectuar las detenciones, la Policía había recurrido a listas de activistas que manejaría la Brigada Provincial de Información. Unos hechos que enardecían a los asistentes y que eran la causa de consignas como “Si tocáis a una nos tocáis a todas”, “Ley Mordaza no es democracia” o “Detenidos libertad”.

Uno a uno comenzaban a salir los detenidos que, ya en libertad, se enfrentan a cargos por actuar en contra del ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas, con agravante de actuar por odio, por lesiones y daños. Esta operación, que ha venido a denominarse “La Caza de Brujas”, ha encendido a numerosos movimientos sociales que consideran ineludible la represión policial que desde hace meses se ejerce sobre ellos por pertenecer a las llamadas “listas negras” de la Policía. “Quieren acabar con nosotros porque demostramos que los pobres podemos rebelarnos”, decía el padre de uno de los detenidos.

 La Coordina 25S, convocante de las protestas en los alrededores del Congreso, ha hecho un nuevo llamamiento para volver a rodear la Cámara Baja el próximo sábado 14 de diciembre, para rechazar la Ley de Seguridad Ciudadana y frenar la continua detención de jóvenes de inocentes.

Con razón o no, la tarde de ayer se convirtió una vez más en signo y muestra de la indignación social que se vive en la capital y en el resto del país, donde cada vez son más las leyes que ‘recortan’ también las posibilidades de los ciudadanos de decir ‘no’.

    

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