"Carno-tráfico" de menores

0
287

Un millón de niños en todo el mundo son víctimas de la trata de seres humanos cada año. Un problema que en España no es desconocido, ya que, según datos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), sólo en nuestro país hay 20.000 menores “identificados” por la Policía víctimas de la explotación.
Estos menores son obligados a prostituirse, mendigar o cometer delitos. O son víctimas de redes de delincuencia internacionales que los utilizan para la explotación laboral, adopciones ilegales o tráfico de órganos. La explotación infantil ya es el tercer negocio criminal mundial, por detrás del tráfico de drogas y el de armas.

Según datos de la ONG Save the Children, la explotación infantil es un negocio que mueve 23.500 millones de euros al año en todo el mundo. Los niños son  fáciles de reclutar, convencer y trasladar que los adultos, y por tanto, frente a unos costes muy bajos, generan un beneficio económico tremendo. Son cantidades impresionantes”. Un niño que mendiga en Viena o Madrid puede sacar cien euros al día, mientras que las niñas obligadas a prostituirse generan unas ganancias de entre 1.000 y 3.000 euros semanales. Si tenemos en cuenta que un proxeneta paga aproximadamente unos 3.000 euros por cada niña, en una semana habrá amortizado la compra y a partir de ahí sólo tendrá beneficios.

La explotación infantil no se limita a los países del Tercer Mundo, sino que Europa también es una región de origen, especialmente los países mas pobres como Rumanía o las ex repúblicas soviéticas, donde hay muchos menores en situación de riesgo. En España, entre 40.00 y 50.000 mujeres y niñas son víctimas de la trata de seres humanos, procedentes de Marruecos, África subsahariana, países del Este, Brasil y Centroamérica, que son engañadas y traídas a España, donde hay una gran demanda.  En América del Sur y Central entre 700.000 y dos millones de personas cada año se convierten en víctimas de los traficantes. De ellos, al menos 100.000 mujeres y menores de ambos sexos son explotados sexualmente.

En cuanto al trabajo infantil, La mayoría de los niños que trabajan a tiempo completo lo hacen en el sector agrícola comercial, pero hay niños trabajando en multitud de sectores: servicio doméstico, , minería, pesca de gran profundidad (buceadores), construcción, material deportivo, calzado deportivo, equipamiento quirúrgico, cerillas y pirotecnia, carbón vegetal, fábricas de cristal y cerámica.

En lo relacionado con la explotación sexual, al considerarse una cuestión privada, algunas comunidades se muestran reticentes a actuar e intervenir. Ciertos mitos, (como la creencia de que el VIH/SIDA puede curarse manteniendo relaciones con una virgen), los avances tecnológicos como Internet, que facilitan el acceso a la pornografía infantil y el turismo sexual con niños y niñas, son todos factores que contribuyen a hacerles más vulnerables.

El principal flujo de turistas ávidos de sexo infantil proviene de países económicamente desarrollados  y se extiende por los países más pobres del sudeste Asiático, África, América Latina y el Caribe. Algunos países de Europa del Este, desde la caída del telón de acero, empiezan a atraer turistas sexuales y a exportar niños/as prostituidos/as hacia las zonas vecinas.

Ya sea por medio de Tour-Operadores que preparan viajes con oferta sexual de menores incluida o bien por libre, el usuario de la prostitución infantil busca la impunidad que le ofrece el ejercicio de esta actividad en el Tercer Mundo. Otros son viajeros que por miedo al SIDA se van con niños y niñas; piensan que no están contagiados porque son muy jóvenes, cuando ésta es una creencia errónea.

Las consecuencias del trabajo en la salud de los niños son: lesiones  visuales y óseas, deformaciones, numerosos accidentes, muerte temprana… Las consecuencias también se sienten en el desempeño escolar. En algunos estudios realizados, las familias declararon que realizaban esfuerzos para que sus hijos asistiesen a la escuela. Pero estos intereses se ven dificultados en épocas de cosecha. Las escuelas de la zona informaron que los niños se atrasan en la escuela, por lo que terminan por desertar. Otro tipo de daños que sufren los niños son los psicológicos. Ya no sólo los derivados de un abuso sexual, sino otros derivados del trabajo. La  ausencia de tiempo para jugar y de descanso y el distanciamiento de las familias son algunos de ellos.

Los casos de explotación infantil han llegado a un nivel de comercialización que no se había dado en toda la historia. Más de un millón de niños y niñas son esclavos (tanto en lo sexual como en lo laboral). El desarrollo económico no ayuda a reducir esta plaga. Continúa habiendo miseria y cuando no es la propia gente del país la que compra o rapta a los niños/as para la prostitución, son los propios niños los que, para sobrevivir, se ofrecen en cualquier esquina. Y es que, el miedo al plato vacío siempre fue un gran afrodisíaco.

Fuentes del texto:
www.monografias.com/trabajos18/explotacion-de-menores/explotacion-de-menores.shtml
www.elpais.com
www.elmundo.es
Save the Children (www.savethechildren.es)
Fuente de la imagen:
www.dosorillas.org/local/cache-vignettes/L400xH267/abocadors4-b9a50.jpg

Dejar respuesta