Challenger y Biznaga ofrecieron un doble concierto en la Sala Juglar

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El pasado jueves 28 de Noviembre ambas bandas tocaron en la Sala Juglar, Lavapiés y estuvimos allí para contároslo.

Biznaga¡Es noche de chicos sobre el escenario! Ese fue el eslogan que acompañaba a las bandas y la razón por la que todos estábamos allí. Hace ya bastante tiempo que los Biznaga no paran de moverse y de dar conciertos y este jueves fueron ellos los encargados de dar el pistoletazo de salida. Si bien es cierto y muy puntuales, Álvaro (voz) y el resto de sus biznaguitas entraron con toda la energía y la rabia que les caracteriza. La banda madrileña arrancó fuerte y no bajó la intensidad ni un solo segundo, de principio a fin. Rasgueos de guitarra, espíritu punk y caña mucha caña. Letras muy resueltas, descaradas y frescas, cuyos ejemplos son más que evidentes si prestamos atención a temas como “Los 7 males” o “Adalidades de la nada”, que por supuesto, no faltaron.

Directo limpio, rápido y muy eficaz. Dejándose la garganta en cada tema y rompiendo la guitarra también en alguno de los temas. Antes de despedir a los Biznaga, recordar que hace tan solo un mes sacaron un videoclip muy fresco y original de su tema “Depredador”, muy recomendable. Este tema tampoco faltó en el directo de los madrileños y fue uno de los más desgarradores, pues la energía que transmite se plasma de inmediato en la gente que lo esta viendo y es un contagio irresistible.

Después del listón tan alto que dejaron Biznaga, Challenger fueron los siguientes en entrar con todas las ganas. Paul a la guitarra, La Jauma en la batería y Ahg al bajo. Los tres madrileños se desahogaron tocando todos los temas a guito pelao y con instrumentos empapados de espíritu joven. Tocaron temas como “Ready for next show”, “Lars” o “Severed finger” todos ellos pertenecientes al Ümelsion, trabajo que sacaron con el sello Bcore disc. Tampoco faltó el pegadizo “The Jayhawks” con esas guitarras hipnóticas y circulares. Con Challenger el público tampoco no dejó de corear, saltar y aplaudir en todo el show.

Si bien es cierto, ambos conciertos fueron muy breves, pero eso sí, muy directos, y lo más importante, consiguieron trasladar al público sus ganas y generaron unas atmosferas muy bestias. Fue una noche muy agradable, conciertos bien organizados y a su tiempo; por no hablar del módico precio de la entrada, 5 euros con consumición y 7 en taquilla. Ya no hay excusa para escuchar música en directo y tomarte una cerveza.

Fotografía: Javier Cosmea

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