La Liga de Messi y Tito

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El Barcelona certificó la pasada jornada un título de Liga encarrilado en una primera vuelta primorosa en la que solo cedió un empate. Ha sido una temporada llena de problemas extradeportivos para el club azulgrana con las enfermedades de Tito Vilanova y Abidal, lo que da un gran mérito al título. Messi, sobre todo Messi, e Iniesta, Piqué y Valdés han sido los únicos pilares que han rendido a un alto nivel con regularidad.

Leo Messi (25),  Cristian Tello (21) y Xavi Hernández, celebran un gol del FC Barcelona. Fuente: Ines11thiago (flickr)
Leo Messi (25), Cristian Tello (21) y Xavi Hernández (33), celebran un gol del FC Barcelona. Fuente: Ines11thiago (flickr)

Si el pasado verano le dicen a los aficionados al fútbol que Tito Vilanova recaería de su enfermedad, que Messi estaría lesionado en los últimos meses, que ni Villa, ni Cesc Fábregas darían el paso adelante esperado, que Puyol se perdería más de la mitad de los partidos, que Víctor Valdés anunciaría su no renovación a mitad de curso y que encajaría más de un gol por partido, la mayoría hubiera pensado que la primera temporada post Pep Guardiola del Barcelona sería un fracaso. Es por ello que el título de Liga tiene un enorme mérito.

Multitud de factores externos y bajo rendimiento de algunos jugadores clave han condicionado el curso del Barcelona. Además de que Cesc y Villa no ganaron peso en el juego, hombres como Pedro, Sergio Busquets o Xavi fueron de más a menos y acabaron el año fundidos. Y otros como Dani Alves o Alexis no han sido regulares. Solo pilares como Messi o Iniesta, y otros como Jordi Alba o Piqué fueron constantes en su rendimiento. Y pese a todo el Barcelona se llevó la Liga con una gran contundencia.

La base del éxito estuvo en una primera vuelta casi perfecta. El Barcelona solo cedió un empate, ante el Real Madrid. A los otros 18 equipos les superó pese a que el Deportivo le metiera cuatro goles, en el Sánchez Pizjuán fuera perdiendo en el minuto 88 o el Atlético de Madrid llegara al Camp Nou lanzado y se adelantara en el marcador. En esos partidos que tenían todos los ingredientes para que se dejara algún punto fue en los que el Barcelona cimentó una cómoda ventaja que ha mantenido hasta el final.

En su gran ritmo y, claro, en las concesiones del Real Madrid se basó esa diferencia. El equipo de José Mourinho no estuvo a la altura en los primeros meses de temporada, en los que cedió puntos ante Getafe, Sevilla, Betis o Málaga. Tras caer frente al conjunto de Pellegrini, en el último partido antes del parón invernal, el Real Madrid pareció despedirse de sus opciones de título. El entorno ya se centró en la Copa del Rey, en la Champions y en otros debates mediáticos que salieron a la palestra como la suplencia de Casillas, la renovación de Cristiano o el futuro de José Mourinho así como sus problemas con el vestuario. Mientras tanto el Barcelona mantenía su colchón de puntos pese a la larga ausencia de Tito Vilanova.

No le suele pasar al Barcelona que levante un título tan importante pese a encontrarse en un ambiente enrarecido. Eso es más típico de la historia del Real Madrid. Lo más habitual en la Ciudad Condal es triunfar cuando todo va sobre ruedas, lo cual dice mucho de la mentalidad ganadora que se ha instalado en la institución en esta época. Pese a todo, la sensación que dejan los últimos meses en el Barcelona -el sufrimiento para deshacerse de Milan y PSG en Champions, la contundente eliminación ante el Bayern Múnich y las derrotas en los duelos directos frente al Real Madrid- es que la temporada no ha sido del todo satisfactoria. Hay muchas incógnitas planteadas en torno a figuras que han sido claves en este ciclo. Encara el Barcelona un verano fundamental en el que debe actualizarse. Lo que le da tranquilidad es que llega a ese momento siempre delicado con una Liga bajo el brazo.

1 Comentario

  1. Parece extraño imaginárselo, pero hace 4 décadas, FC Bayern München distaba mucho de ser el gran equipo referencia de la Bundesliga. Pero apenas ganó su primer título, todo parecía inevitable. Hoy por hoy, la fuerza y dominio que ha mostrado este Gigante Bávaro a lo largo de esta temporada es reflejo de quizás lo más importante de la nueva filosofía del FCB: no gastar lo que no se tiene. El éxito económico ha traído éxito deportivo.

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