Argentina, después de Cristina ¿qué?

0
218

Argentina vivirá momentos cruciales durante los próximos meses, que desembocarán en un nuevo capítulo de su historia tras las elecciones de 2015. A las novedades de las últimas semanas se añadirán nuevas sorpresas que configurarán el mapa político del país. Aún quedan por aparecer nuevas alianzas políticas que intenten hacer frente al kirchnerismo. También se desconoce el candidato sucesor de la actual mandataria, cuya aceptación determinará en gran medida la continuidad del movimiento. Mientras los jugadores del ajedrez político mueven sus piezas paso a paso, la violencia e inseguridad crecen en las calles argentinas, atenazadas por una economía frágil.

Cristina Fernández de Kirchner,  imagen  de wikimedia.Queda más de un año hasta que en octubre de 2015 se celebren las elecciones presidenciales de Argentina. Pero ya en los últimos meses las diferentes fuerzas políticas se mueven alrededor de la codiciada Casa Rosada. Cristina Fernández de Kirchner, actual presidenta del país, no podrá renovar otra vez su mandato. Sin embargo, y pese al peligro que la indecisión supone para la continuidad de su movimiento, no termina de otorgar su apoyo a ningún candidato. En esta situación, el peronismo está dividido.

Por otra parte, la oposición de centro e izquierda ha presentado la coalición Frente Amplio-UNEN. El grupo consta de cinco candidatos presidenciales -Julio Cobos, Ernesto Sanz, Elisa Carrió, Fernando Solanas y Hermes Binner- que se consideran fuertes para derrotar al kirchnerismo. El éxito de esta unión dependerá de cómo afronten sus diferencias ideológicas de ahora en adelante, cuando su primera discusión ya ha tenido lugar. La cuestión era si incluir en la alianza a Mauricio Macri, alcalde de Buenos Aires y considerado de centro-derecha. Solanas y Binner se mostraron en contra, mientras que Carrió y Cobos hicieron hincapié en la necesidad de dialogar con todos. Si consiguen mantener la unidad, en agosto de 2015 concurrirán a las elecciones primarias y, en teoría, el que más votos obtenga tendrá el apoyo de los cuatro restantes para derrotar al peronismo.

Al tiempo que los políticos planean sus estrategias para 2015, los argentinos sufren un rebrote de la violencia, la inseguridad y la pobreza, que podría mantener su foco de interés alejado de los juegos de sus mandatarios. Recientemente, los obispos alertaron en un documento del aumento de la violencia que sufre el país, mientras criticaban la corrupción y pedían una ‘movilización ética’ contra la pobreza y la injusticia. Empresarios y banqueros manifestaron su preocupación por este problema respaldando a la Iglesia, ante los linchamientos a ladrones del mes pasado. Por su parte, el Gobierno se mostró contrario a esta opinión y destacó que en el pasado sí que hubo verdadera violencia (aludiendo a golpes de estado y crisis económicas anteriores) Sin embargo, en la provincia de Buenos Aires, con más de 15 millones de habitantes, ya hay un plan de 22 medidas para mejorar la seguridad pública. Lo dirige el gobernador bonaerense y uno de los candidatos presidenciales, Danel Scioli. A pesar de que Argentina es uno de los países latinoamericanos con menor tasa de homicidios es el que tiene mayor índice de robos.

La pobreza es otro de los puntos calientes de la actualidad argentina. Había caído al 27% durante el Gobierno de Néstor Kirchner con las mejoras en empleo, salarios, pensiones y economía. Pero desde la reelección de Cristina las estadísticas oficiales han ido empeorando en relación con la inflación. Ya que el Gobierno actual no ha dado datos exactos de las cifras de pobreza, se están realizando cálculos alternativos, que la sitúan en la actualidad en más de un 25% (unos 10 millones de ciudadanos en 2013), estimando que la cifra ha amentado durante 2014. El Gobierno defiende que la situación ha mejorado respecto al inicio del mandato gracias a la creación de 6 millones de puestos de trabajo y la implantación de políticas sociales. Pero en porcentaje la mejora ha sido de sólo 2 puntos porcentuales entre 2007 y 2013. Actualmente, el país vive a partir de una economía frágil y un crecimiento lento que condicionan su desarrollo y mejora social. Los mercados e inversores están pendientes del desarrollo político que desemboque en las elecciones de 2015, con la esperanza de que el próximo presidente electo sea más benévolo con ellos.

Dejar respuesta