Un oasis musical para escapar de la Navidad

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Amaral, Love of Lesbian e Iván Ferreiro cumplieron con las expectativas e hicieron de la primera edición del Fnac Music Festival todo un éxito. Second, The Noises, y sobre todo Christina Rosenvinge, también dejaron grandes momentos en la larga tarde de ayer que superaría la medianoche. El festival, organizado por la cadena de tiendas de origen francés en tan curiosas fechas, pasa la prueba de su estreno en la capital a la espera de su versión barcelonesa que se celebrará mañana en el Palau Sant Jordi.

Iván Ferreiro

Dos días después de Navidad, en una ciudad absorbida por las prisas y el espíritu consumista propio de estas fechas. Sin duda, una época extraña para celebrar un festival de este tipo, de ahí que se pudiera entender la apuesta como un reto algo arriesgado. Pero el riesgo apenas lo es si se juega con estas cartas. El Fnac Music Festival reunía ayer en el Palacio de los Deportes de Madrid a bandas consagradas del panorama nacional como Amaral o Love of Lesbian, sumadas a respetados músicos como Iván Ferreiro y Christina Rosenvinge, o a bandas emergentes como Second y The Noises.

A excepción del dúo zaragozano, que pudieron extenderse e interpretar todas las canciones de su nuevo disco, el resto de conciertos fueron cortos, sobrepasando el festival en su conjunto las seis horas de duración, lo que se puede entender como una ventaja para el espectador de un macro evento de este tipo. Así, todo apuntaba a una larga tarde-noche sin rodeos, en la que sonarían las canciones más famosas para delirio del público. Y así fue.

Christina Rosenvinge

Puntuales, cuando el reloj marcaba las seis y media de la tarde, The Noises saltaban al escenario. La joven banda madrileña, que acaba de publicar su primer álbum, Bellavista, salieron con más energía que acierto, nada beneficiados por el escaso público a esas horas. No fue un mal comienzo de todas formas, pues nada mejor que las ganas mostradas y el espíritu juvenil para abrir fuego y comenzar la tarde. Una tarde sin duda especial para ellos, pues suponía una oportunidad inmejorable para mostrar en directo sus primeras canciones a un gran público.

Tras este primer asalto Second se hacía con el escenario, demostrando desde el primer momento su experiencia y sus tablas, sonando de lujo canciones como “Muérdeme” o “Psicopático”, de su más reciente álbum titulado Demasiado soñadores. Tampoco faltarían sus temas más famosos, caso de “Rincón exquisito” o “Rodamos”, poco antes de ceder su puesto a Christina Rosenvinge, que afrontaría un concierto centrado en su última etapa plagada de grandes canciones como “La distancia adecuada”, “Canción del eco” o “Anoche”. Haciendo gala de una irresistible personalidad, mezcla de frialdad, dulzura y unos peculiares textos y formas de interpretar, Rosenvinge incluso se atrevió con un tema antiguo como “Alguien que cuide de mí”, regrabado para la edición de su reciente recopilatorio, Un caso sin resolver.

La noche comenzaba a cobrar color a base de grandes canciones, y para redondearlo llegaba Iván Ferreiro, acompañado por su inseparable hermano Amaro o el polivalente Pablo Novoa. El gallego, tan inquieto y apasionado como siempre, alternó en su repertorio canciones de su carrera en solitario con éxitos de Los Piratas. Así, sonaron “Promesas que no valen nada”, “Años 80”, “Turnedo” o “El equilibrio es imposible”, interpretada junto a Santi Balmes de Love of Lesbian, que se convirtieron de inmediato en los mejores momentos de la noche con un público ya entregado, amén de un recinto rebosante de gente y listo para lo que todavía quedaba por ver.

Love of Lesbian

Love of Lesbian no arriesgaron en su propuesta. De su repertorio sólo sonarían siete canciones, con un comienzo que ya se sabía demoledor al escuchar las primeras notas de piano que anunciaban “Club de fans de John Boy”. La banda catalana sabe cómo complacer a su público y no hay más secreto en ello que sus canciones, esas que tan bien han funcionado desde que su carrera se vio alterada por el éxito: “Algunas plantas”, “Allí donde solíamos gritar” o “1999” con la colaboración de Iván Ferreiro. Un triunfo sin paliativos, algo para lo que también hay que contar con la fidelidad y la pasión de sus seguidores, a los que no resulta difícil reconocer. Muchos de ellos, ataviados con orgullo de camisetas de la banda y ya satisfechos, llegaban incluso a abandonar el concierto a falta de la actuación de Eva Amaral y Juan Aguirre.

Fue un gran error para ese sector de público entusiasta de los catalanes, visto el espectáculo que iba a ofrecer el dúo aragonés apoyado en directo por algunos componentes de Sexy Sadie, como Jaime Soriano y Toni Toledo, ya recuperado de un reciente accidente por el que la banda tuvo que aplazar algunos conciertos. Tras un comienzo apabullante con “En un solo segundo”, Eva Amaral prometía al público que interpretarían su último álbum al completo.

Amaral

Una buena oportunidad para conocer el notable Hacia lo salvaje, pero un posible jarro de agua fría para aquellos que esperaban sus éxitos más conocidos, pues sólo obtendrían breves recompensas con canciones como “Kamikaze”, “El universo sobre mí” o una íntima “Sin ti no soy nada”, en la que Eva aprovechaba la pasarela que le permitía acercarse a las primeras filas para ganar algo de cercanía con el público.

Amaral, centrados en la presentación de su sexto disco de estudio y embutidos en su espíritu, cumplían su promesa inicial forzando incluso un segundo bis con las luces del pabellón encendidas y buena parte del público marchándose a casa. Así terminaba la primera edición de este nuevo festival, con el directo de una banda que quizá no encajaba en principio en el cartel, pero que seguramente sorprendió a muchos por su contundencia en directo y por la calidad de sus nuevas composiciones.

Fotografías: Paloma de la Fuente

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