Aplausos balcánicos

0
262

El vuelo desde Londres estaba ya estable en el aire. Probablemente sobrevolando algún lugar de Francia y a poco de pasar por encima de Italia o Suiza. Los pasajeros, eslovenos casi todos, se empezaron a levantar, aburridos ya, de sus asientos y empezaron a hacer fotos, pasarse cosas, revolver los portaequipajes, pegar gritos de un lado a otro… empezaron a presumir de balcanicidad, cosa que no suelen hacer en presencia de extraños.
Me emocioné al pensar en lo que venía después: esta gente tiene – porque sí – que aplaudir en el aterrizaje. Es algo que ocupa mis pensamientos siempre que vuelo. Al final, termino siendo yo el único que aplaude ante la expresión de horror de mi(s) acompañante(s) y de fingida indiferencia por parte del resto del pasaje.

Las ruedas de ese avión se posan sobre el asfalto. Todavía no es tiempo de aplaudir; siempre puede salir todo mal en el último momento. Luego el avión disminuye su velocidad y la gente se inquieta. Alguno da una palmada o dos y después las apaga. Es balcánico, pero las empleadas de easyJet no dejan de ser inglesas. No puedo evitarlo y con todas mis fuerzas me lanzo a aplaudir al piloto por su magistral interpretación. Hacía tiempo que no se hacia un aterrizaje de ese modo. Qué tranquilidad, qué serenidad. Aplaudí como aplauden (¿todavía lo hacen?) los venezolanos que llegan desde Miami.

Los eslovenos presentes no pudieron evitarlo y me siguieron. Nadie había visto nunca un aplauso similar en un Airbus 319, el modelo (mira tu que casualidad) del avión presidencial venezolano. Atrás quedaba la pésima comida londinense, sus cafeterías sin personalidad y el precio abusivo de su transporte público (aunque, también es cierto, las librerías más variadas y económicas que he conocido). Llegábamos a casa. Casa nevada. Hoy aún más.

Los eslovenos no pudieron evitarlo y se lanzaron a la hacer la cosa más hortera que conozco, aunque no por hortera deja de gustarme. ¿Aplauden los alemanes – idealizados por los eslovenos – al aterrizar? Parece ser que en ocasiones sí. Me aventuro un poco al afirmar esto pero, por lo que he visto de los eslovenos, da igual que los alemanes aplaudan en un avión; si se hubiese tenido noticia de que uno de estos, o un austriaco, estaba en ese avión, es muy probable que hubiesemos escuchado muchos menos aplausos.

Veo esa forma que tienen los eslovenos de ver al mundo germánico como una nostalgia de algo que nunca fue. Aunque muy en el fondo los eslovenos sean conscientes de su balcánica situación, es muy dificil encontrar a alguien que reconozca por la calle tal condición. Cuando afirman que en las formas se parecen más a los austriacos no están sino dejando constancia de que intentan exagerar algunos tics para alcanzar un cierto grado de aprobación por parte de su inventadohermano mayor y del resto de la sociedad que se ve como un reflejo de este. El descontrol y la desinformación en la estación de tren de Ljubljana seguirán igual, por más que se empeñen en no besar al saludar.

Fuentes de las imágenes:
http://sandino.typepad.com/photos/miami/sansapasajeros.jpg

Dejar respuesta