‘Catarsis’, el punto final a la nueva trilogía sueca de moda

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catarsisJerker Eriksson y Håkan Axlander Sundquist, los dos autores que escriben bajo el pseudónimo de Erik Axl Sund, dan por finalizada su trilogía Los rostros de Victoria Bergman: tras Persona y Trauma, Reservoir Books publica Catarsis. En este tercer volumen tan esperado regresamos a la oscura y compleja mente de Victoria Bergman, a la que la policía sigue los pasos muy de cerca.

Al igual que en Persona y al estilo de la serie True Detective o películas como Seven o El coleccionista de huesos, las escenas oscuras y estremecedoras se suceden: los cadáveres se encuentran en estados espeluznantes que logran impactar a un lector habituado a los crímenes desagradables que podrían hallarse habitualmente en otras novelas negras. Si tuviéramos que buscar un símil en la pequeña pantalla, pensaríamos en una secuencia de la serie de televisión Hannibal, en la que el analista del FBI Will Graham descubre el macabro escenario en el que se presentan los cuerpos de las víctimas brutalmente transformados.

Los juegos temporales y entre los personajes nos descubren algunas piezas del puzle que aún no habíamos logrado unir en Persona y Trauma, y se nos desvelan la mayoría de enigmas que estaban por resolver. Sin embargo, pese a la intención de los autores por zanjar algunos cabos, los lectores nos quedamos con la impresión de que no todas las historias terminan perfectamente hiladas. El desenlace, inesperado y algo decepcionante, trunca el deseo de convertirse en una trilogía redonda y completa.

Es indudable que Los rostros de Victoria Bergman se ha convertido en la trilogía sueca de moda: cumple el objetivo de tenerte absorto en la lectura, la resolución de las tramas resulta en numerosas ocasiones imprevisible y se debe alabar el buen ritmo conseguido en las tres obras. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce: a nuestro juicio, Persona y Trauma son superiores a Catarsis, lo que implica una trilogía irregular, en la que sorprendentemente el interés decae en el último volumen, con muchas de las intrigas aún por descifrar.

Advertimos que no consideramos apropiadas las comparaciones con la saga Millenium, del fallecido Stieg Larsson y reanudada recientemente por el periodista David Lagercrantz. Aunque en ambas sagas se desarrolla la violencia como un tema fundamental y denuncian algunos aspectos de la vida en Suecia, las similitudes no van más allá. Stieg Larsson creó tres novelas con tramas complejas y bien hiladas y personajes enrevesados con múltiples capas y matices. La trilogía atribuida a Erik Axl Sund no alcanza el nivel de su predecesora ni en tramas ni en personajes. No obstante, Los rostros de Victoria Bergman logra hacernos disfrutar y evadirnos de la rutina diaria y eso es de agradecer.

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