Barça y Athletic toman ventaja en semifinales

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El Barcelona arrancó un valioso empate ante el Valencia (1-1) en su visita a Mestalla con motivo del partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey. Puyol igualó de cabeza el tanto inicial de Jonás, Messi falló un penalti y Pinto debió ser expulsado al tocar el balón con la mano fuera del área. Por su parte, el Athletic de Bilbao superó al Mirandés gracias a dos goles de Fernando Llorente. El equipo rojillo reaccionó en la segunda mitad y su esfuerzo se vio recompensado con un tanto de Lambarri en el tiempo de descuento.

Puyol festejando el gol del empate
Puyol festejando el gol del empate

El equipo de Guardiola cambió de armas para enfrentarse a los chés. Mascherano actuó como pareja de Piqué en el centro de la zaga, mientras que el lateral derecho fue ocupado por Puyol. Además, Xavi cedió su sitio en el centro del campo a Thiago, al tiempo que Cesc se situó en la típica posición de Iniesta, que sigue siendo baja. En punta, la novedad fue Isaac Cuenca, que no cuajó un gran partido al verse superado en repetidas ocasiones por Mathieu.

Por su parte, Emery entregó la responsabilidad en ataque a Piatti, Jonás, Mathieu y Soldado, bien respaldados por un trabajador Albelda y un voluntarioso Banega.

El partido empezó con una gran presión del Barça sobre el Valencia, en lo que ya es marca registrada del conjunto culé. Messi, que a punto estuvo de marcar en una falta, fue el hombre más peligroso del cuadro barcelonista, que intentó deshacerse de su rival con menos acierto que en otras ocasiones. El Valencia, a su vez, prefirió acumular hombres en tareas defensivas y aguardar la posibilidad de rápidos contraataques hacia le meta de Pinto. En uno de ellos, Soldado se enfrentó en carrera a Piqué y el guardameta, que había salido desbocado en ayuda de su central, tocó el balón con la mano fuera del área. El público entró en cólera ante la pasividad del árbitro y la polémica empezó a tomar forma.

Poco después, en uno de los peligrosos contragolpes locales, Mathieu cabalgó por la banda izquierda e introdujo un pase a Jonás entre Puyol y Piqué. El brasileño, que pasaba por allí con hambre de goles, disparó al primer toque e inauguró el marcador. No obstante, el Barcelona siguió con su juego y ocho minutos más tarde empató por medio de Puyol, que desfiló como un obús entre la defensa valencianista tras un córner y remató de cabeza para igualar el partido.

En la segunda mitad, los de Guardiola se pusieron las pilas. El colegiado anuló un gol a Alexis por claro fuera de juego, mientras que Messi erró un penalti cometido por Miguel sobre Thiago. A partir de entonces, los culés apretaron aún más y refrescaron la banda derecha con Tello, sustituto de un Cuenca que perdió la batalla frente a Jordi Alba y Mathieu. Además, Dani Alves, que estrelló un balón contra el palo, saltó desde el banquillo para introducir velocidad y capacidad de reacción. Aun así, el partido quedó en tablas y la eliminatoria se inclina ligeramente del lado catalán.

En la otra semifinal, el Athletic se impuso a un Mirandés que a punto estuvo de sorprender a los leones. Llorente capitaneó la victoria bilbaína, que dio comienzo en el minuto 18 de partido. De Marcos se disfrazó de crack y atravesó la banda izquierda para poner un centro en la cabeza de Llorente. El titán riojano hizo gala de su corpulencia para superar a Raúl García y abrir el marcador.

A los diez minutos, un balón emitido desde el centro del campo aterrizó en las botas de Llorente, que consiguió librarse de tres defensores a cámara lenta y batir de tiro raso a Nauzet. El equipo visitante se vino arriba y continuó dando muestras de peligro, con disparos de De Marcos y un tanto anulado al goleador de la noche por inexistente fuera de juego.

Con 2-0 en el marcador, la primera parte llegó a su fin sin noticias de Pablo Infante, la estrella del conjunto local. Tras la reanudación, el Mirandés se remojó en la épica de la Copa, aunque antes sintió el pánico por un nuevo gol anulado a los de Bielsa, esta vez en las botas de Muniain. Pero los burgaleses comenzaron a incomodar al Athletic: Mújika estrelló el balón contra el travesaño e Iraizoz sacó un poderoso remate de Caneda, hasta que finalmente llegó el premio. Lambarri dio un soplo de aire fresco al cuadro mirandesista anotando de tiro cruzado en el minuto 91, lo que deja un resquicio de esperanza para el choque de vuelta en San Mamés.

Imagen: Tsutomu Takasu

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