China sí tiene quien le escriba

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El pasado 8 de noviembre la asociación Reporteros sin Fronteras, en su web site, hizo un llamamiento a votar contra la censura en Internet perpetrada en algunos países. Calificados de “agujeros negros”, se animaba a los internautas a colaborar con un voto a favor de la libertad de expresión clickeando sobre un mapa en países como Cuba, China, Vietnam, Birmania o Corea del Norte, entre otros. Zonas del mundo de especial interés para esta asociación que lucha por un periodismo en los términos en que fue concebido.

Gran atención suscita China ya que es considerado el país más avanzado en relación con el filtrado de informaciones en Internet, así como donde se encuentra la mayor cárcel del mundo para los periodistas. Como en todos los países, este medio es considerado un arma de propaganda muy eficaz ya que cada día tienen acceso más personas y es, digamos, una “ciudad sin ley”. China, por tanto, no puede tolerar eso e incluso se rumorea o, más bien, se está poniendo en entredicho la actuación de Yahoo por favorecer a este comunismo exacerbado adaptando sus buscadores, así como controlando los foros de discusión según las exigencias del gigante. La libertad de expresión, por consiguiente, brilla por su ausencia, pero no solo en este medio, sino en prensa, libros y demás modos de divulgación.

Leyendo ese día mencionado artículo, me estuve acordando de uno de los últimos libros que he leído. Se trata de “Shangai baby”, el cual muestra la vida de una muchacha en Shangai, con sus ir y venir diarios, sus aventuras y desventuras, quebraderos de cabeza, etc. Hasta ahí parecería todo normal, pero hay más porque si no las autoridades chinas no lo hubieran censurado. Su autora, Wei Hui, expone abiertamente temas tabúes aún hoy en el siglo XXI como el sexo, las drogas y (no, no es el rock`n roll) el alcohol. Tres elementos que han llevado a calificarla de “decadente, viciosa y esclava de la cultura extranjera”.

Wei Hui ha cosechado tremendo éxito en su país gracias a las copias piratas (algo en lo que China es líder) que comenzaron a circular cuando se desterró su novela de los establecimientos y está siendo considerada como la autora más leída allí (¿será porque lo prohibido engancha?). Ella no ha imaginado ni un momento que su obra pueda ser obscena porque expone hechos de gente común, con sus aspiraciones y sus problemas. Situaciones de los jóvenes de hoy en día que el Gobierno chino no asume o se resiste a afrontar. En el libro, habla sobre Cocó, una joven que vive con su novio al que quiere con locura pero que es impotente. Entonces, a raíz de conocer a un hombre alemán (¿qué tendrán esos chicos rubios, altos y guapos?) y tener un affaire con él, del que desea desprenderse y al mismo tiempo no puede olvidar, comenzará un recorrido para mantener el romance en secreto y explorará mundos hasta ahora desconocidos para ella, como las relaciones con mujeres, etc. Mientras tanto, su novio, en su mundo, tratará de llenar el vacío con…El resto, en las librerías.

Wei Hui ha explicado que la censura se llevó a cabo por dos motivos: muchas descripciones sexuales y una mala influencia para las generaciones venideras. Declara que aunque el Partido Comunista ha intentado destruir la cultura, al mismo tiempo ha fomentado a la mujer y en el momento en que se es independiente económicamente, dado que las grandes empresas cada vez les abren más las puertas, también actúa conforme a sus pensamientos, porque es libre en todos los sentidos. Como ella ha expresado, las autoridades hubieran preferido que se sacase el espíritu revolucionario y no temas que susciten el morbo, pero es su testimonio y contribuyen al progreso de esa sociedad. Al menos yo, desde el otro lado del mundo, lo veo así.

Fuentes:
www.rsf.org
www.clarin.com
Fotografía:
www.economist.com

4 Comentarios

  1. Evidentemente China tras su incorporación a la OMC en el año 2000 y tras los gobiernos tímidamente “aperturistas” de Deng Xiaoping y sucesores deberá afrontar un proceso de evolución política o un “aggiornamento” del caduco sistema comunista.
    Como una constante del siglo XX y sus sistemas comunistas y/o totalitarios la Revolución Cultural de Mao fue un fracaso y una sangrienta toma de conciencia obrera (sic!) el Gran Salto adelante otra aberración más…
    Como ciudadanos del siglo XXI hemos de tomar partido por la libertad y su consecución como valor inherente al ser humano y exigir a la comunidad internacional su cumplimiento global.
    Empezando por nuestro propio “solar patrio” que diría Unamuno y con nuestro propio gobierno tan tibio frente a sangrantes casos como los de Cuba.

  2. un extracto de una entrevista que le hicieron. Espero les ayude a no sobrevalorar a esta mujer que desde ya cree que es escritora y se autodenomina inteligente, bonita y etc.

    ¿Cómo se lleva Shangai con el resto de China?

    — Como Nueva York con el resto de los Estados Unidos. Shangai es muy occidental, es una herencia que dejaron los europeos en la década del 20, del 30. Shangai es como una mujer muy sexy, muy rica y muy inmoral, que se acuesta con cualquiera. Todos la quieren, pero los hombres que no logran conquistarla, la difaman.

    — ¿Usted es como Shangai?

    — La reputación de mi libro es parecida a la de Shangai. No sólo está prohibido por el gobierno chino, a muchos lectores varones tampoco les pareció bien, porque el personaje, Tiantian, es impotente. Se sienten ofendidos, consideran que eso habla de la decadencia de la cultura china.

  3. un extracto de una entrevista que le hicieron. Espero les ayude a no sobrevalorar a esta mujer que desde ya cree que es escritora y se autodenomina inteligente, bonita y etc.

    ¿Cómo se lleva Shangai con el resto de China?

    — Como Nueva York con el resto de los Estados Unidos. Shangai es muy occidental, es una herencia que dejaron los europeos en la década del 20, del 30. Shangai es como una mujer muy sexy, muy rica y muy inmoral, que se acuesta con cualquiera. Todos la quieren, pero los hombres que no logran conquistarla, la difaman.

    — ¿Usted es como Shangai?

    — La reputación de mi libro es parecida a la de Shangai. No sólo está prohibido por el gobierno chino, a muchos lectores varones tampoco les pareció bien, porque el personaje, Tiantian, es impotente. Se sienten ofendidos, consideran que eso habla de la decadencia de la cultura china.

  4. Aquí nos damos cuenta de que ni los chinos están tan de acuerdo en cómo se les representa: débiles, impotentes sexualmente hablando y que comparados con un occidental son nada.
    Casada con Buda es casi la misma construcción aunque ahora el novio es un japonés (oriental a fin de cuentas). todos los que siguen el rollo de qué les fascina no saben leer buena literatura, buenos libros. Recuerden que un acosa es best -seller y otra buen libro,un verdadero trabajo literario y profundo.Antes de comentar y hablar se tiene que conocer otros libros, autores y comparar para criticar y apreciar su verdadero valor no juzgar antes. Revisen y se darán cuenta de lo que se pierden de la literatura china, de los buenos libros que se deben leer.

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