Adriana Bañares: “La poesía es el vehículo perfecto para lo erótico, pero no es el único”

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Adriana Bañares es escritora, correctora, bloguera y muchas cosas más, un talento joven que por suerte no nos ha abandonado. Charlamos con ella sobre la antología de poesía erótica Erosionados que ha coordinado para la editorial Origami, cuarenta y ocho poetas en un libro sensual y exquisito.

 

AdrianaP.: En el estupendo booktrailer de Erosionados defines el libro como un “catálogo de intimidades”, ¿qué puede encontrar el lector en dicho catálogo?

R.: Encontrará a cuarenta y ocho autores contemporáneos muy diferentes y de una calidad asombrosa abordando la sexualidad y el deseo de manera personal y con muy buen gusto.  El booktrailer es obra de Carolina Villafruela y Gerardo Ardoy. Hicieron un trabajo increíble.

P.: ¿Cómo nace la idea de Erosionados?

R.: La editorial Origami quería editar una antología de poesía, más que erótica, sexual. De hecho, cabía la posibilidad de que se hubiera titulado Porno.  Antología de poetas calientes. El proyecto fue pasando por diferentes manos y finalmente cayó en mí. Yo iba a ser una de esas poetas calientes, pero me encontraba lejos de ese tipo de poesía. Hace años sí escribía textos que quizá sí pudieran encajar en esa idea, pero ya no me reconozco en aquellas entradas que escribía para el blog Puta Desagradecida, en Puta Locura. Por esta razón, cuando Antonio Huerta, editor de Origami, me propuso tomar la responsabilidad de coordinar la antología, le comenté que yo buscaría una poesía más sutil que explícita, menos porno y más erótica. Él accedió y aquí está el resultado.

P.: Erosionados es también un blog, cuéntanos algo sobre él.

R.: La nómina de autores ya estaba casi cerrada en julio de 2012 y teníamos previsto que el libro saliera a finales de ese año, así que se me ocurrió crear un blog para comenzar con la promoción. El blog pronto tomó cierta relevancia a través de Facebook y decidí insertar en él un formulario de envío para que la gente me enviara sus colaboraciones. A diferencia del libro, en el que sólo encontramos poesía, en el blog admito todo tipo de género y forma, incluso imagen y material audiovisual. Intento mantener una estética “vintage”. Me he vuelto una experta buscando en Google cualquier palabra seguida de “erotic vintage” para ilustrar los textos que me envían. El blog me ha dado la gran oportunidad de conocer autores de inmensa calidad. Por ejemplo, Olivia Martínez Giménez de León. Ella me envió dos poemas para participar en el blog poco después de abrirlo, y, como me gustaron tanto, cerré la nómina de autores del libro con ella. La publicación del libro se retrasó un año, y esto ha originado que el Erosionados haya conseguido una autonomía propia hasta el punto de que mucha gente cree que el libro es una recopilación de entradas del blog. 

P.: Cuarenta y ocho autores, desde algunos consagrados como Luis Antonio de Villena o Agustín Fernández Mallo, pasando por algunos menos conocidos  o inéditos. ¿Es difícil coordinar una antología como esta?

R.: A mí no me ha resultado difícil. Todo lo contrario: he disfrutado muchísimo. Para empezar me he movido por admiración. Admiro a todos los poetas que he reunido aquí. A algunos, los inéditos, los he conocido por sus blogs o perfiles personales de Facebook, donde cuelgan sus textos, y a otros he tenido el honor de haberlos escuchado recitar sus poemas en directo (desde paraninfos de universidad a bares de copas). No me he regido por rangos de edad, ni estilo, ni género. Estoy un poco harta de antologías de poesía escrita por mujeres, o de antologías escritas por menores o mayores de treinta años.

P.: ¿Eliges poema o autor?

R.: Autores cuya poesía admiro. No he elegido nombres propios con la intención de hacer más vendible el libro. Por dos motivos: uno, porque no sería honesta conmigo misma ni con autores menos conocidos que sí considero más dignos de estar aquí, y dos: porque la gente que quiere leer a un autor determinado, compra los libros de este autor, no una antología donde sólo encontrará un par de textos suyos.

erosionadosP.: Tú eres poeta, y muy buena por cierto. ¿Necesitas separarte de esa faceta tuya a la hora de elegir o descartar poemas? ¿Es posible dejar a un lado el ego de todo escritor?

R.: [Sonríe]. Gracias por lo de muy buena. Bueno, ya ves lo que estamos haciendo. Hablamos de un libro donde hay cuarenta y ocho autores y las entrevistas se las hacen a la antóloga. Así que el ego del escritor cuando este deviene en editor no sufre. Antes que poeta soy lectora. Durante los últimos años, sobre todo desde que entrara a formar parte del colectivo literario COLMO en 2008, he estado en contacto con la poesía contemporánea. COLMO fue el organizador del festival de poesía Versátil.es, que se celebraba cada año en la universidad de Valladolid, y eso me dio la oportunidad de escuchar y conocer grandes poetas actuales. Hay mucho COLMO en Erosionados, tanto miembros del grupo (Jesús Carrasco Gómez, Isabel Escudero de la Calle y Sara R. Gallardo), como poetas que pasaron por Versátil.es (Eduardo Fraile, Vicente Gallego, Sergio C. Fanjul, Yolanda Castaño, Agustín Fernández Mallo, José Luis Piquero y Luis Antonio de Villena) como el propio creador del colectivo, Javier García Rodríguez. En mi perfil de Facebook incluyo COLMO como parte de mi formación, y es algo totalmente cierto. Mi pasión por la poesía, y la literatura en general, tiene que ver directamente con esos años de reuniones en el departamento de literatura de la Universidad de Valladolid… Digamos que no, que el ego no sufre y que tampoco me he tenido que alejar de mi faceta como escritora. He contado con mis maestros y también con mis compañeros de viaje.

P.: ¿Tenías claro qué límites no debían cruzar los poemas, la línea entre el erotismo y la pornografía?

R.: Sabía que no quería nada obsceno o desagradable. Escribir poesía erótica no es sólo hablar de sexo. Esto lo he visto más claro trabajando en Erosionados. He recibido textos que hablan sobre violaciones, o sobre situaciones sexuales que pueden generar repulsión y otras sensaciones que se alejan de lo que debería generar un contenido erótico. Me encanta la literatura sucia, pero no encaja en el proyecto. Irreversible, que me parece una película inmensa, tiene ocho minutos de sexo, pero nadie en su sano juicio los consideraría eróticos. 

P.: Existe actualmente un “boom” de la literatura erótica de consumo masivo y rápido. ¿Erosionados aprovecha esa tendencia o es precisamente una respuesta ante una moda pasajera?

R.: 50 Sombras de Grey es ya muy 2012. No sé si a Erosionados le favorece o todo lo contrario este “boom” del sexo en la literatura. Tampoco creo que sea erótico. Hablamos de cosas muy diferentes.  Ya hubo un “boom” de literatura sobre sexo en torno al 2004, con títulos como Los cien golpes de Melissa P. o Diario de una ninfómana de Valèrie Tasso. ¿Ves que además es literatura escrita por mujeres? Es cuestión de marketing. El problema de hoy es que el sexo que se lee/vende ahora, a diferencia del que escribieron Tasso y Melissa P -mujeres que escribieron sobre ellas y su modo de vivir la sexualidad, desde una perspectiva de liberación y, me arriesgo a afirmar, feminismo (la prostitución como decisión personal, en el caso de Tasso, y aquella sentencia suya de la que tanto se habló: la mujer tiene el control en una felación -cito de memoria-), es que, como decía, el sexo de 50 Sombras de Grey apela a la sumisión de la mujer. Incluso la propia escritora, E. L. James, nos es vendida como un personaje: una mujer madura, ya casada, ya madre, ama de casa, que escribe un best seller sobre sexo. Me suena a ese humor que hacen los mayores, y que tanto se parece al de los niños, cuando hablan de sexo. Es tan explícito y sonrojante que él mismo determina su propio tabú. En Erosionados se trata el sexo con madurez. Hay Lolitas post adolescentes, hay madres, y hay juegos de sumisión y dominación, y hay coqueteo ocasional de bar y habitación de hotel, pero también amor, y hay sexo en solitario, y placer y muerte, pero también sexo que sonríe.

P.: Pese a esta moda, ¿crees que existen todavía tabúes sobre el sexo? ¿Has encontrado  tú o por parte de la editorial algún obstáculo o impedimento a la hora de promocionar o distribuir el libro?

R.: Sí, sí que existen tabúes aún. A mí esta moda por el sexo en la literatura me  hace creer que estamos viviendo una segunda época de destape. Teníamos el temor de que, al aparecer un torso femenino desnudo en la portada, tuviéramos problemas a la hora de compartir la imagen en Facebook, pero (¡al menos de momento!) no nos hemos encontrado con ese impedimento. Sí he visto, sin embargo, un claro ejemplo de este tabú por parte de uno de los autores del libro, quien se niega a compartir información del libro en su Facebook porque considera que haber colaborado en un libro de poesía erótica puede perjudicarlo en su vida laboral.  

P.: La editorial Origami parece apostar de manera firme y valiente por la poesía. ¿Continúa existiendo espacio para la poesía en nuestros días?

R.: Mira, justamente te estoy respondiendo desde la librería que acabo de abrir en mi ciudad, Logroño. La Plaquette, que así es como se llama, pretende ser un espacio para la poesía. Existe espacio para la poesía porque hay gente como nosotros que apostamos por ella. Volviendo a COLMO, he de decir -recordando con nostalgia- que la facultad de Filosofía y Letras de Valladolid nunca estaba tan llena y con tanto movimiento como lo estaba los días que duraba el festival Versátil.es. Eso tiene que significar algo, ¿no? A la gente hay que enseñarle el producto para que lo conozca y lo aprecie. Si a la sociedad le das literatura de X tipo y programación de X tipo, acabarán por comprar, consumir y admirar ese tipo de productos. Yo misma estoy enganchada a Amar es para siempre porque están ahí cada tarde mientras me tomo el café y les he cogido cariño. No sé si me explico. El rechazo que siente el ciudadano medio hacia la poesía es un problema de educación. Recordemos cómo nos enseñaron la poesía en el colegio. Yo me acuerdo de estar contando versos y aprendiendo de memoria La Canción del Pirata. En/con La Plaquette intentaré cambiar las cosas (el mundo, iba a decir), empezando por apostar también por la poesía escrita para niños. 

P.: Poesía y erotismo siempre han estado muy unidos. ¿Crees en la poesía como el vehículo perfecto para lo erótico?

R.: Me parece un vehículo perfecto, pero no es el único. Hay muchos vehículos, la cuestión está en saber conducirlos.

P.: Por último, ¿por qué recomendarías Erosionados y cómo te gustaría que la gente se acercase a la obra?

R.: Por fetichismo: Tiene un tamaño y peso muy agradables; el papel es casi esponjoso; la portada, de Julia D. Velázquez, es preciosa. Por curiosidad: si el lector no está familiarizado con la poesía actual, Erosionados sirve perfectamente como catálogo de lo que es la poesía hoy. Tiene un formato estupendo para ser tocado. Es un libro para doblarlo y disfrutarlo con todos los sentidos. Así que pueden venir por donde quieran, pero que se lo lleven. Verán que es un libro que pide que lo cojan.

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