Camino a La Perdición: Gerald Wallace

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Fuente: Basketball Schedule
Fuente: Basketball Schedule

Comenzamos este descenso a las sombras que sufren muchos jugadores a lo largo de su carrera con un repaso de lo que fue nuestro condenado de hoy, Gerald Wallace.

Wallace comenzó en la NBA tras ser seleccionado por Sacramento Kings, donde jugó  tres años pasando prácticamente desapercibido, con unos números muy pobres. Tras la formación de los Charlotte Bobcats fue escogido en el “draft de expansión” (un draft en el que una nueva franquicia puede escoger a jugadores con el fin de formar un equipo que tenga experiencia de cara a la competición) donde lideró al novato equipo desde el comienzo.

Aquí ya comienza a destacar en facetas como la fuerza física, su velocidad y reflejos y la capacidad de liderazgo que aporta a un equipo donde todo son caras nuevas. Un alero que penetra a canasta con decisión. Usando el cuerpo que tiene ha dejado a más de un atrevido defensor con pocas ganas de meterse en medio de esta locomotora del contraataque.

Durante sus increíbles temporadas en Charlotte su estableció como estrella de la liga, el único participante hasta el momento del All Star de la franquicia y en el tercer jugador en promediar 2 robos y 2 tapones por partido, algo que únicamente David Robinson y Hakeem Olajuwon lograron.

 Pero tras estas increíbles temporadas comienza su decaída. En 2011 fue traspasado a Portland y promedió unos buenos números, hasta que en 2012 es nuevamente traspasado a New Jersey. Dos equipos en apenas un año, esto siempre suele hacer bajar los números de un jugador y aún más su moral. En los Nets se nota aún más su descenso, de números en general y de físico. No es el de antes, juega con menos intensidad y los ahora Brooklyn Nets se dan cuenta de ello.

Así que deciden tomar cartas en el asunto. El pasado verano, Boston y Brooklyn hicieron oficial el traspaso en el que Paul Pierce, Kevin Garnett y Jason Terry se mudaban de los Celtics a los Nets a cambio de, entre otros, Gerald Wallae.

En la presente temporada en Boston no encuentra su sitio, no tira, no defiende, apenas da señales de vida, y eso que juega 22 minutos por partido. Promedia casi 4 puntos, 3 rebotes y un robo por partido. Nada que ver con los 18,2 puntos, 10 rebotes y casi 2 robos que dejó en su última temporada con los Bobcats.

Puede que si cambiara de aires otra vez mejorara pensareis algunos, pero ya ha demostrado que irse de un equipo a otro no ha hecho más que empeorar su actitud y reducir sus ganas de luchar en la pista. Así que, sin hogar fijo, sin números correspondientes al salario que arrastra y con los Celtics deseando quitárselo de encima, tenemos claramente un “camino a la perdición” que pinta muy mal para “G – Force”.

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