C’est fini, è finito, the end o “sa acabao”

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Ha sido casi un parto humano, ocho meses de intriga, emoción, ilusión y decepción. Para algunos la última jornada era decisiva y una incógnita, todo podía pasar. Para mí, todo el pescado estaba vendido. Los culés llegaban al último partido con una ventaja y, sin menospreciar al rival, en superioridad ante el Tenerife. Solo manteníamos la esperanza de la desesperación, “que ocurra el milagro, se lesionen los veintidós y ganemos nosotros” era más lógico pensar esto que creer que al Barça se le escaparía la Liga en el último suspiro.
Ya finales de mayo, calor de verano sofocante y todas las copas repartidas. El Barcelona se lleva la Liga y a Villa, un dos por uno. El Atleti se lleva la Europa League, el Sevilla la Copa del Rey, la Champions es para el Inter. Y el Madrid se lleva un cero patatero, más redondo que una rosquilla. Ni copa, ni Liga, ni champiñón que valga. Seguramente el que más millones gastó en verano y el que peor equipo ha formado.

Partamos de la base, el Madrid es una empresa, no un club de fútbol. Prima vender camisetas, comprar jugadores caros y entrenadores sean o no adecuados. Prima que jueguen todos para que nadie se olvide de que están sus equipaciones en la esquina del Bernabeu con Concha Espina. La política es contratar grandes estrellas y pequeños petardos baratos a los que soltamos un año después o nos lo quedamos como ejemplo de lo que no se debe hacer. Como contratar jugadores lesionados, ponerlos buenos pagándoles una pasta gansa y venderlos para que otros los disfruten. Ver como muchos que salen del Madrid por la puerta de atrás consiguen logros y triunfos. Que un entrenador no dure ni dos temporadas, fíjense en Pellegrini, ya se marcha. Un visto y no visto. Han ido detrás del Barcelona y han estado a punto de alcanzarles, sí, pero aburriendo en el juego. Sin un esquema, sin una táctica definida, sin arte, sin sal. Sin “na”.

Otros que también se marchan son dos ejemplos: Metzelder, gran defensa y gran profesional, ha chupado más banquillo que nadie y no ha dicho ni mu. Guti, gran jugador pero está como las maracas de Machín, no ha sabido o no ha querido aprovechar lo que tiene y desgraciadamente este sí que dice miau, mu, guau y lo que le apetece. En fin. Otros más están en lista de salida, y vendrá alguno, dicen que Silva y Mou (Mourinho), a saber.

Antes de seguir con el sermón madridista, lo siento, la vena del cuello me pide a gritos que me desfogue, un aplauso para los rojiblancos. Ya era hora de que ganarais algo, felicidades de verdad, nunca pensé que me alegraría tanto por el verdadero y clásico rival. He de apuntillar que llegasteis a la final casi de chiripa y que desgraciadamente también requerís un cambio en lo que a fútbol se refiere. Mira que os lo dice una experta en eso de que un partido o un equipo dependan del buen día de dos jugadores. En nuestro caso CR9 (Cristiano Ronaldo, como le bautizaron) e Higuaín (aunque este más que buen día lo que necesita es puntería), en el vuestro Forlán y el Kun (Agüero). Mejorad vuestro plantel, confiad en vuestro entrenador que es bueno y no dejéis que Europa se os suba a la cabeza o acabareis como los vecinos de Chamartín, mal, muy mal. Al Sevilla también hemos de darle la enhorabuena, la Copa es territorio sevillista y lo demostrasteis. Esperamos que mejoréis en la liga, que este año ha ido flojita, flojita. A los que descendieron (Xerez, Tenerife y Valladolid) mucho ánimo y trabajo para volver a subir. A los que han ascendido, lo mismo, subís a una categoría donde hay dos ligas: los que tienen dinero y el resto. Es decir, vosotros.

Al Barcelona…¿Qué deciros? Pues que lo habéis hecho de p…, perdón. Fantástico, ganasteis con todas las de la ley, fuisteis mejores y más listos. Pero cuidado, que ya tenéis experiencia en esto de las rachas futboleras, muchos años ganando todo y otros tantos sin fiesta. Y un consejo, mantened al entrenador porque es un rato bueno.

Y qué más decirle al Madrid de mi corazón…pues que como sigáis así me voy con el corazón a otra parte, jolín. Que os olvidéis un poco de la cuenta bancaria y volváis a ser lo que erais, un club deportivo. Mejor planteamiento para todo, no solo para el fútbol, porque hay que ver qué mal andamos en baloncesto. Volvamos a las glorias deportivas que campean por España, que vaya el Madrid con su bandera limpia y blanca que no empaña. No es nostalgia por la quinta, es nostalgia por disfrutar al veros jugar. Volver a la Cibeles a celebrar y al Estadio para aplaudir y gritar. Son ya muchos años de sequía, excepto en vuestros bolsillos, claro.

Ahora toca esperar al Mundial. Muchas esperanzas tenemos en el equipo español, no diremos que sois favoritos, pero sí los que juegan mejor. Pero bajemos la cabeza, mejor parecer mosquitas muertas que leones. Porque no queremos volver a la historia de quedarnos en cuartos, sabemos que podéis lograrlo, tendréis el apoyo más masivo que haya podido tener jamás la roja, sería un hito, algo nunca jamás logrado y una alegría muy grande en estos tiempos de crisis continua. Después los forofos del balompié tendremos que darnos a otras drogas, véase el ciclismo o el tenis, pero la depresión será constante hasta septiembre. Mes en el que volveremos a dar la chapa con estos temas del furbol español. Esperemos que cambiando el discurso: el Madrid ganando y el Barça perdiendo. No son malos deseos hacia los culés, sino buenos para los blancos. Es decir, buenos para mí. Egoísmo periodístico lo llaman. Feliz verano, feliz mundial, feliz descanso.

Fuente del texto:
Elaboración propia.

Fuente de la imagen:
www.ultimonivel.com

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