Alejo García y la música de América

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Melodía, armonía y ritmo. Mezcla de sonidos y silencios. Una música que parte del folclor colombiano hacia diversos géneros urbanos como el jazz, el pop o el rock. Una fusión que no hace más que reflejar el corazón de una América unida. La música del colombiano Alejo García traspasa fronteras y libera el alma. Aquí, una entrevista con esta revelación de la música del joven continente.

Hola Alejo, felicitaciones por los inicios de tu gira americana. Para quienes no saben de tu carrera musical, cuéntame cómo te iniciaste. Cuál fue tu impulso para desarrollar tu carrera…
Ser cantautor no ha sido fácil, como cualquier profesión o arte que uno quiere desarrollar con esmero y dedicación. Te cuento que empiezo en el 2002 cuando lanzo mi primer álbum Buscando luces; tiempo en el que viví en dos escenarios: el universitario y el de autodidacta. El universitario o formal, pasé por una universidad privada para estudiar música. En paralelo, siempre me gustó investigar, descubrir música, sonidos, matices, etcétera, por lo que empiezo a viajar a diferentes festivales, seminarios de jazz, rock y musicología. De esta manera, junto los dos conceptos de aprendizaje que dieron mi segundo disco: Con el alma descalza (2005). Si tuviera que comparar ambas producciones, el primero fue muy espontáneo. En el segundo, me metí en el proceso de hacer el disco, como decía Mabella Martínez: parecía un disco retro pues el disco sonaba hiperproducido. El tercer disco Interior es, quizás, una respuesta al penúltimo disco. Este último disco va sin el ritmo cumbiero de la música colombiana. Es un disco fusión desde la canción, pero que marca la diferencia con relación a otros artistas.

Es cierto. El tercer disco, Interior, es el más cuajado y donde se muestra tu talento a magnitud. Prueba de ello es que fue preseleccionado para los Latin Grammy 2009, en las categorías de Mejor nuevo artista y Mejor grabación den año. Sin embargo, lograr esto, como mencionaste al principio, ha sido difícil. Cuéntame un poco de ello.
Al hacer el diagnóstico de las vivencias de tocar en distintos sitios, de hablar con algunos colegas en diferentes países, puedo decirte que ser un cantautor en Colombia es más accesible o, mejor dicho, te dan más oportunidades dependiendo de tu esfuerzo. En cuanto a la formación de colectivos, el mismo concepto de profesionalismo de la producción va también para la producción discográfica, escénica, gráfica o de imagen. Se pueden organizar buenas cosas pero hay que esforzarse. Sin embargo, estas posibilidades han poblado de artistas que no están tan cuajados como los que han logrado trascender la barrera de este arte. Es un aprendizaje constante para todos. Lo bueno es que con algunos amigos y colegas nos hemos asociado y creado la corporación Revista Música, como modelo de comunicación independiente. Esto nos ha dado un orden a los músicos asociados pues hay una agremiación, un tarifario, las condiciones de presentaciones de los artistas sobre el escenario mejoran.

¿Qué resultados has obtenido con tus proyectos?
En parte, estar realizando esta gira. Estar hablando en una primera persona colectiva que es “nosotros”. De entrada, genera una dinámica distinta en diálogo con los artistas pares, con entidades o medios de comunicación. Con esto, las personas observan un trabajo escalonado detrás. Hemos tenido intercambios culturales y musicales con artistas de diversos países y gente que suma como colaboradores.

Antes de realizar la entrevista, bromeábamos sobre lo itinerante de tu viaje. ¿Realmente esta palabra es aplicable en el concepto de tu gira por cada país? Pues, realmente, hemos constatado cómo no sólo haces o repites tus melodías, sino que investigas y viajas a pie por las calles y conoces gente a tu paso…
Creo que se aplica en la medida que vas ampliando tus fronteras. La gira se inició en Bogotá el año pasado, luego a Medellín, Buenos Aires, Lima, ahora Ecuador y seguiré donde mis pies me dejen. Esto me da la oportunidad de ver artistas emergentes, consagrados, compartir conocimientos artísticos y dejando sentado que lo más importante no es cuántos cantautores hay sino que deben tener calidad para ellos.

Estás por sacar otro disco, cuéntanos de dónde tomaste la inspiración para el mismo.
La inspiración está en el camino, en curso,…, a veces es muy clara y otras, nebulosa. Un día, en Argentina, vi un documental sobre Evo Morales, que se llamaba Cocaleros y contaban cosas que no entendía. Así le dije a Caro, mi compañera, “vamos a recorrer el continente”. Este no fue sólo uno de los impulsos creadores para este disco sino que se plantea reunir un poquito de las músicas del continente. Hasta el momento van siete canciones compuestas y tres más que se están estructurando. Hay una canción del Perú, rioplatense, boliviana, colombiana, entre otras. Dos canciones son interpretadas por dos cantautores: uno argentino y otro peruano. Y como cuesta guardar secretos, te contaré que el disco se llamará Americanito.

 ¿El diminutivo tiene algún significado en especial?
Tiene que ver con muchas cosas. El diminutivo “ito” es una manera de hablar muy común en América. Es la manera, además, de cómo los indígenas hablan el español. Eso está ligado a lo cariñoso,…, a veces, a sentirse por debajo de una posición. Discriminar. Sin embargo, yo quiero asumirlo, quiero proyectarlo como un significado positivo, cariñoso, porque es bello cuando vos decís o nombras palabras en diminutivo que no necesariamente son sustantivos. También he pensado acerca de la concepción de América, en que es una sola, más cuando hoy en día Estados Unidos y Canadá están llenos de inmigrantes americanos de todas las latitudes. América necesita entenderse como todo un espacio, con sus diferencias, sino no estaríamos escuchando los diversos ritmos y géneros musicales que tenemos. Yo no hablo de América Latina, de Norteamérica o Sudamérica. Hablo de América… de Americanito.

¿Qué es lo que caracteriza a este nuevo disco en diferencia a los demás? ¿En qué sientes que has crecido como artista?
Cada disco es un mundo diferente. Hay personas que escuchan el tercero y no le gusta el segundo o el primero. Puede ser al revés, también. Este disco, definitivamente es un producto americano en su sonido e intención poética. Lo he hecho consciente en el trabajo literario, en cuanto a aprovechar la rima clásica. He realizado un vals con tres sonetos, la idea es hacer décimas, mucho más consciente de la rima consonante, el octosílabo, etc. El disco, también, además de la cumbia, el huayno u otros ritmos, tiene una carga desde lo literario.

Ha sido un aprendizaje completo. Además, me encuentro con músicos como Omar Camino o Pala en Colombia que son expertos en la rima o la décima,…, es como si hablaran así. De ellos se aprende bastante y complementan mis conocimientos de la musicología.

Qué viene más adelante en tu gira americana, además del nuevo disco…
Estoy errante por los países. El turismo a uno le permite el asombro. Me quedé más tiempo en Perú y eso me gustó pero en Ecuador continúa mi camino. Luego de seguir viajando, terminaré en Colombia, no en Medellín, donde lanzaré el disco el próximo año. Incluiré a Colombia como un destino,…, como si fuésemos extranjeros. Iremos a lugares distintos, como San Agustín, al que nunca he ido.

Gracias Alejo. Realmente esperamos que todo te salga bien en tu carrera y que tu música se escuche por todo el globo. Vale la pena.
Gracias a vos, hermano por hacerme las preguntas. Hay cosas que te he dicho que nos las había puesto en consciencia hasta este momento. Me he olvidado de algo, quiero hacerle una promesa a todos los lectores: una vez que salga el lanzamiento oficial del nuevo disco en Colombia, intentaré volver lo más pronto posible a los lugares y a las personas que motivaron hacer estas canciones. Será como un gracias por todas las personas que nos han recibido en este viaje.

Fuente de la imagen:
Periosía

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