Cien años de Gran Vía

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Está a punto de finalizar el centenario de la Gran Vía de Madrid (1910-2010), y con ello, todos los homenajes y actos en memoria de este siglo. La emblemática calle ha pasado por diferentes épocas y sociedades, y cuenta con multitud de acontecimientos históricos en sus baldosas. Así pues, como es lógico, ha sufrido innumerables transformaciones.

Personalmente, debo confesar que estoy enamorada de esa calle y todo el ambiente que la rodea, pero me encuentro tremendamente decepcionada: hace tan sólo unos días me encontraba paseando por allí, y al llegar al número 31, descubrí que la popular cafetería “Zahara”, ubicada en ese lugar desde hacía más de 50 años, ha desaparecido. Asimismo, han cerrado un bonito Pub irlandés que hacía esquina con la calle Mesonero Romanos. Y en su lugar, encuentro una enorme tienda de ropa que copa ambos locales.

Según el periódico ABC, los dueños de la cafetería alegan que han sido problemas económicos relativos al alquiler del local lo que ha motivado su cierre. Afirman: “Tras muchas décadas en el mismo lugar, el contrato de arrendamiento que manteníamos vencía, como todos los de la Ley Boyer, en 2014. Hemos tratado de negociar una subida que fuera asumible, pero ellos no querían tener aquí más hostelería”. Lo más grave, señalaban, es que “la Gran Vía se está quedando sin hostelería: ya casi sólo hay tiendas de ropa”.

Desgraciadamente, no es la primera vez que me quedo boquiabierta por este motivo. Ya en 2005 desapareció la famosa tienda de música “Madrid Rock”, por no hablar de los innumerables cines que han cerrado sus puertas.

La Gran Vía siempre será la gran calle madrileña por excelencia, pero en ese momento, aquel día, experimenté una explosión de sentimientos de rabia y melancolía que me hizo plantearme la siguiente cuestión: ¿Qué ha sido de esa calle cuyo nombre suponía un referente en cuanto a ocio y cultura? Para mí, ya no existe; atrás han quedado aquellos cines y teatros y se ha dado paso a una ancha avenida ideal para realizar tus compras. Un repaso a las dos aceras, permite constatar que abundan los establecimientos de comida rápida de cadenas internacionales, pero apenas se cuentan con los dedos de una mano los negocios autóctonos o con una cierta tradición en la zona.

Y lo peor de todo, ¿es necesario poner dos tiendas iguales una enfrente de la otra? Os digo que es absolutamente cierto. No soy contraria a que haya tiendas (de hecho, suele ser una de mis zonas favoritas para comprar algún trapito) y soy consciente de que es una buena forma de generar empleo, pero existe un límite que se ha sobrepasado con creces.

Por tanto, y a modo de conclusión, diré que en el año en que se cumple y celebra los 100 años de la Gran Vía, resulta paradójico comprobar cómo la calle sigue perdiendo lo que años atrás fueron señas de identidad y lugares con encanto, y se impone la banal moda y el poder del comercio. 

Fuente del texto:
http://www.abc.es/20100227/madrid-madrid/gran-pierde-zahara-20100227.html

Fuentes de las imágenes:
http://www.fotomadrid.com/
http://www.turismoenmadrid.info/

4 Comentarios

  1. Es cierto Silvia, yo también hecho de menos los cines y teatros que había. Recuerdo que cuando era me pequeña a veces me llevaban mis padres o mi hermana mayor a ver algun estreno y aquello tenía mucho encanto……. Ahora es un reflejo de lo consumistas que nos hemos vuelto, una verdadera lastima, se ha perdido todo el glamour que vivió en otras decadas. Aun así sigue siendo una de mis Avenidas favoritas!!!

  2. este artículo me parece de una sensibilidad tremenda. Creo que, inmersos en el bullicio de la ciudad, es bueno pararse a pensar lo que en su día fue, y hacia dónde nos dirige esta sociedad.
    Me ha dejado algo triste el artículo, pero es que lleva toda la razón…

  3. Totalmente de acuerdo, rabioso y a la vez entristecido. Me da lástima que haya determinados personajes que no se den cuenta de lo que esta calle representó, y lo que debería reprensentar.
    Un gran artículo! 😉

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