Miguel Aranguren: “Una muestra de la estupidez de Occidente consiste en que cree que todo lo posible es lícito”

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Portada de "El arca de la isla"

Miguel Aranguren no es un simple escritor. De hecho, escribir obras literarias de calidad es sólo una pequeña parte de su vida artística, porque este creador con mayúsculas también pinta acuarelas y acrílicos, redacta chistes, hace escultura y, claro está, escribe novelas. El último ejemplo es El arca de la isla, un texto de aventuras con el que pretende agitar la mente de los lectores y donde critica la “estupidez” de los países occidentales por considerar que “todo lo posible es lícito”. 

Publicada por La esfera de los libros, El arca de la isla se revela como un texto en el que Aranguren (Madrid, 1970) prueba con un género que no había presentado nunca, el de aventuras. Cuando se le pregunta al respecto, el autor responde que “escribir es el arte de sorprender al lector” y que a él le “gustan los retos”, probarse a sí mismo con desafíos cada vez más difíciles. La vida es para este escritor una gran aventura, pero en las aventuras no hay cabida para la repetición, porque siempre se debe probar algo diferente. “Eso es lo maravilloso de la vida”, exclama en una entrevista con La Huella Digital.

En su novela, el escritor relata la historia de Mario, un adolescente cuya vida cambia repentinamente tras la muerte de sus padres. También se encuentra Telmo, un cazador blanco, vividor y egoísta que acabará redimiendo sus culpas. El tercer elemento de esta ficción es la naturaleza, “el escenario más fascinante sobre el que un escritor puede dibujar una historia… O muchas historias, tantas como las que se cruzan y entrecruzan en mi libro”, detalla Aranguren. 

Gran parte de esta obra literaria tiene como escenario África, un continente con el que Aranguren parece tener un vínculo especial, ya que es en esta tierra donde todavía se pueden experimentar aventuras “de verdad”, con gentes que desprenden alegría, calor humano, dolor, colores y dignidad. “Conocí África con diecisiete años y nada volvió a ser igual”, revela. 

Las novelas de Aranguren pretenden, de alguna forma, que los lectores reflexionen sobre temas de actualidad. Con El arca de la isla, el autor plantea cuestiones tan peliagudas como la de si son lícitas las exigencias de la deontología y la moral en los avances científicos, especialmente las que ponen en riesgo el frágil equilibrio de la vida. “Una muestra de estupidez por parte de los países de Occidente consiste en creer que todo lo posible es lícito. En ocasiones, incluso nos tranquilizamos la conciencia cuando hay una ley positiva que regula ese posibilismo tan peligroso, que a cambio de alargar nuestra vida, o de generar artificialmente vida nueva, pone en jaque al mismo hombre”, advierte.

Si se le pregunta acerca de los motivos que despertaron su gusanillo por la escritura, Aranguren lo tiene claro: “La literatura no se elige, te elige”. Eso precisamente fue lo que le pasó a él, ya que desde pequeño le gustaba adornar historias para que parecieran grandes aventuras, dejando a los demás con la boca abierta aunque en ocasiones rozara la mentira. Y a eso se dedica, a contar historias que dejen a sus lectores “pegados” a sus libros, sin poder parar de leer. 

El escritor Miguel Aranguren

Entre los libros que le han influido, revela que a los doce años leyó El Camino, de Miguel Delibes, y asegura que desde ese momento soñó con emular al célebre literato vallisoletano. Sin embargo, y aunque reconoce que tiene libros a los que siempre regresa -como algunos de Delibes, Juan Ramón Jiménez o el Nuevo Testamento– el escritor declara sin ambajes su pasión por el noveno arte: “El tebeo me encanta como lenguaje narrativo”. 

Para Aranguren, cada novela es un mundo propio, no existe una misma “fórmula secreta” para todas las obras. Considera que “Dios nos ha dado algo de su infinita genialidad a cada ser humano”, aunque este regalo, en ocasiones, no es suficiente para escribir buenas obras. Para ello hay que trabajar día a día, con mucha dedicación. El escritor tiene claro que lo importante son sus lectores, a los que trata de agradar con novelas que entretengan y gusten al público, además de aportar temas sobre los que luego poder reflexionar. 

Desde el año 2004, Aranguren lleva a cabo el proyecto Excelencia Literaria, en el que se dedica a buscar y ayudar a jóvenes talentos de la palabra escrita. “En Excelencia Literaria pretendo volver a vivir mi propia experiencia. Me preocupa la limitación intelectual de los jóvenes a causa de las nuevas tecnologías, que si bien pueden prestarnos un servicio curioso, no dejan de ser estúpidamente adictivas”. En este sentido, el creador intenta fomentar que los jóvenes disfruten de la lectura y descubran una pasión que les pueda acompañar el resto de su vida a través de la escritura. “Necesitamos jóvenes bien formados, capaces de crear mundos propios que deseen compartir con los demás”, explica. 

Y de hecho, parece conseguirlo, porque ya se pueden apreciar muchos artículos escritos por sus alumnos en publicaciones como ALBA, El Mundo o Reader’s Digest. No es de extrañar que Aranguren se sienta plenamente satisfecho con los éxitos cosechados por sus alumnos y que hable con alegría acerca de toda la gente maravillosa que ha conocido. “Si considero todos los buenos amigos que este proyecto me ha ayudado a encontrar por todos los rincones de España, entonces me siento como un Rey Midas”, concluye. 

Imágenes cedidas por La esfera de los libros

1 Comentario

  1. gran articulo y gran escritor, o eso es lo que me ha parecido a mi al leer este articulo, me anima a leer el libro ya que tiene todos los puntos necesarios para que sea interesante y enganche al lector, algo que yo necesito mas que nada ya que si un libro no me engancha desde el principio se quedara cubierto de polvo en unos dias…

    doy mi enorabuena a este escritor y al estupendo articulo que lo ensalza como en lo que es… un gran escritor.

    felicidades!

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