Alberto García, fundador de Entrecomics Comics: “Queremos volver a emocionarnos con los tebeos”

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Todo empezó en 2006, cuando un grupo de amigos y aficionados al noveno arte se juntaron para crear Entrecomics, hoy por hoy la web informativa más importante del panorama tebeístico español. Sus autores se podrían haber conformado con seguir la línea de entrevistas, reseñas y noticias que les había caracterizado hasta la fecha, pero hete aquí que a las personas les gusta evolucionar, buscar nuevos retos y ponerse a prueba ante desafíos que más de uno calificaría de chifladura, máxime teniendo en cuenta los tiempos que corren, con una crisis económica que desbarata toda clase de bolsillos, ya sean grandes, pequeños o de clase media.

Pero ahí está la gracia del asunto, en lanzarse a la piscina y ver si uno es capaz de nadar. En esa disyuntiva se encuentra Entrecomics Comics, editorial que nace con la pretensión de abrir el mercado de las viñetas y, por qué no, producir los suficientes beneficios como para que a sus impulsores les merezca la pena tanto esfuerzo. La Huella Digital charla con Alberto García (Bilbao, 1973), cabeza visible de un proyecto que ya ha llegado a las estanterías con su primer título: Moowiloo Woomiloo, de Néstor F. y Molg H.

Alberto García

Supongo que este es un paso importante…
Por supuesto, porque inviertes dinero y un montón de trabajo. Luego te quedas a la expectativa de ver cómo sale la cosa.

Al final va a resultar que los de ¡Caramba! no eran unos locos, sino unos pioneros…
Tengo muy buena relación con Manuel Bartual y, en cuanto vimos el modelo de negocio que había implementado en ¡Caramba!, decidimos seguirlo paso por paso: venta directa a través de la web, distribución por nuestra cuenta y un sistema de pago en el que los beneficios se reparten con el autor al cincuenta por ciento.

Así que de locos nada, lo de Manu es un modelo espléndido. Ahora vamos a ver si funciona y, en el caso de que no lo haga, por lo menos podremos decir que lo hemos intentado.

Entrecomics es una referencia ineludible en el ámbito de los tebeos, pero quizás más desconocida para el público generalista. ¿Cómo nació la web y cuáles eran sus principales objetivos?
La web nació como suelen nacer estas cosas, de forma inconsciente. Los blogs estaban en su máximo auge, allá por 2006, y nos juntamos un grupo de seis amigos para montar una página de cómics. Los objetivos se definieron poco a poco, a medida que trabajábamos, pero desde muy pronto intentamos dar un enfoque bastante periodístico y alejarnos de la opinión a la hora de valorar las noticias, considerando que el lector es inteligente y está capacitado para sacar sus propias conclusiones.

Creo que eso es lo que más ha gustado a la gente, la neutralidad, porque no había muchos blogs que funcionaran así en aquel momento. A nivel de visitas y reconocimiento, es una fórmula que ha dado resultado.

¿Cómo van a compaginar la posesión de una editorial con la neutralidad de que ha hecho gala la web hasta el día de hoy?
Aunque nos gustan mucho, no haremos reseñas de nuestros propios tebeos en Entrecomics, porque parecería una cuña publicitaria. Vamos a seguir la misma línea que hasta ahora y llevar la editorial por otra vía, siguiendo ejemplos como el de la revista Dolmen, que luego se convirtió en editorial, o el de Astiberri, que publicaba su revista Trama sobre teoría e información. A nivel internacional, sin querer compararnos, están The Comics Journal o Fantagraphics, que comenzaron como medios de información hasta que montaron sus propias compañías.

¿A qué responde la creación de la editorial? ¿Consideraban que la web ya no daba para más, que necesitaban expresarse por otro camino…?
Está claro que ahora mismo hay un declive de los blogs, cuyos contenidos se pueden canalizar a través de redes sociales como Facebook o Twitter. Tampoco vamos a decir que nos aburría la web, pero sí es cierto que ya habíamos cumplido todos nuestros objetivos. Estamos contentos y seguiremos con esa parte de nuestro trabajo, pero también nos apetecía hacer otras cosas distintas. Teníamos la idea de la editorial desde hace mucho tiempo, pero siempre como algo muy lejano: “Estaría muy bien, ya lo haremos”.

Sin embargo, a raíz de lo que estaba haciendo ¡Caramba!, comprendimos que podíamos intentarlo. Pablo Ríos, uno de los autores que vamos a publicar, se dedicó a pincharnos un poco durante una visita que hizo a Madrid. Hubo copas de por medio, y ya sabes qué ocurre cuando el alcohol se mezcla en las decisiones importantes de la vida. Queremos volver a emocionarnos con los tebeos y convertirlos en una parte importante de nuestro día a día.

Llegado el momento, ¿sacrificarían la web porque la editorial no permite compaginar ambas cosas?
Es una pregunta que nos hacemos. La editorial va a dar mucho trabajo, de hecho ya lo está dando, porque todo lo hacemos nosotros, ya sea contactar con librerías, hacer paquetes, hacer los envíos… Es posible que llegue un momento en que no podamos mantener la web, pero entonces intentaremos compaginarlo mediante la incorporación de nuevos colaboradores que, siempre bajo nuestra supervisión, se encarguen de subir nuevos contenidos.

Sería una auténtica lástima perder un medio que tanto ha luchado por difundir el cómic a lo largo de los últimos años…
Y más ahora, que la gente suele acudir allí para conocer las novedades y últimas noticias. Es una labor muy absorbente a la que dedicamos una jornada laboral completa. Parecen cosas muy tontas, casi de corta y pega, pero podemos echar seis horas cada día elaborando nuevos contenidos para la web. Hay mucho trabajo detrás de Entrecomics, y por eso nos dolería más tener que cerrarla.

Con todo ese trajín, habrán hecho callo para lo que se les viene encima…
Y además, al llamar a la editorial Entrecomics Comics, aprovechamos el prestigio que tenemos como web. Empezar desde cero, con otro nombre distinto, habría sido más complicado, varios peldaños más abajo. Pero la gente nos conoce como Entrecomics, conoce la línea de la web, sabe qué tipo de tebeos nos gustan, y esa es nuestra carta de presentación de la editorial.

Por cierto, ¿cómo les convenció Pablo Ríos de que montar la editorial era una buena idea?
Nos seducía mucho la posibilidad, pero siempre está la otra pregunta: ¿a quién voy a editar? Puedes buscar autores extranjeros y comprar derechos, pero nos hace más ilusión publicar a gente de aquí, autores que igual no tienen tantas posibilidades, pero que ahora mismo están haciendo cosas muy interesantes.

También teníamos la duda de con qué autores podíamos contactar, porque la gran mayoría ya trabajan para otras editoriales y no era cuestión de robarlos. En esas apareció Pablo con un proyecto debajo del brazo, Azul y pálido, que nos gustó mucho. Una historia sobre ovnis y abducidos en plan documental. Ahí fue cuando nos lanzamos.

Viñetas de "Azul y pálido"

De momento van a publicar cuatro obras realizadas por cinco autores nacionales, Néstor F., Molg H., Pablo Ríos, Luis Bustos y Pep Brocal. En todo caso, imagino que no cierran las puertas al mercado internacional…
La lista de autores internacionales que nos gustan es más larga que mi brazo, pero tenemos que saber si nuestros sistemas de edición y de pago pueden interesar a un autor extranjero. Igual piensan que somos una editorial muy pequeña, que los queremos engañar… Pero aun así, seguro que lo acabaremos planteando.

Cuando dicen que en estos meses, mientras preparaban el nacimiento de la editorial, han aprendido un montón de cosas nuevas, ¿a qué se refieren?
Cuando una editorial saca un cómic, el aficionado mira si está bien editado o si el precio es muy alto. Por el contrario, cuando estás al otro lado te das cuenta de las muchas dificultades que hay a la hora de editar un tebeo, de los malentendidos que puede haber con la imprenta, del dinero que cuesta organizar esa infraestructura para empezar a funcionar… Son cosas que aprendes sobre la marcha, porque no teníamos ni la más remota idea. También aprendes mucho sobre la relación con los autores, un tema muy interesante: la ilusión con la que recibes el proyecto, la llegada de las primeras páginas…

En su carta de presentación afirman que, tras estos seis años con la web, han podido “tomar el pulso a los lectores de cómic”. ¿Qué creen que quiere el público?
Los tebeos están viviendo una gran apertura y sólo hay que echar un vistazo en las secciones de los grandes centros comerciales, donde siempre hay muchas personas que no son lectores habituales.

Buscaremos cómics interesantes, originales, bonitos, que incluso puedan tener detalles para el gran conocedor del medio, pero que también puedan llegar a cualquier persona. Los títulos que hemos elegido van por esa línea y la única excepción podría ser Moowiloo Woomiloo, que es un tebeo sobre el mundo del cómic, muy referencial, y quizás la persona que está fuera se puede sentir un poco perdida. Pero como es tan divertido, estoy seguro de que todo el mundo podrá sacarle jugo. No pretendemos ser sibaritas, sino hacer cómics para todos los públicos.

Lo que más claro tenemos es lo que no nos gusta, que son los cómics muy de género o basados en series, personajes… No creo que el modelo francés se pueda adaptar a España, aunque ahora están saliendo las Hazañas bélicas de Editores de Tebeos, que al parecer están funcionando bastante bien. Nuestra idea es salir de los géneros más habituales, aunque uno de nuestros títulos es sobre boxeo y otro trata sobre ovnis…

Es decir, que siempre hay un componente subjetivo cuando se elige publicar una determinada obra…
Desde que abrimos la editorial nos han llegado muchos proyectos y hay cosas muy profesionales, con un nivel de dibujo muy alto, pero por algún motivo no acaban de encajarnos como editores. Al final, los gustos son los que mandan; hemos plasmado nuestros gustos en la web y, dado que tenemos tantos lectores, pensamos que los cómics de nuestra editorial pueden interesar a mucha gente.

Y de esos proyectos que les han enviado, ¿alguno se convertirá en un libro de Entrecomics Comics?
Hay obras que las veo perfectamente publicadas en otras editoriales españolas, pero a nosotros no nos encajaban muy bien. Y luego hay otra cosa: con los cuatro títulos que tenemos programados, ya hemos cubierto el cupo. Ahora tenemos que ver cómo funcionan. Estoy seguro de que podremos publicar más obras, pero necesitamos recuperar parte de la inversión inicial antes de plantearnos nuevas publicaciones.

Por decirlo de algún modo, no van a buscar la típica novela gráfica, que hoy parece el objeto de deseo de casi todas las editoriales…
Nos gusta en general la novela gráfica, pero creemos que ya hay suficientes en el mercado y, además, los mejores autores ya están copados. Lo que tenemos que hacer es aderezar la salsa con otras obras que se salgan un poco de ese género, aunque compartan aspectos como una temática personal o una gran libertad creativa.

Hoy se publican multitud de novelas gráficas, pero con muchas se acaba teniendo una cierta sensación de ‘déjà vu’…
Hay una especie de uniformidad que, por otro lado, es absolutamente normal. El cómic de superhéroes también es uniforme, la BD francesa tiene unos parámetros que se repiten en el ochenta por ciento de los cómics… Ahora aparece la novela gráfica, mucha gente aprende a hacer cómics leyendo esta clase de obras y luego repiten esos esquemas en sus propias creaciones. Es un proceso que se repite con cualquier género o movimiento artístico.

Respecto al tratamiento físico del libro, ¿qué ideas les gustaría desarrollar en sus publicaciones?
Lo más importante es adecuar contenido y continente, que se acompañen, que la sensación del lector esté potenciada por el propio objeto. El libro es una cosa muy bien inventada y no permite mucha variación, pero sí se puede jugar con los tamaños, la forma, el tipo de papel…

Por otro lado, tampoco tenemos tantos conocimientos a nivel editorial como para lanzarnos a hacer algo muy loco, pero sí que nos gustaría realizar colaboraciones con gente que se dedique a temas de impresión. Así, aparte de estos cómics más largos, podríamos hacer libros más pequeñitos, de batalla, tipo acordeón o desplegables.

He leído algunas de sus reflexiones sobre la relación con el papel, el contacto íntimo con el libro, que algunos vaticinan que se acabará perdiendo. Sin embargo, usted no es nada pesimista en ese sentido.
Para nada, yo creo que el libro es algo fabuloso. El cómic digital aporta un montón de ventajas, como el precio o la facilidad de almacenaje, pero el papel sigue teniendo una cosa muy especial, el contacto directo con el producto. Tener el cómic entre las manos, pasar las páginas con la yema de los dedos, oler el papel… De momento, eso no se puede trasladar al formato electrónico.

Con Moowiloo no hará falta porque ya es un cómic online, pero de cara a otras obras inéditas, ¿se plantean la posibilidad de vender en digital?
Lo estamos barajando, pero tenemos la misma duda que el resto del mundo: ¿Cómo se consigue que el digital sea rentable? Además, en este formato ya no es necesaria la figura del editor, porque el autor puede vender su obra directamente por Internet, sin necesidad de intermediarios. En ese caso, nos tendríamos que plantear qué podemos ofrecer al dibujante para que decida publicar con nosotros.

Ahora mismo, centrados en nuestras cuatro publicaciones en papel, tenemos este tema un poco aparcado, pero pronto estudiaremos diferentes posibilidades de cara al futuro.

Teniendo en cuenta casos como el de ¡Caramba! o Entrecomics Comics, ¿podría decirse que esta naciendo un nuevo modelo de negocio editorial?
Creo que sí, y será interesante en tanto que elimina intermediarios entre el creador de una obra y su receptor. Además, este nuevo sistema puede coexistir perfectamente con el tradicional, ya sea porque tienen distintos públicos o diferentes objetivos. Nosotros no pretendemos hacernos millonarios, sino publicar cosas que nos gustan mucho.

Pero, ¿quién les dice que no se pueden convertir en competidores de cualquier editorial de referencia?
Ojalá que así sea, pero este es un modelo muy joven. ¡Caramba! lleva menos de un año y nosotros acabamos de empezar, así que todavía es pronto para saber cómo va a funcionar. Todo dependerá de los lectores y de nuestro buen ojo a la hora de publicar una obra.

Y cuando les toque pelear por un autor con Sins Entido, Dibbuks o Astiberri, ya veremos si saltan chispas…
(Risas) Hemos encontrado mucha camaradería por parte del mundo editorial. Puede haber roces, pero lo más normal es que exista buena relación. Más que pelear, nos sentaremos en una mesa y trataremos de llegar a algún acuerdo.

Trailer Moowiloo Woomiloo, primer título de Entrecomics Comics
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=X_rSnTjCTF4&feature=relmfu[/youtube]

Imágenes cedidas por Entrecomics Comics
Fotografía: UCMCómic
Vídeo: Entrecomics

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