¡Alirón che!

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La plantilla del Valencia Basket celebra la Eurocup. Foto: planetadeporte.es

Unics Kazan, Valencia Basket. La segunda competición europea más importante del baloncesto ya tenía final. Un equipo ruso y uno español lucharían por conseguir dominar Europa. Por juego, el favorito era el Valencia; por proyecto financiero y jugadores el Unics. Un equipo, el ruso, que liderado por el MVP de la competición, Andrew Goudelock, y a través de una gran inversión económica, busca conquistar Rusia y Europa. Ante ellos, un Valencia Basket que forma un fabuloso equipo con el que encandila no sólo a Europa, también en la ACB.

La ida de la final fue en Valencia. En una eliminatoria tan igualada, se presentaba clave pero no definitivo este primer partido. Comenzó de manera fulgurante por parte del Valencia, con un parcial de 27-12 a favor de los locales. Este resultado no fue una coincidencia ya que en el segundo cuarto se repitió la historia, aumentando la diferencia en cada minuto de juego para llegar al descanso con un resultado de 49-27 para los valencianos. Tras el descanso, los ches, lejos de perder el ritmo alto de partido, continuaron con su exhibición dispuestos a decidir la final en este primer acto. A falta del último cuarto ganaban a los rusos por 30 puntos, (74-44). Esta diferencia hacía que los españoles tocaran con la yema de los dedos la Eurocup.

En tres cuartos de juego increíble, el Valencia dominó a Unics en todas las facetas del juego. Una defensa aguerrida y encima de los tiradores rusos además de un ataque ayudado por bloqueos, triples y, finalmente, contragolpes, aplastaba a los rusos. Pero cuando la Fonteta estallaba de emoción, el Valencia pegó un bajón en su juego. Doellman, estrella del partido hasta entonces, empezó a acusar el cansancio y su equipo se contagió. Sin creérselo demasiado, Unics empezó a recortar la diferencia y apareció para ello el MVP Goudelock. Con el pitido final (80-67), la final seguía abierta. El equipo levantino había desperdiciado una renta de hasta 33 puntos. Un resultado final que los locales habrían firmado pero que viendo el discurrir del partido transmitía un sentimiento de decepción.

La vuelta en Rusia se preveía como un infierno. Si el Valencia quería salir campeón tenía que sufrir. Pero no estaba dispuesto a que ese sufrimiento se prolongase. Difícil de calificar la defensa del Valencia en el primer cuarto. El equipo ruso, entre esa defensa y la falta de acierto en el tiro exterior, se quedó en apenas 4 puntos, por los 16 del conjunto valenciano. A partir de aquí, el objetivo del conjunto español era controlar el resultado y mantener el equilibrio, deteniendo los intentos rusos por remontar el resultado de la eliminatoria. Al descanso se llegó con un 24-39 que acercaba el trofeo a la ciudad del Turia. Pero con el precedente del último cuarto de la ida, el visitante no podía permitirse un momento de relajación. Con un parcial de 32-32 en el tercer cuarto, el resultado se mantenía 57-71. Un último cuarto que sobró dejó el resultado final en 73-85, guarismos que daban el título al Valencia Basket. Los valencianos culminan así un increíble torneo bajó la batuta del MVP Doellman, y consiguen la Eurocup y una plaza para la próxima Euroliga.

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