Alberto Contador luchará hasta el final para demostrar su inocencia

0
148

Alberto Contador se ha enterado de la decisión de la UCI compitiendo y, más allá de mostrarse aturdido o hundido, ha demostrado que va a luchar hasta el final para gritar al mundo su inocencia. Firme, tranquilo y decidido, el triple campeón del Tour asegura: “Soy de los que piensan que las cosas ocurren porque tienen que ocurrir. Y si la UCI ha recurrido al TAS, el nuevo proceso servirá para que pueda aclarar mucho mejor mi inocencia. Me reafirmo en todo lo que he venido diciendo estos meses. Me hubiera gustado que no se hubiera producido la apelación, pero ha pasado. En cualquier caso, mis planes no cambian, el Giro incluido. Si la UCI ha decidido apelar el último día, es porque habrá estado estudiando el caso y no habrá encontrado otro día mejor. El ciclismo se tiene que plantear muchas cosas”. Fina ironía que no esconde rabia contenida, impotencia e incredulidad ante cada nuevo paso que se produce en un proceso que ha adquirido tintes demasiado extraños. Alberto camina con la cabeza alta, con esa tranquilidad inquieta del que se sabe inocente pero que teme no poder demostrar la verdad porque hay demasiados intereses. La mirada del madrileño esconde tristeza, hartazgo ante la situación y tal vez, desde hoy, un halo de optimismo. Está convencido que, con el dossier presentado por sus abogados y los últimos informes que han ido añadiendo, la justicia le va a dar la razón.

Hace sólo dos días el presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), Pat McQuaid, decía que aún no habían decidido si iban a apelar o no la resolución de la Federación Española y justificaba la tardanza alegando que los abogados de la organización “han estado muy ocupados estas últimas semanas ante el TAS”. Aseguraba que la decisión final sería “para defender a los ciclistas que no hacen trampas”. Para alguien que no entiende lo que significa tener palabra (recordemos que le dijo a Alberto que no se preocupara por nada porque la sustancia encontrada era tan ínfima que nadie podría demostrar que la hubiera tomado voluntariamente, y que en ningún caso le ayudaría en su rendimiento) suena a chiste que diga que defiende a los ciclistas; si está con los que no hacen trampas está con Contador.

Lo cierto es que agotar el plazo, ya de por sí ralentizado desde que decidieran en verano que en lugar de una pequeña alteración sin importancia en los análisis (como le aseguraron al corredor antes de hacer una filtración interesada y dirigida) era un caso de dopaje (hay que recordar que la tasa es de 50 picogramos de clembuterol), resulta clave para saber en manos de quién está el ciclismo internacional.

El caso es que en dos días han pasado de no saber si recurrirían a tenerlo clarísimo: “La decisión de apelar se ha producido después de hacer un profundo estudio de la documentación recibida de la Federación Española”; se puede deducir que en 48 horas han estudiado el caso a fondo y han tomado la decisión.

¿Y ahora qué? No ha pillado por sorpresa a Alberto ni a su entorno porque conocen las decisiones que se llevan tomando desde hace demasiado tiempo (sin que los verdaderos protagonistas de este deporte se unan para acabar con una “unión ciclista” que sólo les utiliza a placer para obtener sus fines y les da lo mismo su integridad en la carretera; insisten con la prohibición de los pinganillos como si el recibir una orden de equipo supusiera ponerle a la bici un motor) por lo que hace unas semanas el campeón español contrató los servicios de Jean Louis Dupont, abogado con una gran trayectoria en casos deportivos que ya comenzó a trabajar suponiendo las acciones de la UCI.

La AMA seguramente se añadirá a las alegaciones (tiene veinte días para decidirlo) y, por fin, el caso llegará al TAS, que deberá tomar una decisión en el plazo de cuatro meses (que podrían ser ampliados si así lo solicitara el Presidente del Tribunal) por lo que, en principio, hasta finales de julio puede no haber novedades y si se pidiera esa ampliación, podría extenderse un par de meses más. ¿Es necesario más de un año para determinar si ha habido o no dopaje? Resulta inconcebible en pleno 2011.

Ahora los que deben decidir serán tres árbitros, uno por cada parte, demandante y demandado, y un tercero que elegirán los árbitros de cada posición. Se estudiarán todos los informes y luego se escuchará a las partes: testigos y expertos. Lo que decida el TAS será inapelable por lo que será la decisión final.

En los últimos tiempos el caso del tenista Gasquet (si el TAS le declaró inocente a pesar de dar una tasa tres veces superior a la permitida en cocaína alegando que una cantidad tan pequeña no podía obedecer al consumo voluntarios, ¿50 picogramos de clembuterol serán declarados igual de inocuos?) y el jugador de tenis de mesa Dimitry Ovtcharov (declarado inocente a pesar de dar positivo por clembuterol por haber tomado alimentos contaminados en un país donde no está prohibido el uso de esa sustancia. ¿El haber ingerido carne contaminada procedente de un país donde está prohibido su uso no es una prueba más de no intencionalidad?) hacen pensar que el caso se resolverá de modo positivo. Lo que resulta triste es pensar cuántos deportistas habrán sido injustamente condenados tan solo por no tener los medios necesarios para demostrar su inocencia. Alberto se encuentra inmerso en un proceso que va más allá del simple interés deportivo porque cuando acusas a un tipo que puede demostrar con cientos de análisis cada año que jamás ha consumido ninguna sustancia prohibida es que el caso es simple política.

El Saxo Bank sigue al lado de un Contador que está realizando una pretemporada espectacular: “El reglamento dice que las partes de un caso tienen la oportunidad de apelar cualquier decisión al TAS. La UCI lo ha decidido en este caso, y naturalmente lo respetamos. Ahora, mi esperanza es que tengamos un dictamen final lo más rápido posible. Como equipo no podemos hacer mucho salvo esperar que el TAS tome una decisión, pero me gustaría recordar a todos que Alberto Contador fue absuelto y que es inocente de cualquier infracción deliberada hasta que se diga algo más”, declaraba Riis nada más conocerse la noticia.

Jaime Lissavetzky espera que el TAS se pronuncie “con la mayor rapidez posible para terminar con esta situación que no beneficia a nadie. Confío en la independencia del TAS y en que las resoluciones se tomen con la mayor brevedad”.

En el ámbito deportivo, que es el único donde debe estar Contador, supone que el español pueda disputar el Giro de Italia que comienza el 7 de mayo (con las etapas más duras de la historia de la carrera) y el Tour de Francia (se disputará del 2 al 24 de julio); pero a poco que se vaya más allá se deduce que, casualmente, antes de que comience la ronda gala habrá una resolución. Además los franceses pueden vetar la participación de Contador en el Tour a pesar de que no hubiera una resolución del TAS por lo que su participación está en el aire. La tesis de que quieren impedir que Alberto haga historia ganando su cuarto Tour cobra aún más fuerza y atendiendo a declaraciones de ciertos ciclistas que optan a arrebatarle el triunfo, las sospechas adquieren un tono, cuanto menos, a tener en cuenta. Pero la gloria en el deporte se gana en la pista y no desde los despachos; Alberto ha logrado ser el más grande con Armstrong en la carretera y dentro de su propio equipo; Alonso ganó su mundial con Schumacher en el asfalto y Nadal arrebató el número uno a Federer en la pista. No tiene valor ganar algo si sabes que no lo has luchado contra el mejor y además, por las razones que supondría hacerlo si llegan a sancionar al madrileño. Todo lo que gane Alberto estará fuera de cualquier decisión del TAS ya que solo afectaría al Tour del pasado año. ¿Y si gana las tres grandes? Sería la venganza más dulce…

Siempre he defendido la lucha antidopaje, ¡siempre! A mí sin controles me hacen polvo, yo quiero que haya y que ganen los genéticamente mejores. Yo no soy rencoroso y sé olvidar, pero no quiero olvidarlo. Hay cosas que siempre veré diferentes”. Uno que se dopa no está dispuesto a seguir haciéndose controles, a que analicen muestras de su pelo o a conservar muestras para que lo analicen dentro de unos años. Sólo el que lucha por la limpieza puede mostrar esa valentía.

En estos días se ha puesto el grito en el cielo por las insinuaciones sobre el dopaje en el fútbol;  pero lo cierto es que resulta increíble el sistema antidopaje al que se someten los futbolistas si se compara con los ciclistas. Las sustancias utilizadas como algunas infiltraciones, hormonas de crecimiento o ciertas vitaminas deben tener la misma legislación para todos, ¿o es que está bien ayudar a crecer 10 centímetros a un futbolista y en cambio sancionar a un ciclista por tener 0.0000000000005 miligramos de clembuterol en su cuerpo? No se trata de demonizar o acusar a nadie, poco importa si eres español, turco o americano y mucho menos si eres del Barcelona, del Betis o del Manchester. Lo que debería mover a todo el que participe en el deporte es la búsqueda de la limpieza y sobre todo la exigencia de que cualquier deportista ya juegue a la petanca, al tiro al plato o al baloncesto, se someta a los mismos controles que los futbolistas, ciclistas o boxeadores. Mientras que esto no suceda, la injusticia seguirá siendo portada de todos los diarios.

Ahora sólo queda esperar y parece que no va a ser por poco tiempo; mientras tanto el campeón sigue añadiendo trofeos a su impecable palmarés y ampliando apoyos para su causa: “No podemos juzgar por sospechas o por lo que leamos en los periódicos. Fuera de España nos acusan de patriotismo, pero no han leído mi resolución. Aquí se hizo pública y muchos de los que se molestaron en leerla cambiaron de opinión”. El Giro espera al campeón.

Fuentes del texto:

Elaboración propia

www.efe.com

www.europapress.es

www.albertocontador.com

Fuentes de las fotografías:

www.elpais.com

Dejar respuesta