Alfa pone fecha a su reconversión

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22 de octubre es el primer disco en solitario de Alfredo Fernández, más conocido como Alfa, músico madrileño que en la década de los 90 rompía todos los esquemas del underground madrileño con Buenas Noches Rose y que con el cambio de siglo se lanzaba a explorar nuevos sonidos y géneros a través de Le Punk. Desechada la idea primigenia de grabar un disco convencional para su estreno en solitario, Alfa se decantaba por la opción del EP, sacándose de la manga un disco breve pero muy especial, editado tanto en vinilo como en formato digital. Un interesante nuevo punto de partida.

La escucha de este disco lleva a una inevitable conclusión: los universos paralelos existen, al menos en cuanto a la música. Por un lado tenemos lo convencional, enemigo de la trascendencia y aliado del incondicional CD o del malvado Mp3. Por suerte, hay vida más allá, donde encontramos discos como este, elaborado con un cuidado especial y presentado como se merecen. Está claro que, en definitiva, lo único que importa son las canciones, pero aún así el vinilo suele ser el mejor de sus compañeros de viaje.

Y es que 22 de octubre, a la venta tanto en vinilo como en formato digital, se llega a entender realmente al hacerse con la primera opción. El disco, un vinilo de 10 pulgadas, contiene en esencia cuatro canciones: “1432”, “La mañana”, “Martita Ruiz” y “Las ratas y los piojos”, divididas a su vez en dos caras que son la noche y el día. Eso, en esencia, porque en realidad las canciones están enlazadas por varios cortes a modo de interludios, aportando así sentido y continuidad. Resulta inevitable recordar el espíritu primigenio de Buenas Noches Rose y aquellas introducciones y pasajes de La danza de araña. En definitiva, no son más que nuevas demostraciones de respeto por las canciones y por su conjunto, alejando todo lo posible el hecho de escuchar música del verbo consumir.

La primera cara comienza con “1432”, que no es otra cosa que la correspondencia con nuestro año 2011 en el calendario islámico, una seña con la que el músico madrileño ha decidido marcar este punto de inflexión en su carrera. “1432” es eso, pero sobre todo es una gran canción, una tremenda declaración de intenciones con alma de blues, muy alejada estilísticamente del segundo tema que encontramos en esta cara A, “La mañana”. Canción nostálgica e intimista, en ella llama la atención el uso de la concertina, una variante del acordeón de gran protagonismo durante todo el tema.

Ya en la cara B descubrimos el lado más folk del músico. Primero con “Martita Ruiz”, retrato de vida crudo y dulce al mismo tiempo, pero sobre todo con “Las ratas y los piojos”, una de las grandes sorpresas de este disco. De clara inspiración dylaniana, en él Alfa nos ofrece su visión del movimiento del 15 de mayo, siendo una de las pocas ocasiones en las que hemos podido escucharle cantando sobre política de forma explícita.

22 de octubre era registrado a finales del pasado mes de  julio en los estudios de La Casa con Ruedas con las colaboraciones de Javier Barrajón (batería) y Miguel Ángel Ruiz (bajo, percusión), siendo este último clave en la grabación, pues no solo participaba como  músico sino también como co-productor junto al propio Alfa. 22 de octubre es solo un avance de lo que en adelante puede ofrecernos el hasta hace poco líder de Le Punk, un músico que a pesar de su juventud ya nos ha dejado un importante legado a través de sus dos principales bandas y que ahora se encuentra en un momento clave de su carrera, donde la experiencia y la madurez se mezclan con las ganas de volver a romper con todo.

Valoración: 8/10.
Título: 22 de octubre.
Género: Rock / Folk / Blues.
Discográfica: Maral Producciones.
Fecha de publicación: 22 de octubre de 2011.

Fotografía: Jose Girl (Imágenes cedidas por La Casa con Ruedas).

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