“Bel Age”, el desorden existencial según Merwan

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Perdidas en la inmensidad de los veintipocos, Violette, Hélène y Lila son tres jóvenes que desconocen el rumbo de sus vidas. La primera se halla encerrada en un trabajo insatisfactorio; la segunda no consigue encauzar su tesis doctoral y la actitud de su pareja no le ayuda a encontrar la estabilidad necesaria; la tercera, cuyo subidón hormonal es digno de estudio, ha cometido la mayor de las torpezas con su compañera de piso.

Así arranca Bel Age. Desorden (Diábolo), primer volumen de la trilogía creada por Merwan Chabane, que en su nueva obra profundiza sobre esa edad indeterminada, cuando ya no se es adolescente pero tampoco un adulto completo, en la que muchas personas suelen tener una crisis de identidad. Amparándose en sus experiencias personales, pero dejando que la imaginación fluya con absoluta libertad, el dibujante perfila una historia de tonos oscuros y que a más de uno le resultará bastante familiar.

Nacido en Francia en 1978, Merwan comenzó su andadura profesional en el mundo de la animación con dos cortometrajes, Biotope (2002) y Clichés de soirée (2003), dando posteriormente el salto a las viñetas con varios cómics que ya se han ganado el respeto de crítica y público. Tras L´Or et le sang, Pankat o Fausse garde, sin olvidar sus colaboraciones con el niño prodigio Bastien Vivès, Merwan se adentra ahora en su trabajo más íntimo y del que charla en una entrevista con La Huella Digital.

Portada "Bel Age. Desorden"

¿Qué podemos encontrar en Bel Age 1. Desorden?
La historia de tres chicas que se encuentran en un momento clave de sus vidas. Violette, Hélène y Lila están cada una en un callejón sin salida, incapaces de dar respuesta a cuestiones como el amor, el trabajo o su lugar en la sociedad. Se podría decir que es la historia de un segundo nacimiento.

¿Podría hablarnos sobre el desorden vital, esa situación en la que, por una u otra razón, se encuentran sumergidas las tres protagonistas?
Sus problemas no son muy diferentes a los de cualquier otra persona, pero en esta ocasión, cuando dejan a sus familias y tienen que volver a crear todas las reglas de su propia vida, es normal que se produzcan ciertos trastornos. Es una etapa crucial de la vida, el momento en que decidimos cómo queremos que sea nuestra existencia durante los próximos diez años, por lo que la ansiedad y la responsabilidad se convierten en factores muy fuertes.

¿Cómo nace la idea para contar esta historia?
Han pasado diez años desde que me fui a vivir por mi cuenta, así que he tenido mucho tiempo para comprender lo que eso significa. Después de una ruptura sentimental, tuve la necesidad de sentarme a dibujar ese periodo de mi vida, pero comprendí que aún me faltaba perspectiva. Finalmente, una mañana me desperté sin el dolor y el resentimiento que había tenido en los últimos años; sentí una gran ternura al recordar cómo éramos en aquellos tiempos y me di cuenta de que ya estaba preparado para contar mi historia.

Este primer volumen se lo ha dedicado a Stéphane, Marion y Marina, sus compañeros de la “edad hermosa”. ¿Cómo recuerda esa etapa de su vida?
Queríamos andar como soldados, sin duda para protegernos del mundo que se abría ante nosotros y que percibíamos como una amenaza. Vivimos algunas experiencias muy fuertes, muy duras, que nos convirtieron en soldados de por vida.

¿Ha permitido que sus vivencias más personales trasluzcan en las páginas del cómic?
Sí, pero no mediante la participación directa de las personas que he conocido. De alguna forma, he reordenado los elementos de la realidad para crear una ficción.

¿Por qué decidió estructurar esta obra como una trilogía?
Cada álbum representa una dirección de la vida, una nueva etapa en la búsqueda del equilibrio. El final de cada libro marca el inicio de nuevas resoluciones que darán sus frutos…, o no.

¿Qué le atrae de los personajes femeninos?
Lo mismo que en el caso de los masculinos: su humanidad, su fuerza y ​​su gran debilidad. Sin olvidar la belleza de las curvas y muchas otras cosas.

Los cómics de Bastien Vivès, un autor con el que usted ha trabajado en varias ocasiones, también otorgan un papel primordial a las mujeres. ¿Siente esa misma fascinación?
Yo estaba fascinado por las mujeres, y creo que eso me impedía hablar sobre ellas. En todo caso, nunca he tenido la intención de especializarme en esa clase de relatos; Fasse garde es una historia del hombre, Pistouvi es un cuento para niños y Bel Age es mi viaje a través de unas chicas a las que amo y siempre amaré.

¿Encuentra muchas similitudes entre su estilo de dibujo y el de Vivès?
Compartimos el mismo taller, me encanta su trabajo y a él le encanta el mío. Sin embargo, creo que mi dibujo no ha parado de evolucionar desde 2001, año de creación de mi primer cortometraje, siguiendo una dirección bastante propia.

El lanzamiento de la segunda parte de Bel Age está a la vuelta de la esquina. ¿Puede revelar algún detalle?
Aquellos que han leído el volumen 1 ya saben lo que implica el final: los personajes revelan aspectos interesantes, pero lógicos dentro de la experiencia obtenida hasta el momento. Dicho esto, compartir piso puede ser una aventura tormentosa.
 
En el campo de los tebeos ha trabajado como guionista, dibujante y artista completo. ¿En qué rol se encuentra más cómodo?
Me gustan todos los papeles y cambiar de uno a otro me permite no encerrarme en una misma rutina; el trabajo con los demás me obliga a enfrentarme a otras realidades, pero como autor completo puedo centrarme en lo que realmente deseo contar. Es más agotador, pero absolutamente necesario.

Usted no se inició en el cómic profesional hasta los 26 años, una edad bastante tardía. ¿Qué le empujó definitivamente a este universo?
Por un lado, las dificultades de la vida, y por otro, la imposibilidad de hacer arte con la animación. Adoro contar historias y, en Francia, el cómic es de los pocos medios donde todavía no se restringe la libertad creativa.

En 2002 y 2003 estrenó dos cortometrajes y, un tiempo después, trabajó como ‘storyboarder’ en la película Lascars. ¿Le gustaría seguir profundizando en su relación con el cine?
El trabajo de la animación es mi primer amor. Es un universo grande y, al mismo tiempo, muy desalentador. Me gustaría volver cuando encuentre la fuerza necesaria para hacerle frente y, asimismo, debería tener la necesidad imperiosa de contar algo. Hay que ser muy fuerte mentalmente para crecer en ese ámbito.

¿Qué nuevos proyectos ocupan su tiempo?
¡Muchos! Sigo con L’Or et le sang y todavía tengo que dibujar el tercer tomo de Bel Age. Además, estoy trabajando en un proyecto conjunto con mi hermano, que también es autor de cómics.

Trailer Bel Age. Desorden
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=VPDESXgH8AI[/youtube]

Imágenes cedidas por Diábolo

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