Cambio calimocho por votos … Una forma ¿original? de intentar ganar las elecciones a Rector

En este curso 2006-2007 teníamos una nueva edición de elecciones a rector. Y, lo que debería de tratarse de un dia especial para la comunidad universitaria (podíamos compararlo, salvando las distancias, con unas elecciones generales en España, ya que se elige en ambas al máximo representante de una población), resulta que acaba siendo un día que pasa con más pena que gloria, en el más absoluto olvido e indiferencia para muchos. Resulta que aquellos que han buscado informarse sobre los candidatos, que han ejercido su derecho a voto acaban siendo la parte más minoritaria del campus. En la primera vuelta de estas elecciones (los dos candidatos más votados se disputarán el cargo en una segunda vuelta) sólo votó el 20 por ciento del alumnado… ¡El 20 por ciento! ¿Desgana? ¿Desconocimiento? ¿Indiferencia hacia cualquier candidato?

Los motivos deberían ser analizados, aunque por desgracia, este porcentaje no es ninguna novedad: siempre ocurre lo mismo cuando se celebran estas elecciones. Probablemente, nosotros los alumnos desconozcamos cómo de importantes son estas elecciones para el futuro de nuestra universidad, o, probablemente, por qué no, nuestra abstención se deba a la poca calidad de los candidatos, con los que no nos identificamos sino que además no nos fiamos…Lo cierto es que hay un problema, creemos que principalmente de comunicación entre los alumnos y las instituciones universitarias, que no saben ‘vender’ la importancia de este día. Lo más destacado de estas elecciones, para añadir aún más leña al fuego, ha sido el vergonzoso intento de conseguir votos por parte de algunos candidatos, los cuales o han dudado en ofrecer bebida gratis en el campus y la organización de fiestas varias…  Mal van los candidatos (cuyos nombres no nos suenan ni tras las elecciones) si, además de no pregonar su programa (se comenta en los mentideros que los programas de estos candidatos son como el monstruo del Lago Ness, nadie los ha visto pero existir dicen que existen), consideran que a la juventud universitaria se la compra con alcohol, con vino barato. Que tendrá el poder…


ALGO FALLA SI EL 80% DE NOSOTROS NO VOTA…

Sector

Censo

Escrutado

Blancos

Nulos

Válidos

Participación

Estudiantes

83815

100,00%

789

139

11564

14,90%

Profesores funcionarios doctores

3172

100,00%

157

11

2346

79,26%

Profesores a tiempo completo

1754

100,00%

43

3

840

50,51%

Profesores a tiempo parcial

1801

100,00%

6

0

426

23,99%

Pers. administración y servicios

3953

100,00%

222

73

3103

85,96%

Un 80% de abstención, esos son los resultados de la primera ronda a las elecciones de rector de la UCM. Tan sólo un 20% de los estudiantes se vio llamado a la convocatoria de voto celebrada el pasado 25 de abril en los distintos centros de la Universidad.

Moralidad de las campañas a parte, ¿qué han hecho los candidatos para informar sobre sus proyectos? O mejor dicho, ¿qué no han hecho?

A parte de montarnos la fiesta día sí y día también, poco se ha visto de campaña electoral. Con esto sólo cabe pensar que pretendían que votáramos al que más carne diera en su barbacoa. La verdad es que nadie o casi nadie conocía a los candidatos. Preguntando a los alumnos, sólo algunos eran capaces de decirnos a qué tendencia política se adscribía cada uno, cuando eso, en estas elecciones no era algo sumamente importante.

Los aspirantes repartían de todo: gorras, camisetas, marcadores de libros,… pero lo que no repartían era su programa. Se encuentra a muy poca gente que supiera, más o menos, de qué iba la campaña de cada uno.

Las charlas dadas han sido escasísimas, por lo menos en nuestra Facultad de Ciencias de la Información. Parecía que ellos mismos le daban importancia cero a sus ideas, ambiciones, proyectos… A mis manos, por lo menos sólo llegó el programa de uno de los candidatos.

Y dejando de lado la parte publicitaria de los mismos, también cabe echar su parte de culpa a la Universidad. No se ha informado sobre el cargo de rectos. No sabemos ni para lo que votamos. A mi parecer se debería de haber explicado a los alumnos y demás personal dotado para votar, los cargos, responsabilidades y demás ocupaciones que tiene que realizar un rector.

Si no sabemos para lo que estamos votando, ¿cómo vamos a saber cuál es el mejor candidatos para el puesto?

En definitiva, estas elecciones, en su primera vuelta, han sido un fracaso, con una abstención altísima, pero creo que en gran parte, entendida y justificada. El 80% de abstención debería hacer recapacitar a los candidatos y cambiar su campaña electoral.

Desde la Huella recomendamos a los aspirantes a la segunda vuelta, que por lo menos, repartan su programa y vendan un poco más su candidatura, que no nos compren con calimocho, conciertos o barbacoas, que somos estudiantes, no tontos.


¿QUÉ MÁS QUERÉIS?

“Bueno, votareis a ‘este’, ¿no? Os ha emborrachado, ¿qué más queréis?”. Entre tristeza e indignación escucho estas palabras.

En plena campaña electoral para escoger al futuro rector de la Universidad Complutense de Madrid no puedo pasear tranquilamente por el Campus, por Ciudad Universitaria. Carteles por todos sitios, unos pintados y otros no tanto, con los candidatos a tan codiciado puesto. Un concierto por día, o una calimochada, o todo junto, qué más da. Nunca más que ahora es efectivo el “todo vale”. Cualquier cosa por un voto.

Y entre toda esta vorágine de intentos para, de cualquier forma, arrastrarte a votar, yo, con mi voto asegurado para cierto candidato desde hace ya tiempo y sin haber ingerido ni una gota de alcohol, sin haber asistido a ninguna de las pantomimas que se celebran por la causa, me dispongo a pedir un café en nuestra querida cafetería de la facultad de Ciencias de la Información. A mi lado, un simpático compañero que siempre está dispuesto a la fiesta y que, junto a mí, pide algo a nuestros, también queridos, camareros.  Nos atiende y, entre risas, pronuncia la frase por la que empezó todo en mi cabeza: “Bueno, votareis a “este”, ¿no? Os ha emborrachado, ¿qué más queréis?”. Y no se ya bien si fue tristeza o bien indignación. O muchos sentimientos que pasaban por mi cabeza más que por mi corazón o alma, pero ninguno bueno. “Esto es lo que piensa la “gente mayor” de nosotros ¿Creen que nos pueden comprar con un poco de música y alcohol?”

Sinceramente, creo que no. La gente, por lo visto, se lo pasa bien con todo esto, pero no creo que puedan asegurar su voto así. Más que nada porque el voto es secreto y, aunque haya ido al concierto de “Pignoise”, nadie sabrá que has disfrutado del espectáculo sin que finalmente votes al candidato que lo organizó, por ejemplo.

¿Qué tiene de ético todo esto? Está claro que los camareros no son los únicos que piensan que votamos a quien más alcohol nos dé. Si no, ninguno de los candidatos hubiera organizado esta serie de conciertos con bebida incluida. Y, sin embargo, todos lo han hecho. Todos lo piensan también.

¿Por qué no, en vez de querer matarnos más neuronas a base de combinados etílicos, nos informan de verdad? Personalmente, tan solo he recibido un folleto informativo con las propuestas. Tan solo el de un candidato. Y son cuatro. Para saber qué propone el resto “guísatelo tu mismo”, a través de Internet, en algún que otro periódico…pero busca por tú cuenta. Bastante tenemos nosotros concertando el concierto con este grupo tan “puntero” que seguro que supera al concierto que va a dar “el otro”.  Y no quieras saber más de nuestra campaña, no me preguntes ahora sobre qué mejoras ofertamos para los estudiantes de Ciencias de la Información, estamos demasiado ocupados encargando una buena cantidad de vino peleón.

Pues eso…que es algo más que tristeza. Es penoso, patético, desolador, que crean que lo más que podemos hacer es echarnos en el césped a saborear la vida. Yo, si fuese alguno de los que piensan que somos así, estaría muy, pero que muy preocupado: somos el futuro.


Equipo de La Polémica:
Alberto Cornejo Hernández
María del Mar Gutiérrez Ruíz
Daniel Hernández Baldó
Silvia Loro Martín-Gil

1 Comentario

  1. Hay algo de esta campaña que me llamó poderosamente la atención: el principal reto al que se enfrenta la Universidad española desde hace muchos años lo va a afrontar el rector que salga elegido. Me inquieta que ninguno de los cuatro candidatos haya sacado el tema de la Convergencia Universitaria Europea nunca. Ni el Profesor Aldecoa, que es el que sin duda lo hubiera gestionado mejor, ni el Profesor Berzosa, que no quiere ni oir hablar del tema, aunque bajo su mandato ya hayan empezado los primeros llamados ”Masters de Bolonia”.
    ”Si la opinión general de los estudiantes es estar en contra de Bolonia ¿para que molestar a los pobrecitos que ya bastantes preocupaciones tienen en mente? ¡vamos a darles calimocho!”.

    De Nogales y Villapalos, la verdad, no esperaba absolutamente nada. Pero del Profesor Berzosa y, sobre todo, de Patxi sí. Pero no dieron la talla. No tengo ni idea de quienes son Pignoise y Canteca de Macao. Sólo sé que a unos los trajo Nogales y a los otros Berzosa. El candidato mayoritario de la izquierda también se pone a este nivel. Qué vergüenza.

    Conclusiones de las campañas para esta elección: TODOS los candidatos tienen una agenda oculta para los estudiantes. Yo supongo que los catedráticos, que tanto penso tienen en la elección, sí sabrán de qué va cada uno. A nosotros nos dejaron dos ejes de decisión: nuestra banda favorita (aparentemente algunas son muy famosas así que se supone que todos tenemos una favorita) y la foto que nos caiga más simpática.

    Ahora que lo pienso, la abstención es una buena respuesta al numerito que montaron estos cuatro.

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