Antoni Batista: “Tal vez el máximo error de ETA fue no saber terminar a tiempo”

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Antoni Batista

El 20 de octubre de 2011 la banda terrorista ETA anunció el cese definitivo de sus actividades violentas, poniendo fin a 43 años de muerte y terror. Adiós a las armas (Debate) es fruto del trabajo emprendido en 2009 por el periodista, musicólogo y escritor Antoni Batista (Barcelona, 1952), que en esta obra recoge la crónica sobre el fin de la organización armada y cómo la izquierda abertzale acabó imponiéndose a los pistoleros.

Pregunta: ¿Por qué se vio motivado a recorrer el camino del fin de ETA?
Respuesta: Fui corresponsal de La Vanguardia en el País Vasco durante muchos años y ya tenía otros siete libros publicados sobre ETA. Dado que seguí toda su evolución, me parecía idóneo terminar mi periodismo con el fin de ETA. 

P.: En una ocasión, un profesor dijo a sus alumnos: “El que piense que el periodismo es literatura se ha equivocado de carrera”. Sin embargo, usted escribe el libro en forma de novela. ¿Cree que el periodismo también puede ser literatura? 
R.: El que se equivocó de carrera fue el profesor que dijo esa frase, con todos mis respetos. El periodismo nació como género literario. En lengua castellana tenemos el magnífico ejemplo de Mariano José de Larra, y también periodistas en la actualidad que son miembros de la Real Academia Española, sin olvidar a periodistas escritores como Ernest Hemingway o Manuel Vázquez Montalbán. 

P.: La diversidad de fuentes y personajes hacen de Adiós a las armas un libro rico en contenido y rezumante de verdad. Usted mismo mantiene que el periodismo son muchas voces que conforman una armonía. ¿Qué piensa acerca del periodismo actual, en el que muchas veces se prescinde incluso de las fuentes?
R.: Sin fuentes no hay periodismo. Lo que hacemos los periodistas es contar la realidad, y la realidad tiene muchos actores. Hacer periodismo sin fuentes es una contradicción, es nuestra materia prima. Es como hacer pan sin trigo, como hacer vino sin uvas. El periodismo está en un momento de crisis seria porque las nuevas tecnologías y la crisis económica han impuesto unos modelos que se están reutilizando. Pero pasaremos la crisis y habrá que ver con perspectiva el periodismo del futuro.

P.: Las descripciones que realiza de los personajes, ¿son siempre de primera mano?
R.: Sí, siempre hago descripciones de primera mano. Mi periodismo es estar cerca de los hechos que cuento, llevando actores y protagonistas. Siempre lo he hecho así, porque creo que es la mejor manera.

P.: La sociedad vasca, la izquierda abertzale y sus escenarios son los grandes protagonistas de Adiós a las Armas, en donde usted revela algunos datos que nunca antes pudieron ser contados. ¿Cree que a raíz de su publicación podría tener problemas?
R.: Nunca he tenido un problema en mis largos años de dedicación al tema vasco. Tengo que decir que todo el mundo me ha tratado bien siempre. He entrevistado a personas que llevaban capucha y no he tenido problemas con nadie.

Adiós a las armas - Antoni Batista

P.: ¿Cuál cree que fue el mayor error de la banda con respecto a la sociedad? 
R.: Es una pregunta compleja. Tal vez el máximo error de ETA fue no saber terminar a tiempo.  

P.: En el libro asegura varias veces que “el Estado puede soportar la herida de la violencia sangrante de ETA, pero sin violencia puede ser probable la independencia”. Siendo así, ¿podría suponer un problema la llegada al Gobierno del Partido Popular?
R.: La izquierda abertzale ha necesitado veinte años para hacer la ciaboga de un barco que va a más de veinte nudos. Al Partido Popular habrá que darle su tiempo para que pase de hacer una política antiterrorista a una política de confrontación democrática.

P.: Usted se muestra muy crítico con el papel de los medios de comunicación, a los que acusa de “ver lo que no han visto y oír lo que no han oído”. Y sobre la aparición de Bildu, también señala que “la campaña mediática puso fin al periodismo imparcial que sólo pretendía explicar la realidad y murió en el intento”.  ¿Dónde ha quedado la imparcialidad?
R.: Opinar es muy fácil, informar es muy difícil. Todo el mundo opina y muy pocos se informan. El gran reto del periodismo futuro es recuperar la información, contar bien las cosas y, por qué no, escribirlas bien, hacer literatura. Por ejemplo: si se cuenta en formato televisivo, tener en cuenta el lenguaje cinematográfico. El periodismo tiene unos recursos técnicos que debe exprimir al máximo. 

En cuanto a la imparcialidad, hemos pasado de la prensa de partido del siglo XX a un momento de auge de prensa imparcial; parece que en este momento no estamos en una prensa de partido, pero sí partidista. Todos tienen una tendencia mediática. Vemos la realidad desde un punto de vista tendencioso. La realidad es de una forma, pero nos la cuentan de manera tendenciosa porque cada grupo periodístico tiene unos intereses determinados. 

P.: ¿Cree que se perdonará a ETA? Algunos opinan que no hay que ser generoso con la banda terrorista…
R.: La generosidad no depende de terceras personas, sino del que la administra. Cuanto más daño nos haya hecho una persona o cuanto más nos deba, más generosos debemos mostrarnos. Por decirlo de alguna manera, la generosidad no depende del malo, sino de quien quiera ser generoso. 

P.: En el capítulo dedicado a las víctimas hay relatos muy emotivos. ¿Le costó mantener la distancia necesaria y no dejarse influir por esas emociones?
R.: Soy profesor en la Universidad Rovira i Virgil de Tarragona, donde imparto la asignatura Periodismo en Situaciones de Conflicto, y la primera lección siempre trata sobre ética y deontología. El periodista debe tener una altura moral y ética para saber distanciarse de lo que cuenta y contarlo bien, aquello con lo que está de acuerdo y aquello con lo que está en abierto desacuerdo. 

Para explicar a ETA he tenido que entender a ETA, pero también hice el ejercicio de intentar explicar a la policía franquista metiéndome dentro de la piel de un comisario de la policía de la dictadura. Hay que entender para explicar y hay que saber distanciarse de todo. 

P.: ¿Adiós a las armas es un punto y final?
R.: Si nos referimos a mi periodismo sobre el País Vasco, sí, y el fin de ETA es un broche magnífico. Por fortuna, tengo otras inquietudes académicas que, espero, me permitirán seguir creando y haciendo literatura con el periodismo. 

Imágenes cedidas por Random House Mondadori 

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