Apofis, más grande de lo que se pensaba

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Apofis, el asteroide que se acercó a la Tierra los pasados 5 y 6 de enero ha resultado ser bastante más grande de lo que se pensaba. El Observatorio espacial Herschel, de la Agencia Espacial Europea (ESA) aprovechando su acercamiento a la Tierra ha dirigido hacia él sus instrumentos y han podido observar que su diámetro medio no era de  270 metros como se pensaba, sino de unos 325.

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El asteroide Apofis que fue descubierto en 2004 fue apodado en un primer momento con el nombre de “el asteroide del juicio final” ya que los primeros cálculos conocidos indicaban que existían algunas posibilidades de que chocase contra la tierra en abril de 2029. Posteriormente se descubrió que aunque los riesgos de que esto sucediera eran escasos, si que se aproximaría bastante a la Tierra, a tan solo 36.000 km.

Es totalmente imprescindible conocer con máxima rigurosidad todos los detalles y características del asteroide  y su trayectoria puesto que ahora el problema está en que no se dispone de cálculos exactos que indiquen con precisión a qué distancia pasará la roca de nuestro planeta en dicho año, ni cómo va a afectar la gravedad de la Tierra a la órbita del asteroide en dicho acercamiento. Esto podría resultar grave ya que esa modificación podría hacer que Apofis colisionase contra nosotros en su siguiente vuelta en 2036. 

Aún así, la noche del 6 de enero, el observatorio espacial Herschel tuvo la oportunidad de poder estudiarlo y de conocer un poco mejor sus características físicas, como por ejemplo su tamaño, descubriendo que es un 20% mayor de lo que se pensaba y su masa un 75% más grande.

Otra de las características del asteroide que ha sido conocida gracias a su acercamiento y que también ha resultado distinta de lo que se creía ha sido el albedo o reflectividad, algo muy importante para conocer su órbita con mayor precisión. Antes se creía que era de 0,33 y ahora resulta ser de 0’23. Esto significa que solo el 23% de la luz solar que llega al asteroide es reflejada y devuelta, el resto es absorbida por el asteroide. Esto es importantísimo porque en relación a estas propiedades térmicas del asteroide se suman los ciclos de calentamiento y enfriamiento que sufre dependiendo de su variación en la distancia  con respecto al Sol que pueden provocar a largo plazo cambios en su órbita. Esto es lo que se conoce como “efecto Yarkovsky”.

En definitiva, no sabremos qué sucederá hasta que Apofis vuelva a pasar cercano a la Tierra en 2029 y así poder observar los cambios que se han producido en su órbita y en su trayectoria.

 Imagen: Google

 

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