ARCO 2007 o la Magia de Corea

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Confieso que nunca he sido una fiel devota del arte contemporáneo. Me enfrentaba a ARCO con cierto escepticismo, temerosa de encontrar esas obras horrorosas que los más excéntricos llaman arte. Este era mi punto de partida, ciertamente pesimista, que según recorría la feria se iba tornando en sorpresa y fascinación.  Corea, un país del que muy pocas cosas sabemos, para nuestra desgracia, era el invitado de honor. Y desde luego, no decepcionó a los demás participantes, incluso me atrevería a decir que eclipsó a alguno de ellos.

Entre el 15 y el 19 de febrero se ha celebrado en Madrid la mayor feria de arte contemporáneo de España, ARCO. Son ya 26 ediciones pero el escándalo se repite una y otra vez, no sé si como estrategia para atraer al público o como lastre innato. Lo cierto es que los medios de comunicación se empeñan cada año en retratar la muestra como un circo, como un no parar de preguntarse “¿y esto realmente es arte?”. Es un insulto a la inteligencia del público y de los propios artistas, además de un engaño manifiesto. Porque sí, es verdad que hay mucha parte de espectáculo, pero también hay un trabajo increíblemente bello que pasa inadvertido. Este año la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid giró su mirada hacia Corea del Sur, tras el interés despertado por la representación asiática en la pasada edición del 2006. No es de extrañar.

El arte coreano contemporáneo cautiva por su disyuntiva vital entre la búsqueda de sus raíces y sus tradiciones ancestrales y las nuevas posibilidades que ofrece la modernidad. Esta exploración tiene su reflejo tanto en el uso de nuevos soportes artísticos como en la novedad de contenidos y temáticas alternativas: la preocupación social, la reflexión en torno a la estética y la creación artística, etc. Así, con el fin de exponer el mejor arte surcoreano, llegaron a Ifema alrededor de 30 artistas representados por 15 galerías, la mayoría de las cuales procedían de su capital y centro artístico, Seúl.

Un ejemplo de brillantez es Galerie Bhak con su artista estrella Chang-Young Kim, que presenta unos óleos espectaculares elaborados con pincel pero sobre un soporte que nace de la combinación de lienzo y arena. Sobre él, pinta unas imágenes hiperrealistas que crean en el espectador una duda sobre lo que es real y lo que es una ilusión. El público tiene que acercarse tanto para comprobar la falsa profundidad de los cuadros que casi dan de bruces contra ellos. Entre sus filas, esta galería también cuenta con Sung Wook Do y sus paisajes típicamente impresionistas. En él se aprecia el dominio extremo de la luz y de la sombra, propio de genios de otros tiempos que ahora tienen un gran renombre. Otro de los artistas más destacables es Young Ho Ji, que este año regresó a la feria con sus creaciones, esculturas, de figuras Mutantes fabricadas a partir de neumáticos usados, demostrando que el arte puede estar en cualquier sitio siempre que alguien sea capaz de verlo. En cuanto a fotografía, Gwon es el más representativo. En definitiva, multitud de galerías coreanas llamaron mi atención, ya sea por el uso de materiales tan poco estéticos como las lentejuelas, o por su destreza a la hora de trabajar las dimensiones. Art Park, Arario Gallery y muchas más.

Pero no todo es Corea. La galería alemana Kicken presentó un montaje fotográfico espectacular, con tanto gusto estético que los nombres de los artistas no estaban colocados porque rompían el equilibrio. Así lo explicó una de las expositoras a dos hombres que se interesaron por las fotografías. España, por su parte, no se queda atrás en cuanto arte contemporáneo. De entre una amplia representación, sobresale el trabajo Fichados-Tatuados del asturiano Germán Gómez, en la galería Fernando Pradilla. Es un autorretrato algo especial, compuesto por 50 fotografías de amigos suyos que se han prestado a tatuar su piel con motivos que guardan relación con momentos importantes de la vida de este autor (la muerte de su hermano, la fecha en que conoció a su mejor amigo, los 6.000 primeros euros ganados con su arte, o el edificio Chrysler de Nueva York.

Fuentes de las fotografías:
www.litoral.com
http://iberarte.com/

1 Comentario

  1. te has dejado muchas cosas, como las nuevas galerias españolas que apuestan por el arte de artistas emergentes, vease luis adelantado, la fábrica… así, como lo grandes premios concedidos tanto por instituciones, como los grupos de comunicación.

  2. Ya en el título la autora advierte al lector por donde va a ir el artículo. Cada firma tiene derecho a orientar su artículo como le venga en gana. Seguramente las galerías españolas habrán dejado bastante que desear como viene siendo habitual. Por otro lado los premios concedidos por instituciones y grupos de comunicación ya tienen sus propias plataformas para publicitarselos ellos mismos.

  3. Una crítica muy constructiva “a”(Un nick tan original como valiente). A mi me parece un artículo más que correcto. Primero Esther hace una introducción contando su predisposición a la feria. Luego cuenta sus primeras impresiones, para pasar a analizar en tres párrafos los artistas coreanos, algunas de sus obras y como en toda crónica que se precie aporta también una dósis de subjetividad.
    Por si fuera poco te explica el contexto histórico del arte coreano. Cosa que el lector despistado agradece.
    Pero es que además, al final hace un par de recomendaciones de otro par de artistas que le llamaron la atención.
    En definitiva, una crónica muy correcta y muy completa.
    Pocas veces en tan poco espacio se han explicado tantas cosas.

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