Barra libre a los sentidos

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4431754801_da29bacafdPar a aquellos a los que nos gusta probar un poquito de todo cuando salimos a cenar, y no solo ceñirnos a un par de platos, los buffets son una magnífica opción. Además, suelen acompañar al bolsillo, ya que los hay muy económicos.

Es bien sabido que a los españoles nos gusta la abundancia, y si es en el comer, más todavía. Por ello, sea con amigos o familia, ir a comer a uno de estos establecimientos es una buena opción si buscamos saciarnos por un módico precio. Incluso alguno de ellos es adecuado para una romántica cita en pareja, si elegimos bien. 

FrescCo

Es una cadena de restaurantes que promociona la comida sana y saludable. Por ello cuentan con una amplia variedad de ensaladas y sopas como entrante, con hasta 1000 combinaciones posibles. Innovan con platos internacionales de vez en cuando, y tienen una gran variedad de salsas, aceites y vinagres para aliñar. En segundo lugar, ofrecen una serie de platos calientes, denominados “Platos del Chef”, que suelen incluir pizza, pasta, pollo, arroces o pescado, además de verduras a la plancha.  A la hora de tomar el postre, tienen un gran surtido de frutas, y unos sorbetes de helado muy cotizados, además de tés y cafés variados.

Es recomendable para salir a cenar y no pecar demasiado, puesto que hay combinaciones para todos los gustos: más saludables, más impulsivos, para los paladares dulces, los salados, niños, deportistas, los gourmets internacionales… Sin embargo, no es para aquellos que solo buscan comida contundente y darse un buen atracón. La parte de ensaladas sí es muy variada, pero la sección de segundos puede resultarle poco variado para algunos. 

La decoración es muy relajante, y no suele haber muchos niños, ni suele estar abarrotado, lo cual es de agradecer. Sin embargo, a veces podemos desconfiar de la frescura de los alimentos si no hay mucho tráfico de comensales. Sobre todo al mediodía, es habitual ver a ejecutivos pasarse por su FrescCo más cercano para llevarse comida en los tuppers que proporciona la cadena, que varían entre 6 y 9€ según lo que quieras.  También es de agradecer su política “re-fill”, donde solo pagas la primera bebida y la rellenas las veces que quieras.

El capricho sale a unos 10€ por comensal. No olvides enseñar la tarjeta de estudiante, ya que en algunos hacen descuento, además de si pagas con el Carnet Joven.  Para más información, visita la página de FrescCo.

Topolino

En su restaurante situado en la Plaza de Santo Domingo, los más comilones hallan su paraíso particular. Comidas caseras y contundentes, muy variadas. La calidad no es la mejor, y nuestro corazón nos agradecerá que limitemos las veces que comamos ahí, a no ser que hagamos buen uso de las ensaladas que ofrecen.

El restaurante es muy amplio, con 3 pisos y una barra de buffet en cada planta. Se puede elegir si queremos solo buffet de comida, o si también queremos barra libre de bebidas (alcohólicas o no), por lo que los precios varían desde los 11€ hasta los 17. Aceptan reservas para grupos y eventos, por lo que se suele abarrotar bastante los fines de semana, aunque nunca escasea la comida. Por su situación privilegiada, es muy usado por familias de paso, por lo que esperad muchos niños si acudís en fin de semana. Es uno de esos lugares a los que no deberías llevar a tu pareja, pero sí celebrar algo con tus amigos o el cumple de los niños o algo que vaya a suponer mucho ruido. 

Existe un menú aparte con platos individuales, aunque los comunes son bastante variados. Pizzas que se reponen en cuestión de minutos, sopas, ensaladas, comida castiza, pasta, comida internacional como sushi, arroz tres delicias, stroganoff, etc… Y una buena lista de postres y vinos como accesorios. 

Ke Wok

Situado cerca de la gran Vía, este restaurante pasó a ocupar el lugar que dejó un establecimiento de FrescCo que había antes. Como era de esperar, la decoración es de inspiración asiática, pero sin caer en ese estilo cutre al que algunos nos tienen acostumbrados. El Ke Wok es un lugar ideal para ir con pequeños grupos de amigos, o en pareja, ya que no es habitual encontrar niños ni mucho ruido. Aunque sí sorprende la cantidad de asiáticos que acuden para cenar. Buena señal.

El encanto de este lugar radica en su enorme variedad de comida. Pese clasificarse en el sector “asiático”, lo cierto es que se puede acudir perfectamente con cualquier persona, aunque no le guste la comida china normal.  La parte de los entrantes, al estilo buffet, ofrece desde wasabi hasta jamón serrano, pasando por dim sun, ensaladilla, ancas de rana, sushi, rosbif, pan de gambas…. La segunda mesa está dedicada a lo que queremos que nos cocine el chef en la plancha o en el wok. Se escogen los ingredientes crudos que se amontonan en un plato y entregan al cocinero para que nos cocine al instante. Por último, la sección de postres, bien surtida de flanes, lichis, pasteles, helados y fruta. 

El único inconveniente del lugar es que las bebidas se piden aparte del precio, y se niegan a poner jarras de agua, por lo que el precio final siempre es un poco más elevado. El precio de solo la comida varía entre los 9 y los 11€, dependiendo en si es cena o comida. También hace falta esperar un poquito si hay mucha gente en la sección de wok, pero lo cierto es que es todo un espectáculo ver a los chefs cocinar a la velocidad del rayo en su pequeña cocina.

All U Can Eat

Tienen establecimientos en las zonas más transitadas de Madrid, y muchos representantes que te  persiguen ofreciéndote sus ofertas por toda la calle. Sol, Gran Vía, Cuatro Caminos…. En todas hay un establecimiento. Son restaurantes de dos pisos, y en el de Gran Vía es muy molesto que tengan la zona de buffet en la parte de abajo, y el comedor arriba. Los comensales tienen que  bajar y subir cada vez que quieran rellenar los platos. Sin embargo, suelen ser espaciosos y no muy ruidosos, ideal para ir con la familia o un par de amigos. 

Tienen una oferta bastante amplia y variada de comidas, con un bar de ensaladas, sopas… De comida principal suelen tener paella, pollo, pasta y alguna carne o pescado.  Sin embargo la sección postres deja que desear. Es otro de los restaurantes que rellenan la bebida las veces que quieras, lo cual es de agradecer. 

Lo bueno que tiene esta compañía es la ubicación de sus establecimientos en puntos estratégicos de la capital , haciendo que sea mucho más accesible, además de lo más barato que nos podemos encontrar por las zonas turísticas.

Imagen cedida por BacaFD (Flickr)

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