A 500 días vista

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500 días o algo menos de año y medio: ese es el tiempo que resta hasta las Elecciones Generales de 2012. Para llegar a esa cita con el máximo de garantías posibles, los partidos políticos (unos más que otros) están empezando a posicionarse para partir con la mayor ventaja que les permitan las circunstancias. Y, mientras desgraciadamente para los españoles el Partido Popular está cómodamente esperando que caiga el maná del cielo (en efecto, las viñetas de Peridis en las que se nos muestra a Rajoy tumbado a la bartola y fumándose un puro ha dejado ya de ser una fina e ingeniosa ironía del autor para convertirse en ominosa realidad), el PSOE ya ha movido ficha con una remodelación de gobierno que puede entenderse como una hábil estrategia política.

Rubalcaba, el “superministro”

La renovación del Ejecutivo representa un balón de oxígeno para los desesperanzados ánimos progresistas en estos tiempos de crisis económica y social. Y de dicha renovación un nombre sobresale por encima de cualquier otro: Alfredo Pérez Rubalcaba. El “superministro”, como ya le han bautizado algunos medios de comunicación, se convierte en el nuevo hombre fuerte del Gobierno, manteniendo su cartera de Interior y acumulando las funciones de vicepresidente primero y portavoz del Gobierno. Algunos analistas incluso han ido más allá asegurando que el dedo índice de Zapatero ha señalado ya a su sucesor. No se sabe si el Presidente optará por presentarse a una nueva reelección, pero lo que sí parece claro es que, en caso de no ser así, ha dejado marcado el camino a su nuevo delfín. La excelente labor de Rubalcaba al frente del Ministerio de Interior y el contundente éxito en la lucha antiterrorista hacen de él uno de los baluartes del partido y uno de las políticos en activo mejor valorados. Su ascenso hasta el número 2 del Gobierno no es mera casualidad. También es un ejercicio simbólico, en el que Zapatero coloca los esfuerzos por acabar con el terrorismo en el primer plano de la actuación política. De hecho, desde el entorno próximo a Moncloa, siendo conscientes de la dificultad de que la situación económica mejore significativamente a tiempo para dar un vuelco en las actuales encuestas, se señala a la desaparición de ETA como una de las bazas más importantes para revalidar una nueva victoria electoral en 2012.

La izquierda más verde

Para tratar de movilizar el electorado más izquierdista, Zapatero ha tenido un par de guiños cómplices con esos sectores como respuesta al desencanto que les produjo el tan comentado “giro a la derecha” de la política económica del actual Ejecutivo. Por un lado, el nombramiento como ministro de Trabajo de Valeriano Gómez, hombre cercano a UGT y que llegó a manifestarse contra el Gobierno en la Huelga General del 29-S: su principal misión será la de volver a recomponer la fractura entre la base sindical y el Gobierno. Además, jugará un papel trascendente en la reforma de las pensiones que aún queda pendiente. Por el otro lado, nos encontramos con la nueva ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar, quien se formó políticamente en Izquierda Unida como alcaldesa de Córdoba y, después de haber sido Consejera de Obras Públicas en la Junta de Andalucía con el socialista José Antonio Griñán, ha dado el salto a la política nacional en un claro de signo por parte de Zapatero de acercamiento a la izquierda más verde.

Jáuregui, un gran comunicador

Por su parte, Ramón Jáuregui, otro de los pesos pesados y un histórico del partido, alcanza por fin el grado de ministro. A sus 62 años, abandona el Europarlamento para convertirse en el flamante ministro de la Presidencia. Gran comunicador, coherente y con una gran capacidad para el análisis político. Zapatero cuenta con él para una labor que resultará a la postre decisiva en la consecución del objetivo electoral: mejorar los canales de comunicación entre la labor del Gobierno y los ciudadanos (para ello cuenta con Rubalcaba, de ahí su cargo como portavoz) y las instituciones. De las relaciones con las Cortes, se encargará Jáuregui.

Pajín, al lado del presidente

Por último, el nuevo gabinete se completa con la incorporación de Leire Pajín, persona cercana al jefe de Ejecutivo desde hace años, para suplir al frente de Sanidad a Trinidad Jiménez, quien ha sido nombrada ministra de Exteriores tras su derrota en las elecciones primarias como candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid frente al Secretario General de los socialistas madrileños, Tomás Gómez.

Nadie duda que la clave de las Elecciones Generales de 2012 será la participación. Si las encuestas que se publican estos días dan ventaja al Partido Popular no es porque se esté produciendo un eventual trasvase de votos (el PP siempre cuenta con una base electoral fija que apenas cambia, independientemente de las circunstancias), sino por la gran abstención que provocaría el tan lamentablemente volátil voto de izquierdas. El Gobierno ya está reaccionando para impedir dicha abstención. Por delante, 500 días para conseguir que el electorado progresista despierte. 

Fuente de la imagen:
www.cadenaser.com

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