25 programas que nos dejó Antena3 (II).

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IwAKP2La cadena privada de San Sebastián de los Reyes cumplió 25 años y desde La Huella Digital seguimos queriendo felicitar a Antena 3 por su aniversario. Y para rendirle culto, aquí va la segunda parte de un ranking totalmente subjetivo de los 25 programas de los que mejor recuerdo conservo. 

12– Alta Tensión.

Constantino Romero era un ángel televisivo. Según le cuentan, afable delante y detrás de las cámara,  y eso no es poco decir. Recuerdo ver sus programas y quedarme delante de la pantalla pegado, con una sensación de paz, de relax, de buen rollo. Amén de su faceta dobladora, Constantino llenaba la pantalla con su carácter afable y bonachón, y eso conllevaba que casi todo lo que tocara, lo convirtiera en oro, hasta el tiempo. En Alta Tensión, las bombillas se encendían si acertabas y explotaban ruidosamente si no dabas con la respuesta correcta del panel. Allá por el año 98, cuando aún deambulaba por el instituto, recuerdo enviar paneles de pintores impresionistas y cubistas a este programa, que posteriormente adoptó Cuatro con Luis Larrodera. Un clásico

11– Confesiones.

Confesiones fue un programa impactante para mí, muy intenso a la vez que esclarecedor. Gente anónima que acudía al programa simplemente para aliviar, contándosela a toda España, la gravosa carga que pesaba sobre sus hombros: infidelidades, violaciones, abandonos y demás miserias se daban cita en este espacio cuyo presentador era el prestigioso periodista Carlos Carnicero. Los anónimos llegaban al plató y recorrían una pasarela, en tinieblas, hasta entrar en una cabina de penumbra donde sólo se apreciaba su voz, algunas veces distorsionada, y su silueta a contraluz. Un oscuro escenario donde confesar los más oscuros detalles de la condición humana. Memorable el momento final, cuando se le daba la oportunidad al invitado de salir de la cabina, caminar bajo los focos delante de la audiencia y emerger a la luz, o bien regresar al mundo de las sombras de donde salió.

10– Al Ataque.

Alfonso Arús. Con eso resumimos bastante el programa del que vamos a hablar. Al Ataque era un cajón de sastre donde cabían las mil y una imitaciones, gags y sketches más descabellados o estrafalarios que uno pudiera encontrar (aquí hubiera metido el emoji de los ojos con corazones). Junto a Goya Toledo, Javier Cárdenas o el mismo Andreu Buenafuente, recuerdo uno de los programas más hilarantes de la televisión española. A destacar, el momentazo del huevazo y del mecherazo de la Sole, las imitaciones al Cordobés y, por supuesto, las intervenciones de Pepe Gáfez con sus grandes gafas amarillas (¡Qué mala suerte, chato!)



9– Impacto TV / Impacto Total.

Youtube también tuvo sus inicios. Y esos fueron Impacto TV. Este programa de vídeos era básicamente una retahíla de robos, hostias, rescates, deportes de riesgo, incendios y un buen puñado de desastres naturales. Mezclado, agitado y presentado principalmente por Carlos G. Hirschfeld, el objetivo primordial de este espacio era no despegarte del sillón. Tú decías: “venga, un último vídeo”, y ese último vídeo era el del final del programa porque te habías tragado la media hora u hora que duraba del tirón. Sin pestañear y sin usar Vispring.


8–Megatrix.

Ingrid Asensio, Ana Chávarri, Daniel Diges… Odiaba los presentadores del Club Megatrix pero me encantaba el programa, especialmente en verano cuando lo realizaban desde el Aquopolis y ofrecían la prueba en la cual los concursantes tenían que buscar las llaves. Siempre fui fan de los contenedores infantiles: Superguay, Barrio Sésamo, Picnic…, por citar algunos pocos, y aunque Megatrix era uno de ellos, sí he de decir que fue siempre el que menos me gustó debido a sus presentadores, sus series de dibujos y el humor que gastaba. Aun así, como defensor de los espacios juveniles que soy, bien merece estar en esta lista.

7-Mírame.

El único programa que ha presentado Mar Saura y me ha gustado. Así de simple. El plató era blanco y seis letras, cada una de las del título, por las cuales Mar se sentaba, se tumbaba, retozaba y se escondía mientras presentaba vídeos sobre la propia cadena Antena 3, reportajes sobre temas de actualidad, entrevistas… Me parecía fresco, sano y original, una mezcla entre un programa de actualidad y un Nosolomúsica, sólo que más castizo


6–Homo Zapping.

 

José Corbacho estaba al frente de este disparatado programa en el cual se hacía imitación y mofa de toooodos los programas de todas las cadenas de televisión, cuando aún no estaba mal visto hacerlo. Desde María Teresa Campos, a Silvia Jato pasando por Raquel Revuelta, Lydia Bosch, Alicia Senovilla, Pedro Erquicia… sus sketches, algunos de ellos antológicos, se han quedado ya en la retina de los telespectadores españoles. Jamás llegué a comprender cómo lo eliminaron, quizá por falta de audiencia, pero sin duda constituye uno de los espacios que deberían volver, ya que son necesarios en televisión, pues te dejarían reírte bien a gusto con sus parodias de lo que hoy día deambula por las distintas parrillas. Recordemos además, que hasta surgió un personaje del propio programa: la niña de Shrek.


5–Furor.

“¡Furor, furor, na na na na na naaa naaaa!” Chicas famosas por un lado, chicos famosos por el toro, un plató que más era un circo romano con las gradas atestadas de féminas y hombres jaleando, abucheando y riendo. Un presentador y juez, Alonso Caparrós, y un montón de pruebas relacionadas con el mundo de la música. Minipuntos por aquí, puntos por allá y mucho espectáculo. Eso era Furor, un programa entretenidísimo donde los famosos perdían el sentido del ridículo en pos de la victoria de su grupo. Por el plató pasaron todos los famosos imaginables, desde actores, presentadores, toreros, modelos… Todos querían sentir Furor y cantar su famoso “Popurrí, popurrí”.


supermarket4–Supermarket

Anhelaba ser yo el que corriera por los pasillos del mercado de Supermarket. Especialmente en la prueba final, en la que los concursantes, con su carro a cuestas, debían completar una búsqueda del tesoro entre los productos de la tienda, es decir, se les daba una pista y esa conducía a un producto que escondía otra y así sucesivamente hasta el premio final. Enrique Simón, que ahora trabaja en el teatro, según he podido averiguar, porque desapareció como por arte de magia, era su conductor, el del programa, porque los que dirigían los carros de forma frenética, atestados de productos, por las encrucijadas del mercado, eran parejas venidas de todos los puntos de nuestra geografía en busca de una compra gratis.

3–La Parodia Nacional.

Sí, a este concurso presentado por Constantino Romero también envié canciones y eso que era menor de edad. Sí, me apasionaba y me apasiona la tele. La Parodia Nacional se hizo un hueco en los hogares españoles allá por el año 96 y de allí no salió en tres años. La idea era sencilla, el público enviaba sus letras que hablaban de temas de actualidad versionando las de las canciones clásicas. El resultado, un programa musical muy cañí y castizo, divertido y lleno de guiños a nuestra cultura. Desde los intérpretes de las canciones como Estrellita la Moderna, Curro Candelas, Vanessa Puñales…, hasta las señoras y señores que las presentaban, posteriormente sustituidas por Paula Vázquez y Alicia Ramírez. Un clásico de nuestra televisión, huelleros, por eso se lleva la medalla de bronce.



2–Sorpresa, Sorpresa.

Isabel Gemio es como la Bruja Malvada (Lana Parrilla) en Once Upon a Time. Parece mala, pero te encanta. La Gemio conducía este programa de alegrías y lloros, con mayúsculas: gente que no veía a familiares desde hacía años, o incluso décadas; adolescentes, y no tan adolescentes, cuyo mayor alegría era poder abrazar a sus ídolos; pedidas de matrimonio, amén de algún otro famoso que fue sorprendido cuando pensaban que ellos iban a ser el regalo. La audiencia se rendía día sí y miércoles también a dejarse emocionar por las sorpresas que nos traía la Gemio. Ella, tan fría algunas ocasiones, tan altiva otras, tan sobreactuada generalmente; no sé si es mala o buena, pero si me cae bien, muy bien, pues la veo humana, con sus defectos, como el resto de los mortales. Y la verdad es que no lo hacía nada mal en Sorpresa, Sorpresa, para qué negarnos, es una profesional como la copa de un pino y esa capa de hielo que la recubre a lo Elsa de Frozen le ayudaba a controlar los sentimientos y engañar a las afortunadas víctimas. Concha Velasco tomó el testigo del programa a su despedida, y la historia de Ricky Martin, el perro, el armario y la mermelada, permanecerá para siempre en el top 1 de las leyendas urbanas televisivas de nuestro país. ¡Si hasta la propia Concha tuvo que desmentirlo!. Una justa medalla de plata para un programa que era mucho.


1–El Gran Juego de la Oca.

¿Quién no quería verse inmerso en ese grandioso tinglado que preparaba Antena 3 cada semana? ¿Quién no quería tirar los dados al lado de Lydia Bosch? ¿Quién no quería ser la ficha azul y llegar a la reoca y saltar de alegría? ¿Quién no quería ser pelado por el Flequi? ¿Quién no quería ser abofeteado por Lila? Bueno, quizá estas últimas cosas no gustaban tanto. El Gran Juego de la Oca supuso un antes y un después en la televisión de este país en cuanto a espectáculo se refiere. La Noche de los Castillos, o Fort Boyard fueron otras grandes superproducciones televisivas, pero el tablero de la oca no tenía rival. Pruebas con fuego, con agua en la piscina central, en la jaula, con serpientes, suspendidas en el aire… El despliegue era bárbaro así como la leyenda de este programa, pues no conozco a nadie que no guarde un buen recuerdo de El Gran Juego de la Oca. Como ya sabéis, el programa tuvo tres ediciones, la primera, más mítica, con Emilio Aragón, Lydia y Patricia Pérez; la segunda con Pepe Navarro y la tercera en Telecinco. No diré más. Tan sólo que consigue la medalla de oro por méritos propios. Disfrutad del programa entero en el enlace de abajo.


PD: mi reflexión final de telespectador de hoy es: ”#quevuelvaelgranjuegodelaoca”

Fotografías propiedad de la página web antena3.com y formulatv.com

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