¿Adiós al descenso?

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El señor que aparece en esta foto es Richard Bevan, jefe ejecutivo de la Asociación de Entrenadores de la Premier League. En Inglaterra está siendo noticia en la última semana debido al alarmante rumor que ya está calando en las informaciones deportivas de todo el mundo: se están planteando la desaparición de los ascensos y descensos de cara al futuro.

¿Quién estaría interesado en cambiar de forma tan radical el panorama futbolístico inglés? Según ha deslizado el propio Bevan, todo apunta a los nuevos dueños que están adquiriendo mayor cuota de poder entre los equipos Premier, concretamente los de origen norteamericano. En Inglaterra hay cinco equipos en manos de dueños americanos (Liverpool, Arsenal, Manchester United, Aston Villa y Sunderland), y tan solo el Sunderland parte en las quinielas como uno de los que lucharán por evitar el descenso. En teoría, Liverpool, Arsenal y ManU son huéspedes de la zona alta, y el Aston Villa de la zona media de la clasificación.
 
De ser cierta la medida que se quiere implantar, uno de los grandes promotores, según el perfil, deberían ser Aston Villa y Sunderland, equipos de mitad de tabla y con ciertas pérdidas económicas en las últimas temporadas, que jugarían con menos ataduras cada partido; sin embargo, desde el club villano ya se han querido desmarcar de estos rumores.

Las firmas de Sports Illustrated ya avanzan que, de momento, esta situación no tiene visos de llevarse a la práctica, aunque una Liga sin ascensos tampoco sería algo completamente nuevo para el aficionado británico, por mucho que en Europa choque esta organización. Hasta hace 24 años, a la máxima división de la Liga inglesa se accedía por invitación de los clubes que participaban en ella. De ahí han surgido grandes rivalidades históricas, como la de Tottenham y Arsenal, ya que los spurs votaron en contra cuando estuvo sobre la mesa la admisión de los gunners.
  
Además, una liga sin descensos y ni ascensos beneficiaría (siempre hablando de los equipos que se mantuvieran en la Premier League) al espectáculo, ya que los dueños de los clubes podrían plantearse inversiones a largo plazo con determinados futbolistas. Hoy día, muchos clubes no se atreven a fichar a grandes figuras porque no saben garantizar a ciencia cierta donde estarán en tres, cinco o diez años, y si eso les perjudicará en las cuentas; ya que en cuanto uno desciende, pierde dinero en abonos, derechos de televisión y patrocinios.
Los más puristas señalan que también se haría una interesante purga de aficionados en los equipos ascensor. Como todo el mundo sabe, estos equipos se caracterizan por tener una gran masa social cuando se encuentra en posición de ascender a falta de pocas jornadas del final (se puede apreciar desde los meses de marzo y abril en los aforos). Desapareciendo los ascensos y los descensos, se crearía una mayor identidad de club, aunque esto tampoco es matemáticamente cierto. En España se ha visto el apoyo que ha tenido el Deportivo incluso descendiendo, y no es difícil encontrar, en Segunda División B, miles de personas animando al histórico Oviedo. En Inglaterra pasa tres cuartos de lo mismo con equipos que han sido referencia como el Leeds o el Nottingham Forest.

Toda esta utopía comienza a desmoronarse cuando se empiezan a analizar las cosas que harían naufragar semejante cambio de rumbo en la Liga inglesa. Al no haber una estructura con drafts ni playoffs, y sin un límite salarial que impida las desigualdades presupuestarias, muchos equipos optarían por dejarse llevar, sin preocuparse lo más mínimo por la diferencia existente entre ser séptimo o vigésimo.
La desaparición de los ascensos y descensos no tendrá sentido sin estos límites salariales. Los poderosos seguirán siendo cada vez más poderosos, igual que sucede en el resto de países europeos (Italia, España, Portugal, etc.) mientras que los modestos no solo no podrán hacerles frente con sus recursos limitados, sino que ni siquiera existirá la posibilidad de dar la campanada y ascender para meter la cabeza en la elite. Adiós al Levante, adiós al Chievo, adiós al Dijon… 

Richard Bevan ya ha lanzado la voz de alarma, y asegura, con el mismo tono agorero, que en caso de que aterricen en Inglaterra cinco nuevos dueños para hacerse con otros tantos clubes, el proceso entraría en una fase de no retorno. Sería entonces el momento para mirar a EEUU y observar muy de cerca cómo funciona la Major League Soccer, único ejemplo (y de bastante buen funcionamiento) en el mundo de lo que apunta el señor Bevan en su papel de Nostradamus de los banquillos.
 

Fuentes del texto:

Elaboración propia
Sports Illustrated
Daily Mail
Goal.com
Fuentes de las imágenes:
bbc.co.uk
birminghammail.net
resultados-futbol.com
dailymail.co.uk (Ian Hodgson) 
 

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