Carolina Ruiz reverdece la historia del esquí español

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Ha puesto los deportes de invierno otra vez de moda; el esquí de alta competición regresa al foco informativo. Aunque una inoportuna lesión en una vértebra le ha impedido participar en las finales de la Copa del Mundo que se disputaban estos días en Suiza, no descarta llegar con opciones a los campeonatos nacionales que se celebrarán en abril en Sierra Nevada. Retrato de la mujer que ha dado a España un pedazo de gloria sobre la nieve.

El pasado 23 de febrero, tras una larga carrera, le llegó a Carolina Ruiz la recompensa a tanto esfuerzo: conseguir su primera victoria en la Copa del Mundo en el Descenso de Meribel (Francia). Se impuso a la alemana Maria Hoefl-Riesch y a la francesa Marie Marchand-Arvier en una competición que dominó de principio a fin a pesar de no encontrarse entre las favoritas. La bajada consistía en un trazado revirado de más de 700 metros de desnivel sobre una longitud de 2.660 metros que completó en un tiempo de 1:42:46 y con el que consiguió alzarse con el triunfo. La velocidad media que alcanzó fue de 93 kilómetros/hora aunque en algunos momentos del descenso superó los 100 en la que es considerada la prueba reina del esquí.

Carolina Ruiz ganó el descenso en Meribel. Fuente: Christian Jansky (wikimedia)
Carolina Ruiz ganó el descenso en Meribel. Fuente: Christian Jansky (wikimedia)

La esquiadora nacida en Chile hace 31 años, pero criada en Granada desde que apenas había cumplido cuatro semanas de vida, se mostró encantada con el resultado ya que, además de proclamarse campeona, entró en la historia del esquí español al ser la primera en ganar una carrera de Copa del Mundo de Descenso: “Es un gran día. Ésta es una gran pista para mí. Ya me había sentido bien en el entrenamiento y sólo intenté esquiar como siempre y lo conseguí. Me siento genial. Había trabajado muy duro para esto”.

Según declaró nada más terminar su descenso, la victoria se debió, amén de su buen estado de forma, a que pudo prepararse con el equipo francés durante todo el invierno y entrenar varios días en esa pista con un equipo que acogió a la esquiadora “con los brazos abiertos”. Cree que no prepararse sola ha sido la clave para haber completado la mejor temporada de su carrera y expresó su reconocimiento al equipo galo: “Ha sido algo muy motivante, estoy muy agradecida”.

El triunfo tiene un sabor muy especial. La buena suerte ha esquivado a la granadina durante gran parte de su carrera y ha impedido que llegara pronto al lugar al que apuntaban las expectativas tras aquel podio, segunda en el Gigante de la Copa del Mundo del 2000 en Sestriere, que certificó con solo 18 años. Se esperaba mucho de una esquiadora cuya pasión por el esquí despertó a los cuatro años, pero los resultados no llegaban y debía conformarse con séptimos puestos en las mejores ocasiones. También hubo de enfrentarse a numerosas lesiones (luxación en la clavícula, en los ligamentos de la rodilla o rotura del peroné y los ligamentos del tobillo).

Frente a tantos obstáculos perseveró su carácter luchador. Lejos de venirse abajo o pensar en una posible retirada siguió preparándose. Durante toda la temporada había mostrado su buen momento al clasificarse entre las veinte primeras en tres Descensos, tres Supergigantes y dos Gigantes. Un trabajado cuarto puesto en el Supergigante de Cortina d’Ampezzo el pasado 20 de enero fue la antesala de este triunfo que celebró emocionada en lo más alto del podio y envuelta en la bandera española.

La victoria de Carolina recuerda a las conseguidos por otros esquiadores españoles dentro de una disciplina que sólo alcanza eco mediático cuando llegan los éxitos como los protagonizados por el pionero Paco Fernández Ochoa en 1974 en Polonia; Blanca Fernández Ochoa en Vail en 1985, en Sestriere en 1987, en Francia en 1990 y en Austria en 1991; o María José Rienda en Suecia, Suiza y EEUU en 2005,y, en Alemania y Noruega en 2006.

El gran objetivo que encarará tras recuperarse de su lesión y valorar su participación en Sierra Nevada será prepararse a fondo para los Juegos Olímpicos de Sochi 2014 que se celebrarán en Rusia. Sería su cuarta participación tras Salt Lake City en 2002, Turín en 2006 y Vancouver en 2010. Mientras ese momento llega y ya de regreso en España apura su recuperación y afirma que está dispuesta a seguir luchando como lo ha hecho siempre, cuando no llegaban los resultados. Es sin duda la baza española para los próximos Juegos y sólo desea que las lesiones le respeten y los elementos invitados (como la niebla, el sol, la nieve o la lluvia) se pongan de su lado para seguir haciendo historia.

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