Christopher Nolan: ¿un genio en decadencia?

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El británico Christopher Nolan irrumpió hace diez años en el panorama cinematográfico internacional con Memento, una sorprendente historia que rompía con toda forma narrativa puesta en práctica hasta la fecha en el territorio de la realización. La estructura de la película, que invertía el desarrollo cronológico del relato audiovisual convencional, sorprendió a propios y extraños, y colocó a Nolan en la lista de jóvenes directores a seguir, junto a nombres como los de Steven Soderbergh, Paul Thomas Anderson o Alejandro González Iñárritu.

Dos años antes, en 1998, Nolan había presentado su primer largo, Following, un absorbente relato rodado en blanco y negro y con tan solo 6.000 dólares de presupuesto, con el que ya ponía de manifiesto su innegable talento creativo.

En 2002 se produce su confirmación con Insomnio, proyecto en el que reniega de la complejidad narrativa que caracterizaba a sus anteriores obras para ocuparse por completo de la dimensión psicológica de los personajes, condición que no le es obstáculo, en cualquier caso, para dotar a la película de una estética original y una factura técnica impecable.

Sin embargo, en los años siguientes Nolan iba a verse tentado por la maquinaria comercial de Hollywood, encadenando tres grandes producciones, todas ellas exitosas en las taquillas pero con resultados cualitativos diferentes. Con El truco final ( 2006 ), Nolan demostraba conservar todavía su talento para el dominio del suspense y la capacidad para crear efectos e imágenes impactantes. Son Batman Begins ( 2005 ) y, sobre todo, la incomprensible y continuamente sobrevalorada El caballero oscuro ( 2008 ), las películas que uno difícilmente consigue encuadrar dentro de la filmografía del director británico. Resulta inexplicable que alguien a quienes muchos entendidos consideran uno de los principales baluartes del nuevo cine de autor se involucre en proyectos vacíos de contenido, sustentados casi de forma exclusiva en secuencias monopolizadas por explosiones, persecuciones y diálogos sentenciosos.

Su último trabajo es Inception ( 2010 ), otra incursión en el cine comercial, esta vez en el terreno de la ciencia ficción. Nolan elabora una estimulante historia que especula con la posibilidad de manipular el subconsciente del individuo mientras éste se encuentra soñando. El resultado es un film entretenido, sí, pero que se queda a años luz de las obras mayores del director. Nolan se esfuerza de nuevo en dotar a su relato de una complejidad narrativa que sorprenda al espectador, y lo consigue por momentos ( en el tramo final, por ejemplo, deja bien claro su dominio del montaje paralelo), pero no consigue evitar caer en la redundancia al explicar continuamente una trama que, salvo detalles, no es tan complicada como se presenta en un principio. Además, da la sensación de que la historia, sin duda innovadora, no deja de ser un pretexto para justificar la avalancha de planos e imágenes impactantes ( por momentos, es imposible no acordarse de Matrix ) que tanto gustan a un director que ha hecho del efectismo un sello propio.

Por mi parte, sigo confiando en la indudable capacidad creativa de Christopher Nolan, a pesar de lamentar su reciente idilio con el cine más comercial. De momento, mi gozo en un pozo : su próximo proyecto será la tercera entrega de la saga Batman.

Fuente de la imagen
www.filmofilia.com

7 Comentarios

  1. Pues a mí me parce que los Batman de Nolan son admirables. Yo veo en su filmografía un aceracmiento a la sociedad moderna y anuestras fustraciones y paranoias. Desde que vi Memento me impresioné con él y a partir de ahí supe el pedazo de director que es. Tal vez hay muchos desubicados como tú, que vean simplezas en estas grandes películas. Puede que Batman 2 sea sobrevalorad, pero hay que ver que NADIE, ni un director hasta la fecha ha logrado lo que Nolan: Trar a un superheroe a la realidad y no llevarnso a la realidad tonta del personaje. Si Nolan es señalado actualmente como un director de prestigio es porque se lo ha ganado a pulso. Su historias exploran psiologias de personajes que yo he visto vacíos en otras tantas peliculas de mediana calidad. Avatar es un producto sobrevalorado. James Cameron es un director sobrevalorado. Un mal director con historias vacías y de efectos especiales a chorros. El que escribió este post se nota que no sabe nada del cine. Yo imagino que le han gustado el Batman de Sumacher y Avatar como a toda la gente de C.I limitado, con todo respeto.

  2. En primer lugar, no sé qué tendrán que ver James Cameron y Avatar con el artículo en cuestión, y, sobre todo, por qué das por hecho que soy fan de los productos palomiteros que acostumbra a dirigir ese señor. Segundo, utilizar la expresión “con todo respeto”, cuando viene precedida de un juicio de valor, calificándone como una persona de juicio limitado, resulta contradictorio porque lo que estás haciendo, ni más ni menos, es faltarme al respeto. En cuanto a lo que dices respecto a la psicología de los personajes, Nolan solo profundiza en ello en la primera hora de Batman Begins porque el resto de metraje de las dos películas se limita a una sucesión de secuencias vacías de contenido que no aportan nada a lo anteriormente visto en otras películas de súper-héroes (en el buen acabado técnico y formal no hay nada que reprocharle a Nolan : ahí se desenvuelve como pez en el agua) : protagonista con un tremendísimo dilema moral (¿no le sucedía esto también a Spiderman y a tantos otros?); explosiones y persecuciones a porrillo (concesiones que debe tener toda superproducción que se precie,de cara a la galería, tributo a espectadores poco exigentes);villanos muy chungos, malvadísimos, que parecen querer hacer el mal sin ninguna motivación racional, es decir, personajes planos y estereotipados (independientemente de que Heath Ledger se salga de la pantalla bordando el papel de Joker);más persecuciones y más pasarela de artefactos y vehículos de sofisticadísima precisión;finales arquetípicos, como el de El caballero oscuro, en el que el malo de turno apunta irremediablemente con una pistola a la cabeza de un pobre inocente para chantajear al héroe(muy original, oiga); más explosiones, más peleas absurdas y más y más escenas de acción frenética, para la buena marcha del negocio; giros de guión que estamos hartos de ver (el héroe se replantea su inherente actitud altruísta y decide colgar la capa pero en última instancia,oh!, sorpresa!, se echa para atrás y resuelve seguir luchando contra el crimen), todo ello aderezado, por supuesto, con diálogos sentenciosos que tienen como objeto ratificar la camaradería entre los personajes más molones de la función (especial mención merece Michael Caine en el rol de “mayordomo de vuelta de todo”, en plan consiglieri, que se recrea hasta la saciedad en el papel de mentor del prota : “Se lo dije, señor Wayne”)… En definitiva, películas entretenidas, sí, pero que se alejan muchísimo de lo que proponía Nolan en sus primeros trabajos. Hablas de la profundidad psicológica de los personajes. Si es eso lo que te interesa, yo no me detendría en este tipo de cine y visitaría a directores del estilo de Paul Schrader, Paul Haggis, Scorsese, Allen…Estos sí que realizan verdaderos análisis de la psique del ser humano y no las últimas películas de Nolan (la ambiguedad moral de Batman y compañía adolece, por momentos, de cierta pretenciosidad), por muy buena acogida que hayan tenido por los críticos.

  3. No es necesario crear un devate tan duro para algo tan subjetivo como los gustos de cada uno. Personalmente creo que como bien decís los dos es un grandísimo director, indiferentemente la temática que trate en sus películas. Es verdad que, quizás, ser autor de la renovación de una de las sagas más comerciales del cine como es Batman nos ha chocado a muchos, pero hay que reconocer que de entre todas la posibilidades del abanico Batman era la mejor. Quizás no lo hayais pensado, pero la serie editorial de este super héroe es de 1939, mucho antes de la versión cinematográfica de Burton, y muy probablemente Nolan haya crecido con las novelas gráficas de DC comics. ¿Acaso no puede ser que Nolan tenga cierto interés por el personaje del hombre murcielago como otros podríamos tenerlo por personajes literarios?. Por otro lado no devemos asustarnos si en las películas de Nolan explotan camiones, se pliegan ciudades sobre sí mismas o se reiteran, quizás en exceso, las complejas tramas, eso es un mal común a todo creador, no digamos ya cineasta, que trabaja para otros y con el dinero de otros. Es lo que viene llamandose “la industria cinematográfica”. Probablemente a muchos nos habría llamado la atención que Bataman se tirase todo el metraje con las gafas de Woodie Allen, cambiando Gotam por Nueva York, y debatiendo en intermnables monologos sobre el devenir de los acontecimientos y la crisis de los 50. O quizás haberse perdido por escenarios dibujados en tiza donde el Joker esperase tras una puerta cerrada a la nada jugando al ajedrez. Pero eso, como bien sabemos todos, no es Batman. Batman, guste o no guste, es un personaje sacado de una novela gráfica y la grandeza de Nolan en ese proyecto ha sido darle un toque diferente, muy diferente. No hay que recordar cual era el tono infantíl, demasiado comercial, y, para mi gusto, demasiado alejado del verdadero sentido del personaje. Yo creo que un director que consigue transformar el género de una saga cinematográfica supermillonaria, de acción a thriller, sin que se le echen todos los fans al cuello por sacrilegio y que encima atrajo al cine a gente profana a ella, no es un buen director, es un gran director, puesto que incluso luchando entre esos lodozales consigue salir victorioso. Mucho me temo que no es para nada un autor en decadencia, sino que está en plena evolución. Habrá que esperar a que termine su travesía por el desierto, estoy seguro que pronto volverá a mostrar todo aquello de lo que es capáz e incluso lo superará.

  4. Nolan trata de satisfacer a la mayor cantidad de público posible, a los que quieren un gran espectáculo tipo James Cameron y a los que quieren además pensar. A Nolan también le gusta además tener éxito de taquilla, quiere abarcarlo todo. A Stanley Kubrick le molestó que Barry Lyndon no tuviera un gran éxito y hizo El Resplandor, estos genios quieren abarcarlo todo. Si hiciera una película como la que demanda el autor de este post, una lenta en la que no tenga nada de acción, se le iría el 70% de la audiencia. Que siga como hasta ahora, porque no se puede hacer mejor de como Nolan lo está haciendo si quiere contar con los mejores actores y mejores presupuestos. En mi opinión, para hacer cine comercial de grandes públicos, está logrando contentar a los exigentes, tien un mérito extraordinario abarcar a los 2 tipos de público. Si consideras que Nolan no lo hace bien, entonces cuentanos quien consideras que es mejor, porque te aseguro que me encantaría ver que ese director tan increíble que supera hoy en día a Nolan.

  5. Existe una curiosa tendencia entre la crítica engolada y burguesa del cine occidental a considerar que una obra de acción no puede ser una obra maestra, a menos que ésta sea un relato antibelicista al uso o una pieza sobre conficlticos sociales contemporáneos o históricos. Menos aún cuando nos movemos por el territorio de los llamados “superhéroes” o de la llamada “fantasía” (género que produce urticaria a los más “exquisitos”); por eso, podemos explicar que persistan críticas como las que se leen arriba y en las que se considera “sobrevalorada” a El caballero Oscuro, o se menosprecie Inception al calificarla de artificio.

    Respecto a ésta última, sólo es posible decir lo siguiente: ¿qué director hay ahora en el mundo que se atreva a decir lo que dice Nolan en esta película? Sofisticada y lírica, Inception tiene imagenes maravillosas y ya clásicas, como la llegada del protagonista a su limbo en decadencia, o los planos paralelos en los que el tiempo transcurre a una velocidad distinta. Hay muchas razones para considerar o valorar como obra maestra a Origen: creo que la mayor de ella es su capacidad sutil de introducirnos en un mundo totalmente nuevo y profundo, donde (a diferencia de lo que tanto se dice en el “idilio comercial” del inglés) el artificio está subordinado en todo momento a la idea central, algo que, por cierto, se disuelve en las lamentables Matrix 2 y 3, productos comerciales al uso.

    En definitiva, no puedo entender que no se valore una obra arriesgada y hermosa como ésta en su justa medida con la basura que hoy se hace a todas horas. Ademas, la opinión del autor de la crítica nos dice que “da la sensación” de que la idea está bajo el dictado o pretexto de los planos de acción: me temo que será una sensación particular, porque a mí me parece justo lo contrario: los efectos especiales en las películas de Nolan están al sentido de la historia y no al revés. De hecho, si la analizamos con detalles, pienso que estamos ante la obra más original (Memento y su estructura beben sobre todo de la saga de Gene Wolfe de Latro en la niebla) y profunda del autor, un paseo onírico al mundo de los sueños que nunca antes se había llevado a cabo con la seriedad necesaria y que se nutre tanto de los clásicos de la fantasía moderna (comics de Sandman) como de la tradicional, tipo Lord Dunsany. Creo, aunque puedo estar equivocado, que estamos ante una obra que no va a envejever aunque ya traten de dibujarle arrugas los mismos críticos de siempre, los que aspiran que Nolan haga la película que ellos quieren ver y no las que realmente hace.

  6. Es cierto que la acción está muy denostada en occidente, pero no es menos cierto que la propia industria ha contribuido a ello. La mayoría de las películas de acción que se rodaron durante las décadas de los 80 y 90 no pasan de un aprobado raspado en el mejor de los casos. Poseen en su mayoría argumentos simples que sirven de excusa para las inmensas ráfagas de efectos especiales que acaparaban todo el presupuesto. Es un dato importante a la hora de valorar cual es la opinión de muchas personas aficionadas al cine, como es mi caso, respecto al género de acción.
    Por otro lado coincido plenamente con tu opinión, Origen es, o muy probablemente así será reconocida con el tiempo, una obra maestra.
    Su argumento resulta mucho más elavorado que el de Matrix, que aunque susupuso en su día todo un icono cinematográfico por su innovación visual, queda a la sombra de Origen como algo menor. Matrix (uno) es una obra maestra, a mi juicio, pero sus dos secuelas convirtieron la saga en una pequeña desilusión.
    En ese sentido Origen posee un argumento mucho más fuerte que el de Matrix ya que esta, a última hora, fué víctima de su propia historia, muy propensa a desvaríos como los que sufrió en sus dos secuelas.
    Origen no, profundiza más y no se deja llevar en exceso por ese tipo de exigencias: gags típicos de toda película de acción para amenizar, facilones y recurrentes, constantes explosiones que resultan poco creíbles o el típico antagonista malo malísimo que al final siempre muere. Capta tu atención no con artificios, sino con información constante que te obliga a permanecer atento a la historia sin perderte en demasiados laberintos visuales. Un mal en el que cae repetídamente el cine de acción.
    Yo confío en Nolan porque a día de hoy ninguna película suya me ha defraudado, sea del género que sea.

  7. Ay ay ay Pablo, que no te gusta el cine comercial de Nolan… A mi personalmente si que me gustan sus Batmans y por supuesto Origen. No son filmes a los que uno vaya buscando profundidad de personajes (al menos no yo). Es puro entretenimiento palomitero que al menos no te trata como a un retrasado mental (como si hacen otros, vease Michael Bay).

    Por cierto Pablo, se que te gusta Heat de Michael Mann y supongo que habrás visto sus otros thrillers (Collateral, Corrupción en Miami, Enemigos Públicos). Este si que es un director que a parte de escenas de acción buenas de verdad te da profundidad de personajes. Y saco esto porque quería recomendarte que veas “Ladrón” (Thief), de 1981, su primer thriller en esta línea y no muy conocido, protagonizada por James Caan. Quizás la hayas visto. Si no es así dímelo y te la dejo.

    Saludos!

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