Athletic y Barça se enfrentarán en la final de Copa

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El Athletic de Bilbao bajó de la nube al Mirandés al endosarle en San Mamés un contundente 6-2 que le deja fuera de la competición. En la otra semifinal, el Barcelona recuperó su mejor imagen para decidir la eliminatoria frente al Valencia (2-0) en el Camp Nou con goles de Cesc y Xavi.

Messi, Alves y Xavi celebrando el gol del catalán

La racha del principal ‘matagigantes’ de la Copa del Rey dio sus últimos coletazos ante un Athletic que salió con la final entre ceja y ceja. El partido empezó de cara para los locales, ya que Muniaín aprovechó un centro de Ander Herrera para poner el primer gol en el luminoso. El segundo llegó a los tres minutos por medio de Susaeta tras un giro eléctrico en el corazón del área y un potente disparo que batió a Nauzet.

El ritmo del partido auguraba una posible goleada de los leones tras sus constantes acometidas y la llegada del tercer gol cuando aún se llevaban 22 minutos disputados. Una jugada de rápida combinación propició un centro que Aurtenetxe consiguió rematar. El balón se elevó con sutileza y bajó con nieve hasta asentarse en la portería del guardameta canario.

En la segunda parte continuaría el recital del Athletic no sin antes dejar al Mirandés algunos minutos de protagonismo. Raúl García culminó una trabajada jugada con un derechazo que besó el palo y que acabó desembocando en los pies de Aitor Blanco. El central aprovechó el rechace empujando el balón a duras penas. A partir de entonces, Fernando Llorente entraría en acción. En primer lugar, el gigante riojano se puso al volante y aceleró arrastrando a toda la defensa burgalesa. Nauzet tuvo que adelantarse, pero sólo pudo observar como el balón despegaba de los pies del delantero y acababa planeando hasta arañar las mallas. Para más inri, el jugador internacional hizo el quinto al no desaprovechar un centro pasado que remató con mucho esfuerzo.

La humillación se descafeinó con un nuevo gol de Aitor Blanco tras una falta repelida por Iraizoz, pero volvió a su estado inicial con el octavo gol de la noche, obra de César Caneda en propia puerta. El Athletic volvió a dar cuenta de sus grandes dotes introduciéndose en una final que puede afianzar aún más el proyecto de Bielsa.

En la otra semifinal disputada, el Barcelona y el Valencia llegaban al Camp Nou con empate a uno tras el partido de ida en Mestalla. El conjunto che partía sin Soldado en su once inicial debido a un proceso febril que le excluyó del partido a última hora. Adúriz asumiría el papel de delantero centro.

El choque nació con un Barcelona a medio hacer. Los visitantes dominaron la posesión durante los primeros diez minutos, con mucho juego en el área del Barça y un Feghouli que lo intentó en alguna ocasión. Los de Guardiola no encontraban su sitio, pero un milimetrado centro de Messi a Cesc desde el centro del campo disipó las dudas iniciales. Diego Alves salió en busca del catalán y éste remató a duras penas sorprendiendo por arriba al guardameta.

A partir de entonces, el Barça empezó a desplegar su repertorio de exquisiteces circulando el balón con maestría y superioridad ante la impotente mirada de un Valencia que aún así lo siguió intentando. Los de Unai Emery combinaban con clase en el centro del campo, pero se diluyeron en los últimos metros con absurdos disparos lejanos y naufragaron en defensa con pases al contrario.
Así, Messi pudo aumentar la cuenta goleadora de su equipo y Cesc se encontró con varios mano a mano, pero siempre se chocaron con un Diego Alves que evitó un mal mayor.

La segunda parte regaló varias jugadas peligrosas al Valencia en los primeros minutos: Jordi Alba agarró un centro y superó en carrera a Puyol, pero Pinto despejó el disparo y propició una nueva jugada que acabó de nuevo en sus manos tras un cabezazo de Adúriz. A excepción de un trallazo de Jonas, el Valencia no tuvo muchas más ocasiones, pues el Barça acaparó todo el protagonismo en ataque con Messi como principal referencia. El argentino se colocó varias veces delante de Diego Alves, pero el portero tenía aprendida la lección y pudo desbaratar todas sus oportunidades. El rosarino estuvo perfecto en el regate pero fallón en la definición.

Poco después, Feghouli fue expulsado por doble amarilla después de derribar a Puyol y una combinación entre Alexis, Cesc y Xavi acabó con el segundo gol, obra del de Tarrasa, que fue suficiente para embarcar al Barça en la final frente al Athletic.

Imagen: Globovisión

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