Biólogos de la Universidad Autónoma de Madrid afirman que las especies similares pueden tener historias evolutivas diferentes

0
220

Un equipo de biólogos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha participado en un estudio que demuestra cómo dos especies de mariposas, con características y distribuciones geográficas similares, tienen historias evolutivas diferentes. El trabajo, en el que han participado científicos españoles, ingleses y canadienses, ha sido publicado en la revista Journal of Biogeography.

Gráfico de la distribución de las especies Pyrgus cinae (arriba) y Pyrgus sidae (abajo)

‘Pyrgus cinarae’ y ‘Pyrgus sidae’ son dos especies de mariposas del mismo género cuyas distribuciones geográficas son muy parecidas: ambas tienen pequeñas poblaciones en la Península Ibérica que están a más de mil kilómetros de otros grupos de su misma especie. Sin embargo, según demuestra el estudio publicado en la revista Journal of Biogeography, las historias evolutivas que han producido estas semejanzas de distribución en ambas especies son muy diferentes.

Para constatar este aspecto, los autores del estudio —pertenecientes a la Universidad Autónoma de Madrid, el Institut de Biologia Evolutiva, la Institució Catalana de Recerca i Estudis Avançats de Barcelona, el Museo de Historia Natural de Londres y el Instituto de Biodiversidad de Ontario—analizaron ejemplares de ambas especies, procedentes de todas las localidades donde se conocen, mediante diversas técnicas moleculares.

Actualmente, el ‘Pyrgus cinarae’ presenta dos poblaciones principales separadas: una al este de Europa -Cáucaso, Mar Negro, Balcanes y el sur de los Urales- y otra al oeste, formada por la población ibérica -Serranía de Cuenca y Ávila-. La otra especie, ‘Pyrgus sidae’, presenta tres poblaciones principales: una al oeste formada por la población ibérica -Cáceres, Salamanca y Ávila-, francesa e italiana; una central del Cáucaso, Mar Negro, Balcanes y el sur de los Urales; y la población de Kirguistán y Tayikistán al Este.

Para comparar los cambios que han sufrido cada una de estas especies a lo largo del tiempo, el grupo de investigación realizó modelos de distribución con los que se analizó dónde podrían encontrarse estas especies en el presente -además de las áreas conocidas-, y dónde estuvieron en el pasado. Los modelos de distribución se basaron en bases de datos de presencia de las especies en diversas regiones de Europa y en datos climáticos -temperatura y precipitación-.

El equipo de especialistas, para determinar las distribuciones del pasado, utilizó los mismos datos de presencia y variables climáticas del último periodo glacial del Pleistoceno. De este modo, los científicos desvelaron las historias evolutivas que han producido las semejanzas de distribuciones geográficas en ambas especies, observando un patrón diferente en cada una de ellas a lo largo del tiempo.

El estudio, que partió con el objetivo de demostrar que distribuciones similares a simple vista pueden tener una historia de fondo muy diferente, también ha reforzado la idea de que es vital entender cómo las especies responden a los cambios del clima, no sólo para conocer su pasado, sino también su futuro. Además, el trabajo alerta sobre la vulnerabilidad del ‘Pyrgus cinarae’ ante el cambio climático, cuestión que debe tenerse en cuenta a la hora de idear estrategias de conservación.

 Imágenes cedidas por la Universidad Autónoma de Madrid

Dejar respuesta