2011: Otra odisea rojiblanca

0
221

El Real Madrid venció por 4-1 al Atlético en un encuentro marcado por las decisiones arbitrales. Cristiano Ronaldo por partida doble, Di María e Higuaín lograron los tantos locales, mientras que Adrián fue el autor del gol rojiblanco. El equipo de Mourinho consigue su decimotercera victoria consecutiva y lidera la clasificación con seis puntos de ventaja respecto al Barcelona, que cayó en Getafe.

El Atlético de Madrid llegó al Santiago Bernabéu con ganas de materializar una revancha que se le indigestaba desde hacía doce años. Los blancos, por su parte, salieron con la idea de ampliar su racha de triunfos. Al final del choque, ambos equipos seguían con sus rutinas correspondientes.

De entrada, Reyes permaneció en el banquillo visitante, olvidado por el técnico rojiblanco Gregorio Manzano, que confió una semana más en el jóven Adrián para la punta del ataque. En los blancos, Di María regresaba a un once que se las había apañado sin sus peripecias, mientras que Lass ocupó el lateral derecho por el lesionado Arbeloa.

Durante los primeros minutos, y sin demasiadas ostentaciones, ambos equipos intercambiaron los mismos golpes. El partido se despertó tosco, sin demasiada claridad. Los madridistas habían perdido la chispa de anteriores encuentros y el Atlético sobrevivía al barullo local. Los de Manzano circundaron el área rival hasta que Adrián sepultó la egolatría del Madrid con un preciso gol.

El Madrid empezó a tomarse el partido en serio, abandonó la parsimonia que había lucido en los primeros lances y empezó a combinar en las inmediaciones rojiblancas. Fueron momentos de broncas y desencuentros. Diego y Di María echaron más leña a la rivalidad con las primeras disputas, preludio del principio del fin. El medio argentino cedió a Benzema y el gato del Madrid arañó la defensa del Atleti tratando de superar a Courtois. El portero se ganó la tarjeta roja con un penalti que transformó con estruendosa limpieza Cristiano Ronaldo. La expulsión del belga provocó que el esperado y talentoso Diego se quedara sin oportunidades al ser sustituido por el meta Asenjo. La criticada decisión de Manzano dejó a los visitantes con dos líneas de cuatro y un Adrián deambulando entre la superioridad numérica blanca.

Con el partido empatado y la pérdida de Diego, el Atleti dejó las capacidades creativas en las botas de Turan, que en más de una ocasión quebró la estrategia defensiva blanca. Marcelo y Lass recorrieron sus bandas con elegancia, conectando con los atacantes que amenazaban la defensa foránea. Xabi Alonso pudo completar su ristra de cinco tarjetas amarillas para llegar limpio al Clásico y Mateu Lahoz tuvo que poner orden ante la obcecación atlética por lisiar al rival. Aun así, el colegiado siguió fiel a sus principios y se olvidó de su silbato en numerosas ocasiones.

La segunda mitad empezó con más electricidad. Aún con la resaca del primer acto, Cristiano se subió en su bólido y dejó atrás a un Godín que todavía circulaba en diligencia, dejando finalmente el protagonismo a Di María, que rasgó la noche madrileña con un zurdazo ante la mirada de un Asenjo que ya estaba batido. Los locales tomaron ventaja pero el Atleti siguió con ganas de pelea.

El Madrid empezó a conectar como acostumbra. Di María confundió a los zagueros rojiblancos y un nuevo error de los de Manzano puso el broche final al partido. Higuaín, que había entrado en el terreno de juego por su compatriota, prolongó su contrato de olfateador del área persiguiendo a Godín en un balón perdido y propiciando el error más garrafal de la noche. El rojiblanco falló en un despeje cual juvenil y el ‘Pipita’ sólo tuvo que saltar a Asenjo y sentar a Domínguez antes de marcar.

Con 3-1 en el marcador el Atleti bajo los brazos, aunque dejó pequeñas muestras de orgullo. Reyes por fin apareció en escena en el minuto 75, intentando obviar su inesperada suplencia. Sin embargo, Godín redondeó su errática noche con un derribo en el área a Higuaín, que había recibido el esférico tras una delicatesen de Cristiano entre un mar de piernas rojiblancas. El jugador uruguayo abandonó el campo y Ronaldo volvió a masacrar la portería de Asenjo desde el punto fatídico.

Con nueve jugadores colchoneros y un Madrid goleando, el árbitro no añadió ni un segundo más tras llegar a los noventa minutos. El remake de 2011 tuvo diferentes protagonistas pero el mismo desenlace que sus predecesores. Los blancos alcanzaron su decimotercera victoria consecutiva sin saber que, dos horas más tarde, el Barcelona se dejaría tres puntos en el Coliseum Alfonso Pérez frente al Getafe. Así, el equipo blanco continúa líder, ahora con seis puntos sobre el eterno rival.

Fuentes de las imágenes: Agencia Reuters / José Antonio García Sirvent.

Dejar respuesta