Aprovechar el agua

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El consumo mundial de agua ha crecido a un ritmo dos veces superior al de la población durante el último siglo. La escasez de agua afecta a todos los continentes y a más del 40% de la población de nuestro planeta. “Mil ochocientos millones de personas vivirán en países con una drástica falta de agua y dos tercios de la población podrían encontrarse en condiciones de escasez del líquido elemento en 2025”, según Jacques Diouf, director general de la FAO.

El problema de la escasez de agua se agrava con el cambio climático, sobre todo en las zonas más áridas, donde viven más de 2000 millones de personas. Pero hay otros factores que intervienen, como la creciente urbanización, el mayor consumo doméstico e industrial y el crecimiento de la población. Los cambios de cultivo también tienen su impacto en el uso del agua. Se buscan políticas que conciencien a la gente para que consuma alimentos que requieren menos agua, como trigo en lugar de arroz y pollo en vez de vaca. Los países con recursos hídricos limitados pretenden priorizar los productos agrícolas que requieran menos agua, e importar los que requieren más.

Una ciudad con una población de 500 000 habitantes y un consumo de 120 litros por persona diarios produce cada día cerca de 48 000 metros cúbicos de aguas residuales. Si se trata, esta agua puede utilizarse para regar 500 hectáreas. Los nutrientes en las aguas usadas son casi tan valiosos como la propia agua. Las concentraciones habituales en las aguas tratadas de un alcantarillado tradicional pueden proporcionar todo el nitrógeno y gran parte del fósforo y del potasio que se requiere para la producción agrícola.

Producir alimentos es fundamental en la lucha contra el hambre y para mejorar las condiciones de vida en todos los continentes. Sin embargo, la agricultura abarca cerca del 70 por ciento de todo el consumo de agua dulce y hasta un 95 por ciento en algunos países en desarrollo.

Algunas soluciones sencillas para hacer frente a la escasez de agua en agricultura son: el riego por goteo (que reducen el consumo de agua entre el 30 y el 60 %), evitar la aplicación de pesticidas y fertilizantes, las bombas a pedal y reciclar las aguas residuales para el riego.

Pero afrontar la escasez de agua requiere solucionar una serie de cuestiones, no todas ellas relacionados de forma directa con la agricultura. Van desde la protección del medio ambiente y el calentamiento global hasta establecer precios justos para los recursos hídricos y un reparto equitativo del agua para el riego, la industria y el consumo doméstico.

La falta de acceso a agua en cantidad y calidad adecuada limita la capacidad de producir alimentos y de obtener ingresos suficientes. También la creación de industrias y la producción de energía. Todas estas medidas quieren llevar agua a los 1100 millones de personas que no tienen acceso a un mínimo de 20-50 litros diarios necesarios para cubrir sus necesidades básicas, y los 2 600 millones de personas que carecen de agua suficiente para tener sistemas de saneamiento adecuados.

Para hacer frente a la escasez, incluso cuando aumenta la demanda de alimentos, se deberían apoyar iniciativas para producir más comida con menos agua. Esto significa proteger los cursos de agua, conservar la salud de nuestros bosques y mejorar la forma en que se riegan los cultivos y se cría el ganado.

El acceso al agua está ligado al cumplimiento de la mayoría de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que incluyen dentro del mismo plazo la reducción a la mitad de la pobreza extrema y el hambre para 2015, detener la expansión del VIH/SIDA y garantizar la educación primaria para todos los niños. Ello explicaría porqué no se puede lograr un progreso real en el desarrollo a nivel mundial sin solucionar el tema de la escasez de agua. Sin acceso a agua para beber y mantener una higiene adecuada es más difícil reducir la difusión y el impacto de enfermedades como el VIH/SIDA. Cada día mueren 3 800 niños por enfermedades asociadas con la falta de agua potable y de saneamiento apropiado.

El agua se considera un elemento purificador. Es derrochada mientras el ser humano goza de la tecnología para administrarla y tratarla. Para que siga siendo fundamental en el desarrollo sostenible y la supervivencia humana. Para que siga siendo fuente de vida. Aprovechar el regalo al servicio de todos para que la Tierra deje de tener sed.

Fuentes del texto:
www.hidroecologia.com.ar/
www.monografias.com/trabajos14/problemadelagua/problemadelagua
www.fao.org/index_es.htm
Fuente de la fotografía:
http://www.infobae.com/adjuntos/imagenes/94/0119439B.jpg

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